El anuncio realizado la semana pasada por la empresa petrolera semiestatal brasileña Petrobras sobre el hallazgo de hidrocarburos en un pozo en las aguas profundas del estado de Amapá, en el extremo norte del país, pegado a la Guyana Francesa, le dio un renovado impulso al gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en su intento de retener el gobierno en las elecciones de octubre.
El lunes, un día después de lanzar su campaña, Lula viajó a Amapá y se trasladó en helicóptero hasta el buque perforador situado, en alta mar, a 175 kilómetros de la costa y a casi 500 de la desembocadura del río Amazonas. Llegó hasta el barco acompañado por la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, y por el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, integrante del partido derechista União, quien es oriundo del estado de Amapá, cuya capital es Macapá.
“Esto puede ser un pasaporte hacia el futuro de este país, pero no niego mi lucha por lograr un día en el que ya no necesitemos utilizar combustibles fósiles. Brasil seguirá siendo un país innovador en materia de biocombustibles”, expresó Lula.
Por su parte, la presidenta de Petrobras dijo: “Hay petróleo y hay un descubrimiento. Todavía no sabemos cuánto, pero somos extremadamente optimistas con lo que estamos encontrando aquí”.
De acuerdo con lo que informó Folha de São Paulo, Chambriard afirmó que está prevista la perforación de otros tres pozos en la región, además de otros cinco en zonas adyacentes, lo que ayudará a determinar el potencial del área. El hallazgo se produjo en el denominado margen ecuatorial brasileño, una extensa franja situada en alta mar de casi 2.200 kilómetros de extensión que recorre todo el norte del país, pasando por las aguas de los estados de Amapá, Pará, Maranhão, Piauí, Ceará y Rio Grande do Norte.
La autorización ambiental del pozo Morpho, que es como se llama el lugar en el que se encontraron las muestras de petróleo, estuvo marcada por controversias, incluida una recomendación técnica del Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama) para archivar el proceso. De todas maneras, el gobierno de Lula presionó y logró que se habilitara la búsqueda de hidrocarburos, lo que suscitó críticas de grupos ecologistas. Lula defendió su decisión afirmando su compromiso medioambiental, al señalar que el 87% del estado de Amapá tiene la calificación de reserva natural.
La decisión de Lula también fue defendida por el senador Alcolumbre. “Debemos reconocer, de una vez por todas, a aquellos en Brasil que se embanderaron con causas a menudo cuestionadas o incluso criticadas, y no solo por brasileños que no comprenden la importancia de la soberanía energética”, declaró el legislador, quien tuvo en el pasado sus momentos de distanciamiento respecto del presidente.
El acto en Amapá marcó un acercamiento entre Lula y Alcolumbre que es beneficioso para ambos. Para el segundo, porque la explotación petrolera es una causa vinculada al desarrollo de Amapá y podría fortalecer a su grupo político en la contienda estadual. Para Lula, porque el descubrimiento permite vincular su presencia en la región con la defensa de la explotación de la riqueza natural de Brasil y con el desarrollo del país.
Pero además, la buena sintonía es clave para Lula porque en este momento preelectoral Alcolumbre, como jefe del Senado, puede promover el tratamiento de leyes que el líder del Partido de los Trabajadores considera sumamente importantes, como el final de la jornada laboral de seis días y uno de descanso, un proyecto de ley sobre la explotación de minerales críticos y la propuesta de enmienda constitucional sobre seguridad pública, que aumenta la influencia del gobierno federal en ese sector.
Lula y Alcolumbre se habían distanciado tras la oposición del político oriundo de Amapá a la nominación de Jorge Messias para un puesto en el Supremo Tribunal Federal (STF), aunque posteriormente se acercaron gracias a gestiones articulada por operadores de Planalto, del Congreso e integrantes del STF.
El posicionamiento también es una jugada política de Alcolumbre, en su búsqueda de apoyos para seguir siendo el presidente del Senado en la próxima legislatura y también para que Lula apoye de manera más explícita al actual gobernador de Amapá, Clécio Luis, también integrante del partido União, en las elecciones estaduales que se realizarán el 4 de octubre, simultáneamente con las presidenciales.