La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó este domingo en un comunicado que mantendrá el bloqueo del estrecho de Ormuz hasta que Estados Unidos acepte todas las exigencias del gobierno de Teherán, entre ellas, el pago de compensaciones por los daños causados durante la guerra, que empezó el 28 de febrero con el ataque de Washington e Israel sobre varios puntos del territorio iraní.
Esta ruta estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos sigue bloqueada por Irán, que ataca regularmente a los buques que atraviesan el estrecho sin su autorización. En este sentido, el sábado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos condenó lo que calificó como un “ataque hostil iraní con misil” contra un petrolero perteneciente a la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi cuando transitaba por el estrecho de Ormuz, según lo consignado por la cadena catarí Al Jazeera.
Los continuos ataques en esta vía marítima provocaron el fracaso de una tregua alcanzada en abril. Los mediadores, fundamentalmente Pakistán y Qatar, vienen llamando a ambas partes a retomar los términos de un memorando firmado en junio, que establecía una hoja de ruta para iniciar negociaciones de paz. Pero por estos días las únicas conversaciones en curso son las que están teniendo Irán y Omán, los dos países que tienen costas sobre el estrecho de Ormuz.
A propósito de este tema, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, afirmó que las conversaciones con Omán sobre el tránsito y la gestión de la vía marítima “se acercan a su fase final”, de acuerdo con lo que consignó AFP. Sin embargo, se anuncia que la reapertura del estrecho sigue condicionada al cumplimiento de otros criterios y al pago de compensaciones. Araghchi también negó este domingo que Irán esté trabajando directamente con Estados Unidos y aseguró que ambas partes se limitan a “intercambiar mensajes” a través de intermediarios.
El jefe del Consejo de Seguridad de Irán, Mohammad Bagher Zolqadr, presentó el sábado una serie de condiciones para reabrir el estrecho, entre ellas, el fin de lo que calificó como “la guerra y la agresión contra Irán y sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak”.
El funcionario exigió, además, la suspensión de las medidas estadounidenses, la liberación de sus activos congelados y “la indemnización integral” por los daños causados por la guerra. “El estrecho es ahora para nosotros un verdadero escenario de guerra y no simplemente una vía marítima”, expresaron desde la Guardia Revolucionaria de Irán.
¿Trump cambió la estrategia?
El anuncio de las autoridades iraníes no fue respondido por el presidente estadounidense, Donald Trump, con una diatriba de amenazas y destrucción, sino que dijo que está dispuesto a permitir que aumente la presión económica sobre Irán. Hace apenas una semana, Trump estuvo a punto de ordenar el retorno a operaciones de combate a gran escala. Sin embargo, en una entrevista que concedió este domingo al portal estadounidense Axios, no lanzó nuevas amenazas militares.
Al contrario de lo que sucedió muchas veces en los últimos tiempos, Trump tampoco expresó enojo ni frustración por el hecho de que Irán haya estado retrasando el anuncio de un acuerdo con Omán para reabrir el estrecho de Ormuz. “Nos lo estamos tomando con calma. Solo estamos negociando a medias con ellos. Simplemente estamos observando a Irán, con su enorme inflación y el hecho de que no tienen dinero”, expresó Trump en la entrevista telefónica con Axios.
El bloqueo naval estadounidense viene agravando la crisis económica del régimen iraní, indicó el mandatario, quien dijo que el gobierno de Teherán está en muy mala situación económica y no tiene fondos para pagarles a sus tropas.
Trump además comentó que, con el precio del petróleo ligeramente por encima de los 75 dólares el barril, los consumidores de su país están sufriendo menos el impacto de la guerra, un conflicto que rechaza aproximadamente el 70% de los estadounidenses, según indican varias encuestas.