La presidenta del Centro Comercial e Industrial de Paysandú (CCIP), Belén Capurro, analizó los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre la reducción de la pobreza en el departamento. Si bien valoró la mejora como una noticia positiva, advirtió que aún no puede hablarse de una recuperación económica sostenida y reclamó mayor actividad, inversiones y generación de empleo.
En Paysandú, un departamento de 120.000 habitantes de los cuales 100 mil viven en la ciudad capital, la reducción de la pobreza alcanzó a unas 15.000 personas, la misma cantidad registrada en Canelones, que cuenta con una población cercana a los 520.000 habitantes.
Los datos sorprendieron a la presidenta del CCIP, aunque aclaró que la sorpresa no implica cuestionar las cifras oficiales. “La realidad que observamos desde el sector empresarial no refleja todavía una recuperación económica sostenida”, manifestó. “Para Paysandú, ambas cuestiones son fundamentales: mejorar los ingresos de quienes trabajan y generar oportunidades para quienes hoy no tienen empleo”, remarcó Capurro.
“Toda reducción de la pobreza es una noticia positiva”
¿Creen desde el CCIP que es una buena noticia la baja de la pobreza en el departamento?
Sin duda, toda reducción de la pobreza es una noticia positiva, porque significa que hay familias que han logrado mejorar sus ingresos y sus condiciones de vida. Sin embargo, entendemos que estos indicadores deben analizarse junto con la realidad económica y laboral de cada departamento. En Paysandú atravesamos una situación compleja, especialmente en el sector industrial, donde hay trabajadores en seguro de desempleo y empresas que enfrentan importantes dificultades. Por eso, si bien valoramos los resultados, creemos que el verdadero desafío es lograr que esta mejora sea sostenida y esté acompañada de mayor actividad económica y generación de empleo.
Posible incidencia de los Consejos de Salarios, las prestaciones y otros ingresos
¿A qué atribuyen la baja de la pobreza en Paysandú?
No contamos con información suficientemente desagregada que nos permita determinar cuáles fueron los factores específicos que explican esta reducción en Paysandú. Es posible que hayan incidido las mejoras salariales, las prestaciones sociales u otros ingresos de los hogares. Sin embargo, desde nuestra institución no hemos identificado una recuperación de la actividad económica que permita atribuir directamente esta disminución a la creación de nuevos puestos de trabajo. Entendemos que sería importante conocer con mayor precisión qué factores explican estos resultados a nivel departamental y qué sectores de la población fueron los principales beneficiados.
¿Cree que incidió la última ronda de Consejos de Salarios?
Es probable que los ajustes salariales hayan contribuido a mejorar los ingresos de determinados hogares, especialmente de aquellos con remuneraciones más bajas.
“Hay que diferenciar una mejora de ingresos de la generación de empleo”
No obstante, debemos diferenciar una mejora de ingresos de la generación de empleo. Los Consejos de Salarios pueden contribuir a mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores, pero no necesariamente implican la creación de nuevos puestos de trabajo. Para Paysandú, ambas cuestiones son fundamentales: mejorar los ingresos de quienes trabajan y generar oportunidades para quienes hoy no tienen empleo.
Una familia puede mejorar temporalmente sus ingresos por un ajuste salarial, una prestación o algún ingreso extraordinario, pero eso no significa necesariamente que exista una recuperación del mercado laboral o de la actividad productiva.
¿Los sorprendieron los datos?
En cierta medida, sí. No porque cuestionemos las cifras oficiales, sino porque la realidad que observamos desde el sector empresarial no refleja todavía una recuperación económica sostenida. Paysandú ha enfrentado dificultades importantes en sectores industriales tradicionales, con consecuencias directas sobre el empleo y el movimiento comercial. Hay empresas que continúan atravesando situaciones complejas y trabajadores que todavía no encuentran una oportunidad laboral estable.
