Este fin de semana se celebró el VIII Congreso Ordinario del Frente Amplio (FA), en el que se discutieron más de 2.000 mociones surgidas de las bases, varias de las cuales fueron incorporadas a la resolución final.
En ese sentido, Fernando Pereira, quien el dominto fue reelecto por unanimidad como presidente de la fuerza política, brindó una entrevista a Informativo de cierre, de la diaria Radio, en la que calificó la instancia de “muy importante”. Atribuyó esto no solo a la cantidad de congresistas que participaron –fueron unos 3.000, entre titulares y suplentes–, sino a que permitió “un debate muy fermental, en el sentido de tomar la política como la esperanza”, algo que diferencia a la fuerza política de proyectos de corte conservador.
Pereira indicó que hubo un mínimo de 150 modificaciones al documento base que el Plenario Nacional del FA aprobó en la antesala del Congreso, algo que valoró de forma positiva. Sostuvo que dichas mociones “luego pueden ser un programa de gobierno, pero en general son cambios en la calidad de vida de la gente”, que a su vez están “hechos con la gente”. “Esto yo creo que es un proceso interesante del Frente Amplio de cómo se construye con la gente”, aseveró.
“Cuando uno dice si estás ante un gobierno de izquierda o no; el que gravó a los ricos y distribuyó a los pobres no hay duda de que es un gobierno vinculado a la izquierda uruguaya”, afirmó. Además, dijo que la propuesta del oficialismo es “potente en términos de valores y de principios” y “tiene una mirada muy humana sobre la pobreza”. “Cree que hay que dar a los pobres lo que les pertenece, y está trabajando en esa dirección”, sostuvo.
El incumplimiento del Diálogo Social y la propuesta para gravar al 1% más rico
Consultado sobre la moción que se aprobó en el Congreso de este fin de semana, y que recoge el incumplimiento del Diálogo Social en su totalidad por parte del Poder Ejecutivo, luego de que optara por no crear un organismo administrador de las cuentas de ahorro individual, Pereira dijo que en las negociaciones “hubo buena fe” y varios avances. De todos modos, reconoció que hubo un incumplimiento en ese aspecto, aunque la intención no haya sido “embromar a los trabajadores”. “La norma, aun sin cumplir con el 100% de lo que se acordó con el PIT-CNT, claramente mejora el sistema de reparto”, consideró, de todas formas.
Por otra parte, consultado sobre la moción que valora positivamente la propuesta de la central sindical para gravar al 1% más rico, aun cuando el gobierno no optó por ese camino, el presidente del FA aseguró que eso no necesariamente la vuelve imposible, ya que “la vida no termina en 2029”. De este modo, dijo que la fuerza política “tiene que garantizarse un proceso de discusión interna sereno” para discutir varios aspectos vinculados a la cuestión impositiva, de manera de llegar a la próxima campaña electoral “con una propuesta tributaria sólida”, que “permita proseguir la agenda de cambios que este gobierno está haciendo”.
El vínculo con la oposición: “No se puede negociar de la mejor manera cuando todo está prendido”
Sobre el vínculo con los demás partidos del sistema político, Pereira dijo que mantener el diálogo “no ha sido fácil” últimamente, dado el “clima muy difícil”, aun cuando falta para la campaña electoral, con diferentes episodios en el ámbito parlamentario.
En particular, repudió las acusaciones del senador colorado Pedro Bordaberry al vicepresidente de la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep), Alfredo Asti, y si bien dijo que no quiere “hacer un drama de eso”, cuestionó si el evento que el organismo busca investigar no constituía un acto político. En ese sentido, sostuvo que “cuando la gente comete errores es más fácil pedir disculpas que insultar”, y reiteró que “cuando la lógica es la del insulto, la de la patota [y] la del griterío, [...] se genera un clima de poco diálogo”.
Además, con respecto al presidente del Partido Nacional, Álvaro Delgado, evaluó que, aunque “es un hombre dialoguista”, “seguramente sufre tensiones de los sectores más duros” del nacionalismo.
El presidente del FA se refirió a “dos proyectos que están enfrentados”: el de la izquierda y uno conservador, que “fue el proyecto de [el expresidente Luis] Lacalle Pou” e implicó el “deterioro de las condiciones de vida de los uruguayos”, con “una sociedad desigual”. “¿Eso quiere decir que no nos podemos poner de acuerdo en ningún tema? No, en muchos temas sí [es posible], pero en otros no, porque, sencillamente, tenemos pensamientos diferentes”, sostuvo.
Así, dijo que “tiene que bajar un poco la espuma”, ya que “no se puede negociar de la mejor manera cuando todo está prendido”, y explicó que invitará al diálogo con los líderes de los partidos de la oposición el próximo mes, con la intención de discutir, entre otros temas, la ley de financiamiento de los partidos políticos, el fortalecimiento del Tribunal de Cuentas y la Jutep y la designación de un fiscal de Corte titular. “Si tenemos la madurez para laudar temas de estas características, que no tienen nada que ver con nuestras ideas, sino con que la institucionalidad funcione, me parece que estaremos dando una señal positiva que la sociedad necesita”, evaluó.