Una conferencia que se realizará el lunes en el salón de eventos especiales del Palacio Legislativo, por el Día de la Mujer Palestina, generó ruido en la oposición por una de sus participantes. Para el evento se anuncia a la directora del Instituto Nacional de las Mujeres, Mónica Xavier, a la senadora suplente del Frente Amplio (FA) Lilián Abracinskas, a la esposa del embajador de Palestina en Uruguay, Lujain Jallad, y a la exministra de Asuntos Sociales de Palestina, Majida Al-Masri.
Esta última es la que genera el más “enérgico y categórico” rechazo de varios legisladores de la coalición, según lo expresaron en una carta enviada a la vicepresidenta –y presidenta de la Asamblea General–, Carolina Cosse. En la carta aclaran que el planteo no se dirige “contra la conmemoración del Día de la Mujer Palestina, sino exclusivamente contra la participación de Majida Al-Masri en esta actividad, en atención a sus antecedentes, trayectoria política y manifestaciones públicas”. “Se trata, por tanto, de un cuestionamiento concreto que exige una evaluación rigurosa por parte de las autoridades parlamentarias”, se agrega en la carta.
En el texto sostienen que Al-Marsi integra el Buró Político del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), “organización designada como terrorista por el Estado de Israel, a la que se le atribuyen graves atentados contra la población civil, incluidos los perpetrados en Ma’alot el 15 de mayo de 1974, en Beit She’an el 19 de noviembre de 1974, y en Jerusalén el 13 de noviembre de 1975, con numerosas víctimas, entre ellas, niños”.
“A estos antecedentes se agrega la actuación de su brazo armado, las Brigadas del Mártir Omar al-Qasim, cuya participación en los ataques del 7 de octubre de 2023 ha sido objeto de investigaciones internacionales. Según declaraciones difundidas por el propio FDLP, integrantes de dicha organización participaron en la primera ola de ataques contra territorio israelí, junto con Hamas y otras organizaciones armadas”, se sostiene en la carta.
Por lo tanto, los legisladores firmantes solicitaron formalmente que se “examinen los antecedentes expuestos y, en su mérito, se adopten las medidas necesarias para que Majida Al-Masri no participe en la actividad prevista para el 26 de octubre en el Palacio Legislativo”. “Entendemos que la gravedad de los antecedentes señalados exige una decisión institucional clara, fundada y consecuente con los valores y principios democráticos republicanos que deben regir la actuación del Parlamento Nacional. La trascendencia del asunto impone una respuesta expresa y oportuna, anterior a la realización de la actividad”, finaliza la carta.
La respuesta de Cosse
A las pocas horas de recibir la carta, Cosse se refirió al asunto en su cuenta de X. Escribió que “el Parlamento es la casa de la democracia uruguaya, en él están representadas todas las expresiones que la ciudadanía elige, y sus puertas están abiertas a las más diversas formas de ver y entender el mundo, siempre dentro del respeto a nuestros principios republicanos”.
“Las salas del Palacio Legislativo se solicitan habitualmente para una gran variedad de actividades. Hasta el momento, ni las cámaras ni la Comisión Administrativa han aprobado un reglamento que regule su uso. Ante esa ausencia, el criterio vigente es que cada legisladora y cada legislador puede solicitarlas y asume la responsabilidad por los eventos que se realizan con su firma”, agregó.
Por último, Cosse destacó que “en Uruguay rigen la libertad de reunión y la libertad de expresión”. “Por eso, no corresponde que, en mi calidad de vicepresidenta de la República, decida quién puede hablar y quién no en las actividades convocadas por parlamentarios”, finalizó.
González: “No es terrorista”
Por su parte, el senador del FA Gustavo González (Partido Socialista), que fue el que pidió la sala para el evento, aclaró a la diaria que Al-Masri participará de la conferencia, “como tantas veces”, por video, no personalmente. De todas maneras, el senador subrayó que si viniera “no tendría ningún problema”, porque Interpol no pidió su captura y “no es terrorista”. En cuanto al pedido de la coalición, González dijo que “lamentablemente, esta infamia que están tirando a la luz pública tiene que ver con un error” porque “no leyeron bien la lista de organizaciones terroristas”. El senador subrayó que el FDLP “no está en la lista de organizaciones terroristas ni de Naciones Unidas ni de Estados Unidos” (según el archivo de la web del Departamento de Estado de Estados Unidos, el FDLP fue retirado de su lista de organizaciones terroristas extranjeras en octubre de 1999, mientras mantiene al Frente Popular para la Liberación de Palestina).
Además, González subrayó que Al-Masri vive en Cisjordania, y si Israel quisiera capturarla, lo haría, porque “¿quién no sabe que Cisjordania también está ocupada por Israel?”. “Yo me hago absolutamente responsable de haber pedido el lugar –como tantas veces lo he pedido para tantas organizaciones– para la embajada de Palestina. Esta mujer va a hablar en un video, no va a venir. Nadie viene desde Cisjordania hasta Uruguay para una mesa redonda”, insistió.
El senador criticó que haya comentado el asunto el embajador de Israel en Uruguay, Eldad Hayet. En declaraciones al diario El País, el diplomático señaló que le “preocupa la pretensión de legitimar a organizaciones terroristas mediante la participación de sus miembros en actividades públicas”. González dijo que Hayet “no tiene vergüenza” porque “no puede hablar de los problemas internos de nuestro país”. “Está acostumbrado a atropellar al mundo, pero acá no va a atropellar, y menos a un senador de la República”, subrayó. Agregó que es “una barbaridad” que se diga que el FDLP tuvo que ver “con los atentados del 7 de octubre” en Israel, porque “todo el mundo sabe qué organización hizo eso”.
“Están culpabilizando a una persona que no tiene nada que ver. En Wikipedia se puede ver la historia de ella, es una mujer que goza de total libertad. Lo que pasa es que le están haciendo los mandados al [primer ministro israelí, Benjamin] Netanyahu”, sostuvo. Por último, González llamó a que el embajador de Israel “diga que tiene documentación de que esta mujer tuvo que ver con los atentados”. “Tiene que probarlo; si no, es una infamia lo que está haciendo”, finalizó.
Schipani: la libertad de expresión “no está en cuestión”
A su vez, el diputado colorado Felipe Schipani, uno de los firmantes de la carta enviada a Cosse, dijo a la diaria que no es tan necesaria una regulación para la organización de eventos en el Palacio Legislativo, ya que él cree más en la “autorregulación”. Dijo que, si bien el pedido para hacer una actividad en una sala solo lo pueden hacer los legisladores, muchas veces ocurre que “distintas organizaciones que quieren organizar un evento en el Parlamento se acercan a algún legislador, y el legislador gestiona la sala”. Agregó que apela “al sentido común”, que la libertad de expresión “no está en cuestión”, pero “tiene que haber determinado límite”, porque “no podés invitar a un evento en el Parlamento a alguien que es autoridad de una organización terrorista, se cae de maduro”.
Por último, la diputada nacionalista Fernanda Auersperg le contestó a González a través de su cuenta de X. Dijo que no ha habido “equivocación alguna”, ya que el FDLP “participó activamente de los ataques terroristas del 7 de octubre de 2023”. Además, señaló que le “llama la atención” que el Partido Socialista “reivindique el listado de organizaciones terroristas elaborado por Estados Unidos”.