En el marco de la cumbre del Mercosur en Foz de Iguazú, celebrada el pasado sábado, los presidentes de Argentina, Paraguay, Panamá, Bolivia, y autoridades de Ecuador y Perú firmaron un comunicado conjunto en el que manifestaron una “profunda preocupación por la grave crisis migratoria, humanitaria y social en Venezuela”, un Estado suspendido del Mercosur.
En el comunicado exhortan a que las autoridades venezolanas cumplan con los estándares internacionales “en el marco de las advertencias de los organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas sobre la persistencia de detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas”, y piden de inmediato la liberación de los detenidos y garantizar el proceso legal.
El comunicado no fue firmado ni por Brasil ni por Uruguay, a pesar de que en el discurso que formuló en la cumbre el mandatario uruguayo, Yamandú Orsi, señaló que Uruguay tiene una “voluntad inquebrantable” de colaborar “en la restauración pacífica del orden institucional y democrático en Venezuela”.
Respecto de no adherirse a la nota, el canciller uruguayo, Mario Lubetkin, explicó en rueda de prensa el lunes que la decisión se relaciona con que “para nosotros, a la luz de la realidad que hay hoy, no basta decir sólo, como dijo el presidente [Yamandú] Orsi en la reunión, que Venezuela no está en un escenario democrático”.
“Nosotros no podemos decir ʻviva la democracia en Venezuelaʼ y después entender que se nos incendia la región por un movimiento A, B o C”, dijo Lubetkin refiriéndose al despliegue militar que Estados Unidos está desarrollando en el Caribe y a los ataques contra embarcaciones venezolanas a las que el presidente Donald Trump acusa de pertenecer al narcotráfico.
Asimismo, el canciller manifestó que en la cumbre “todos hablábamos con el mismo lenguaje, todos estuvimos claros de que Venezuela tiene que volver a la democracia”.
Por otro lado, la vicecanciller Valeria Csukasi fue consultada sobre la decisión de Uruguay de no adherir al comunicado sobre Venezuela en el programa Arriba Gente de Canal 10, y expresó que “el contenido de esa declaración no es algo que Uruguay no acompañe y no es algo que no haya manifestado permanentemente”. La jerarca recordó que Uruguay dijo que no reconocía las últimas elecciones del país caribeño y ha manifestado una “enorme preocupación por la situación de los derechos humanos”.
Csukasi dijo que supone que el no firmar la nota tuvo que ver “con elementos que faltan en el comunicado y no tanto con elementos que están”; “posiblemente al no referirse expresamente a los riesgos de una guerra, a los riesgos de una intervención militar, a los riesgos de que América Latina pierda esos casi 40 años sin tener conflictos bélicos entre países”, agregó.
Blancos cuestionaron la decisión del gobierno uruguayo
Referentes del Partido Nacional criticaron que el gobierno no se adhiriera a la nota. El excanciller Omar Paganini publicó en su cuenta de X: “Francamente no se comprende por qué Uruguay no firma esta declaración sobre Venezuela. ¿Siguen con la idea de ser neutrales entre el pueblo y la dictadura?”. La publicación fue reposteada por el expresidente Luis Lacalle Pou.
Por su parte, el senador blanco y exministro de Defensa Nacional, Javier García, dijo en declaraciones a Telemundo que “por temas ideológicos y haciéndole el seguidismo de Brasil”, Uruguay resolvió no cuestionar “la dictadura venezolana, que viola los derechos humanos, tortura, desaparece gente”. “Es vergonzante”, concluyó.