Las fuertes lluvias que cayeron durante la noche del domingo en Pereira agravaron la situación de esa ciudad colombiana, la más afectada por el terremoto del 10 de agosto. En Pereira se registró un tercio de las 289 muertes que dejó el sismo en todo el país.
Las últimas cifras oficiales en todo el territorio colombiano indican además un total de 4.187 heridos y 143 desaparecidos. Otras 354 personas fueron rescatadas. El balance de daños incluye 127.557 viviendas afectadas, 26.945 destruidas y 66 edificios colapsados en 15 departamentos de los 32 del país. Este lunes, a una semana de ese fenómeno, las réplicas se seguían sintiendo en varias localidades.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres ya cambió el enfoque de su trabajo y pasó de intentar localizar sobrevivientes a poner énfasis en la recuperación de cuerpos. Otras tareas apuntan a retirar escombros –solo en la ciudad de Cali, se retiraron ya 18.000 toneladas– y a atender a los supervivientes.
Una de las consecuencias del terremoto es la suspensión de las clases para decenas de miles de niños, en particular, en las zonas más alejadas de las ciudades afectadas.
Críticas al presidente
Varias personas denunciaron en redes sociales que el presidente Abelardo de la Espriella visitó el fin de semana la ciudad de Buenaventura, ubicada en el departamento de Valle del Cauca, y allí, desde una camioneta, repartió pelotas con el logo de su partido, Defensores de la Patria.
Según informó el medio colombiano La Silla Vacía, el activista Carlos Parra, excandidato a legislador por la Alianza Verde, fue quien difundió un video en el que mostraba el malestar que generó esa acción. “Mientras muchas familias enfrentan las consecuencias del terremoto, Abelardo de la Espriella llegó a Buenaventura repartiendo balones”, expresó.
Se cuestionó que el presidente, que asumió días antes del terremoto, el viernes 7, repartiera pelotas en un momento como el que atraviesa el país y, sobre todo, que las utilizara para hacer propaganda partidaria.
Una de las personas que aparecen en el video se pregunta: “¿Cómo un presidente viene a una ciudad donde la salud está colapsada, la educación está colapsada, y le trae balones a la gente?”.
El mandatario ultraderechista se limitó a anunciar en su cuenta de X que el gobierno envió “más de 260 kilos de insumos y personal médico” a Buenaventura, habilitó “carpas hospitalarias” y reactivó un “buque hospital”.
Las críticas por su actuación en esta crisis también se dirigieron al ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, que el sábado viajó a Santa Marta, ciudad situada en el Caribe colombiano, para asistir a un casamiento y se quedó allí todo el fin de semana.
Incluso partidarios del nuevo gobierno cuestionaron que Beltrán se ausentara a pocos días de asumir el cargo y en este contexto. Es el caso del senador uribista Andrés Forero, que publicó en X: “Es una lástima que el desatino y la falta de criterio de un ministro empañen la gran gestión que ha hecho el gobierno para atender la crisis del terremoto”.
A su vez, Cathy Juvinao, legisladora opositora por Alianza Verde, publicó en esa red social: “¡Increíble esto! Ni más ni menos que el ministro de Vivienda en plena tragedia. Qué falta de todo. Este solo gesto debería sacarlo de su cargo y que se vaya de paseo tranquilo”.
Según informó el diario El Tiempo, Beltrán respondió: “No es cierto que abandoné mis responsabilidades”. Publicó un video en el que expuso: “Yo estoy viviendo en la ciudad de Bogotá, mi esposa en la ciudad de Bucaramanga con mis hijos, y nos proponemos cada cierto tiempo encontrarnos”. Dijo que fue a visitarlos con el objetivo de acercarse “y estar como un padre presente”. Agregó: “Seguiré siendo ministro, pero seguiré siendo padre y esposo, y eso es lo que hace grande a Colombia, las familias”.