Por eso consideramos necesario profundizar el análisis departamental para comprender cómo se produjo esta mejora, qué factores incidieron y qué sectores de la población se vieron beneficiados.
El impacto sobre el comercio y los servicios
¿Cómo creen que impactará esta reducción de la pobreza en la comunidad?
Toda mejora en los ingresos de las familias puede tener efectos positivos sobre el consumo y, en consecuencia, sobre el comercio y los servicios locales. Cuando los hogares cuentan con mayores ingresos y más previsibilidad, una parte de esos recursos puede volcarse al consumo de bienes y servicios. Eso puede beneficiar a los comercios, a las pequeñas empresas y a diferentes actividades vinculadas con la economía local.
Sin embargo, para que ese impacto sea significativo y duradero, es necesario que exista estabilidad laboral, confianza y capacidad de consumo sostenida. Una mejora puntual puede generar algún movimiento, pero la recuperación del comercio requiere que las familias mantengan sus ingresos y que las empresas puedan trabajar en un contexto de mayor certidumbre.
Desde nuestra institución aspiramos a que estos indicadores se traduzcan en una mejora que también puedan percibir los comercios, las empresas y los trabajadores del departamento.
Es prematuro hablar de una reactivación económica
¿La reducción de la pobreza puede ser un signo de reactivación económica?
Consideramos que todavía es prematuro afirmarlo. Una reducción de la pobreza es un indicador social positivo, pero por sí sola no demuestra una reactivación económica. Para hablar de reactivación necesitamos observar crecimiento de la actividad empresarial, nuevas inversiones, generación de empleo, recuperación del consumo y fortalecimiento de los sectores productivos.
También es necesario que las empresas puedan sostener sus niveles de actividad, que se incorporen nuevos emprendimientos y que existan condiciones para que los trabajadores accedan a empleos formales y estables.
Paysandú necesita recuperar su dinamismo económico, particularmente en la industria, que históricamente ha sido una fuente fundamental de empleo para el departamento. La situación actual exige políticas y decisiones que permitan fortalecer la matriz productiva y generar nuevas oportunidades.
“Es fundamental acompañar las inversiones”
¿Creen viable la instalación de HIF Global en Paysandú?
Entendemos que el proyecto de HIF Global representa una oportunidad de inversión y desarrollo de enorme importancia para Paysandú. Su eventual concreción podría generar empleo, dinamizar a las empresas proveedoras, promover la actividad de los servicios y abrir oportunidades de capacitación y especialización laboral. Además, una inversión de esas características podría tener efectos indirectos sobre distintos sectores de la economía departamental, desde la construcción y el transporte hasta el comercio y los servicios profesionales.
De acuerdo con las proyecciones difundidas por la empresa, el proyecto contempla una inversión de varios miles de millones de dólares y la generación de puestos de trabajo durante la construcción y la etapa de operación. Sin embargo, su viabilidad definitiva depende de aspectos técnicos, económicos, energéticos y ambientales, además de las decisiones de inversión correspondientes.
Por ese motivo, es importante diferenciar las expectativas generadas por el proyecto de su concreción efectiva. Paysandú necesita inversiones que se realicen, generen actividad y produzcan oportunidades reales de trabajo y desarrollo. Desde el CCIP consideramos fundamental acompañar las iniciativas que promuevan inversiones responsables y desarrollo productivo, procurando que sus beneficios lleguen efectivamente a las empresas, los trabajadores y la comunidad.
También será necesario que, si el proyecto avanza, exista preparación local para aprovechar sus oportunidades. Eso implica capacitación, fortalecimiento de proveedores y articulación entre las empresas, los trabajadores, las instituciones educativas y las autoridades.
Paysandú necesita recuperar su dinamismo económico y generar condiciones para que las mejoras sociales puedan sostenerse en el tiempo. La reducción de la pobreza constituye una señal positiva, pero el desafío principal es que esté acompañada por empleo, inversión y una recuperación efectiva de la actividad productiva.