Vecinos de Piñera, Cuchilla del Fuego, Guichón y zonas aledañas están recolectando firmas para presentar una solicitud a la Intendencia de Paysandú, al Municipio de Guichón y a los ministerios de Transporte y Obras Públicas y de Turismo por la restauración integral y urgente del histórico Puente de Tablas sobre el río Queguay, en Paso Molle.
Los vecinos de la zona piden una intervención definitiva, limitar el tránsito pesado y recuperar la figura del “puentero”. También proponen un parque ecológico, un guardaparque y una rampa para embarcaciones.
El planteo sostiene que el puente constituye una infraestructura esencial para la comunicación, la movilidad y el desarrollo de la comunidad, y que durante décadas ha sido utilizado por vecinos, trabajadores, productores y estudiantes, además de funcionar como vía de acceso a servicios básicos como salud y educación.
Según expresan los vecinos en una carta a la que accedió la diaria, la estructura original, construida con madera dura y elementos metálicos y posteriormente reforzada con paños de hormigón y otros materiales, presenta un deterioro progresivo producto de su antigüedad, la acción del agua y las crecientes del Queguay. A esto se suma, según el documento, la falta de un mantenimiento sistemático y permanente.
El planteo considera que las reparaciones puntuales ya no son suficientes y reclama una intervención definitiva, sustentada en estudios técnicos y un proyecto estructural que permita garantizar la seguridad, estabilidad y durabilidad de la infraestructura.
Foto: Grupo de vecinos de José Piñera
Una medida inmediata para el tránsito pesado
Como primera medida, los vecinos solicitan la colocación de dos pórticos provisorios, uno en cada cabecera del puente, para limitar el tránsito de vehículos de gran porte. La propuesta apunta a evitar accidentes y prevenir nuevos daños en la estructura mientras se avanza en un proyecto de restauración definitiva.
Recuperar al “puentero”
Entre las propuestas también aparece la recuperación de la figura del “puentero”, con la función de controlar, vigilar y realizar el mantenimiento periódico de la infraestructura. Los vecinos consideran que la medida permitiría asegurar un cuidado permanente y detectar de manera temprana posibles deterioros. Al mismo tiempo, entienden que el puesto podría constituirse en una fuente de empleo local.
A esta figura se suma la propuesta de incorporar un guardaparque, cuya tarea estaría vinculada a la protección del entorno natural, el control de las actividades recreativas y turísticas y la promoción de un uso responsable del área. La coordinación entre ambas funciones, según el planteo, permitiría fortalecer la seguridad, el mantenimiento y la preservación ambiental del lugar.
Un proyecto que vaya más allá del puente
El documento propone que la recuperación de la infraestructura sea también una oportunidad para poner en valor el entorno natural, patrimonial y turístico del Queguay. En ese sentido, los vecinos plantean estudiar la creación de un parque ecológico y espacio comunitario, con senderos, áreas de descanso, sectores para la observación de la naturaleza y espacios de encuentro.
También solicitan analizar la construcción de una rampa lateral para el descenso de embarcaciones de bajo porte, destinada a pescadores, turistas y travesías organizadas por clubes de remo. Según la propuesta, esta infraestructura permitiría potenciar el uso recreativo y deportivo del río Queguay, generar oportunidades para el turismo sostenible y promover nuevas actividades comunitarias.
Una recuperación con impacto comunitario
El planteo vecinal incluye una serie de solicitudes concretas: la restauración integral del puente, la realización de estudios técnicos y un proyecto estructural definitivo, un plan permanente de mantenimiento y la instalación inmediata de los pórticos para restringir el tránsito de vehículos de gran porte.
También reclaman analizar la recuperación del puesto de puentero, incorporar un guardaparque, estudiar la creación del parque ecológico y espacio comunitario y construir la rampa para embarcaciones. Finalmente, solicitan una articulación entre la intendencia, el municipio y los ministerios involucrados, además de información clara a los vecinos sobre las medidas previstas, los organismos responsables y los plazos.
Para los vecinos, el Puente de Tablas representa mucho más que una estructura vial. Lo definen como parte de la historia, identidad y vida cotidiana de la comunidad, y sostienen que su recuperación constituye tanto una necesidad urgente como una oportunidad para generar empleo, recuperar patrimonio, proteger el entorno natural y crear un nuevo espacio de encuentro y desarrollo turístico.
El pedido concluye solicitando que la recuperación del puente y su entorno sea considerada con la máxima prioridad, entendiendo que se trata de una inversión para el presente y el futuro de toda la comunidad.