Centro Universitario Litoral Norte, en Salto (archivo).

Foto: Alessandro Maradei

Docentes del Cenur Litoral investigan asuntos con anclaje territorial

En las sedes de Paysandú y Salto de la Universidad, que además incluyen las estaciones experimentales, se desarrollan las tres funciones sustantivas de la Udelar: docencia, investigación y extensión.

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Desde 2008, el Cenur Litoral de la Universidad de la República (Udelar) ha fortalecido en esta zona del país la formación y consolidación de amplios grupos de investigadores. Además, tiene un anclaje territorial y contribuye a la resolución de problemáticas del entorno. Si bien crea conocimiento en todas las áreas, Paysandú está fuertemente vinculado a las disciplinas de la salud. Actualmente, la institución cuenta con 400 docentes radicados en la región, 40 de ellos en régimen de dedicación total (un 10% de la plantilla), y unos 50 grupos de investigación.

La dedicación total fue instaurada con el propósito de fomentar la integralidad de las funciones universitarias, “estimulando especialmente la investigación y otras formas de actividad creadora, así como la dedicación exclusiva, y otorga una compensación salarial del 60% sobre el sueldo base 40 horas”, informa la institución.

Estudio inédito sobre aguas termales

Desde allí se llevó a cabo el primer estudio científico-técnico que sistematiza los valores hidrogeológicos, hidroquímicos, terapéuticos, históricos y turísticos de las aguas termales.

El trabajo tiene, al menos, dos virtudes: “Se trata de un tema importante para la comunidad en la que se inserta la Udelar” y ofrece una “visión completa de su composición, origen y potencial uso en salud y bienestar”, destacó el investigador y docente Claudio Quintana.

Este mes se conocerá un “vademécum”, documento que hace énfasis en las bondades terapéuticas y se constituye en un insumo valiosísimo para efectores sanitarios, gestores turísticos e institucionales. Además, se impulsará la aprobación de un decreto que proteja los recursos termales del país.

La Udelar dispone de fondos para investigaciones estudiantiles que, más allá de ser parte ineludible de la propia formación, también pueden contribuir a la atención de las demandas comunitarias. Para sostener esta política se requirió la instalación de equipamiento específico, laboratorios y recursos económicos, en la nueva sede de Paysandú, que está en proceso de construcción.

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