la diaria Posturas

Ilustración: Ramiro Alonso

Rendición de Cuentas: Cabildo Abierto y su estrategia de pivot

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

El jueves 13 de agosto, el líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, encabezó una conferencia de prensa junto con los dos representantes de su partido: Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita. En esa ocasión, Manini Ríos informó que sus diputados darían los votos para la aprobación en general del proyecto de ley de Rendición de Cuentas que había remitido el Poder Ejecutivo.

¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Por qué tanta trascendencia a la entrega de los dos votos de Cabildo Abierto? ¿Por qué un partido político tan pequeño adquiere relevancia? Empecemos por la última pregunta: la importancia de Cabildo radica en la falta de mayorías parlamentarias del Frente Amplio. Esta carencia da relevancia a los partidos pequeños o a los legisladores díscolos de partidos más grandes. Además, el rol de Cabildo Abierto se ve enaltecido en un contexto en el que los demás partidos de la oposición (Nacional, Colorado e Independiente) habían adelantado su posición contraria a apoyar el proyecto de Rendición en general.

Con argumentos muy variados entre sí, estos tres partidos habían tensado la convivencia interparlamentaria y, sin quererlo o preverlo demasiado, le dieron a Cabildo Abierto el protagonismo necesario para entablar un diálogo directo con el Poder Ejecutivo y establecer sus propios condicionamientos. Así, el 6 de agosto, exactamente una semana antes de la resolución afirmativa de Cabildo Abierto, Manini Ríos le presentó a Orsi sus propuestas para la Rendición de Cuentas y ató la decisión sobre sus dos votos hasta tanto tener una respuesta del Poder Ejecutivo. Algunas de las propuestas consideradas fueron:

1. La Asignación Única para la Infancia y la Adolescencia. El partido de Manini planteó que la prestación debía incrementarse y sostenerse con controles para garantizar la alimentación, atención médica, odontológica y asistencia escolar de los menores beneficiarios. Por su parte, el Poder Ejecutivo aceptó que el pago de la asignación se realice mediante la Tarjeta Uruguay Social y la duplicación de la retención cuando se constate la inasistencia escolar: pasará del 20% al 40%. Además, se prevén mecanismos para verificar el cumplimiento de las condicionalidades.1

2. Reducción del gasto público. Esta propuesta directamente buscaba reducir la cantidad de personas dependientes del Estado –un 1% anual hasta alcanzar una reducción del 10%–. En este caso, el Poder Ejecutivo asumió el compromiso de profundizar las medidas para reducir el gasto, pero señaló que no podría incorporarlo en esta Rendición de Cuentas, sino que lo sopesará de cara al futuro. En este espacio, el margen de maniobra del Ejecutivo ya estaba limitado por las negociaciones con la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado.

3. Infraestructura penitenciaria y Agencia Nacional de Vivienda. El gobierno acordó asignar en este proyecto de Rendición “un monto anual inicialmente de 20 millones de pesos” para el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) y destinar fondos de la Agencia Nacional de Vivienda para las cooperativas de vivienda con la finalidad de incrementar o acelerar el proceso de escrituración e inicio de obras. Allí las convergencias programáticas entre los pedidos del partido de Manini y el Ejecutivo fueron más evidentes que en otras áreas, en función de las declaraciones públicas de los involucrados en las negociaciones.

4. Campaña de bien público para educar, concientizar y prevenir a la sociedad sobre los riesgos del consumo de cannabis. Es interesante esta propuesta porque muestra, por un lado, la matriz conservadora de Cabildo Abierto respecto de las leyes que establecen el goce de libertades individuales y “nuevos derechos”, y por el otro, las trampas y constantes incumplimientos que el sistema político uruguayo se hace a sí mismo. En este punto se le exige al Poder Ejecutivo el cumplimiento de la normativa que el mismo sistema político se dio en un esquema normativo al extremo rígido. Aquí, nuevamente, ganó el interés conservador de Cabildo y la sintonía con las preferencias del presidente Yamandú Orsi.

5. Retiro de los artículos destinados a la reasignación de partidas del rubro de funcionamiento de las Fuerzas Armadas. Finalmente, el Poder Ejecutivo se comprometió a incorporar un aumento salarial al personal subalterno de las Fuerzas Armadas a partir de la Rendición de Cuentas de 2027. Este hecho muestra la disposición del partido de Manini a colaborar en el largo plazo siempre y cuando el Poder Ejecutivo cumpla con la vocación corporativa de Cabildo Abierto.

Independientemente de los acuerdos específicos entre el Poder Ejecutivo y Cabildo Abierto de cara a la votación de la Rendición de Cuentas, este episodio puede verse como un eslabón más en la cadena de acuerdos que ambos actores han establecido en estos años. Concretamente, los dos votos de Cabildo fueron fundamentales para que el Poder Ejecutivo lograra la aprobación de la Rendición de Cuentas anterior ni bien se iniciaba la presente legislatura y también fueron sustantivos para respaldar los artículos referidos a cargas tributarias en la ley de presupuesto de 2025. Articulaciones de intereses nada menores si se toma en cuenta el peso relativo de los artículos.

Cuando apoye a las iniciativas de los partidos de la oposición ganará, y cuando apoye al oficialismo, ganará. De eso se trata ser un partido pivot. Manini lo está explotando.

Esta legislatura, como ya se ha repetido hasta el cansancio, tiene la característica de no tener mayoría absoluta. En la Cámara de Diputados, al partido de gobierno le faltan dos votos. La misma cantidad de bancas de Cabildo Abierto. Las negociaciones entre oficialismo y Cabildo (a veces con el diputado Álvaro Perrone, a veces con Manini) han sido constantes y su permanencia no ha disipado las polémicas. Si bien es cierto que la política necesita de cierto espacio para la negociación “a escondidas”, Cabildo Abierto levanta sospechas para buena parte del electorado frenteamplista. De allí la necesidad del secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, de aclarar que “si alguno alguna vez dudó de que, para negociar, el Frente Amplio iba a poner arriba de la mesa los derechos humanos o el pasado reciente, se equivocó”.

Ahora bien, veamos la situación desde el lugar de Cabildo Abierto. Tras su desplome en las elecciones de 2024, Manini Ríos había alertado de las escasas posibilidades (incentivos) de construir una alianza parlamentaria con los partidos de la oposición. Desde el llano no tendría sentido articular ni coordinar legislativamente para bloquear al gobierno. Esto muestra la buena lectura que hizo Cabildo de su rol en una legislatura sin mayoría. Si sabe moverse, siempre terminará votando con el bloque ganador. Cuando apoye las iniciativas de los partidos de la oposición ganará, y cuando apoye al oficialismo ganará. De eso se trata ser un partido pivot. Manini lo está explotando.

Por otro lado, la actitud de colaboración de Cabildo Abierto con el gobierno se adecua a los ritmos parlamentarios: Cabildo colaborará en los primeros tres años legislativos, se distanciará y reclamará el crédito en el cuarto y competirá-confrontará en el quinto. Así ha funcionado la dinámica parlamentaria en Uruguay, históricamente. Sin embargo, la actitud de Cabildo Abierto y Manini Ríos también da cuenta del cobro de dolores propios. Es de público conocimiento que Manini terminó muy mal su vínculo con el gobierno de Luis Lacalle Pou. La salida del gabinete de su esposa, Irene Moreira, fue la jugada final.2 Pero Cabildo Abierto no abandonó a tiempo el gobierno y su desplome electoral fue la consecuencia de ello. Entonces, ¿por qué habría de ser funcional y leal a los intereses del Partido Nacional?

Finalmente, y no por ello menos importante, Cabildo Abierto juega –y con astucia– con la necesidad y la laxitud ideológica del actual gobierno frenteamplista. Independientemente de los dichos de Sánchez sobre las monedas de cambio que se pusieron a consideración en esta negociación, y la necesidad de transparentar por escrito los acuerdos, es evidente que el oficialismo está negociando con un partido político que representa intereses corporativos de las Fuerzas Armadas de Uruguay. Negarlo es de necio. Ignorar este aspecto no aportaría al análisis de un escenario político complejo. El tema, de aquí en más, será cuánto incide esa característica en el desempeño de pivot de Cabildo Abierto. Es decir, si se convierte de un facilitador a una piedra en el zapato para el actual gobierno.

Camila Zeballos es politóloga e integra el Equipo del Programa de Estudios Parlamentarios.


  1. Otra vez Uruguay pierde la posibilidad de discutir a conciencia las verdaderas consecuencias de establecer condicionalidades a las prestaciones, sobre todo en primera infancia. Al respecto, recomiendo la lectura de Antía, F, Immervoll, H, Knotz, C y Rossel, C (2026). Welfare conditionality in OECD countries and in Latin America: A comparative perspective. Global Social Policy, 26(1), 6-29. 

  2. En 2023, el presidente Luis Lacalle Pou pidió la renuncia de Irene Moreira, por entonces ministra de Vivienda, después de que trascendiera que se le había adjudicado una vivienda a una militante de Cabildo Abierto. 

¿Te interesan las opiniones?
None
Suscribite
¿Te interesan las opiniones?
Recibí la newsletter de Opinión en tu email todos los sábados.
Recibir