Este lunes, luego de una reunión del Consejo de Ministros, el secretario de Presidencia, Alejandro Sanchéz, anunció que en el correr de la semana el gobierno enviará al Parlamento un proyecto de ley para crear una causal jubilatoria a los 60 años.
“Obviamente, la responsabilidad ahora le compete al Parlamento. Pero por supuesto que cuando estamos hablando de beneficios para la gente, imagino que los señores y las señoras parlamentarias le darán la prioridad suficiente para poder avanzar en esta ley, que es relevante y ha sido una demanda de la sociedad”, comentó el jerarca.
Sin embargo, poco después de haber hecho el anuncio, y antes de conocerse los detalles del proyecto, varios dirigentes de la oposición criticaron la propuesta. El presidente del Partido Nacional (PN), Álvaro Delgado, escribió en X que “el gobierno vuelve a insistir por otra vía con algo sobre lo que la ciudadanía ya se pronunció en las urnas”, en referencia al plebiscito de 2024. “En 2023 hicimos una reforma previsional responsable. En 2024 quisieron revertirla, incluyendo volver a los 60 años, y los uruguayos no acompañaron”, subrayó.
Delgado sostuvo que “no se pueden seguir buscando caminos alternativos para cambiar lo que la gente no acompañó”. “La democracia también es respetar la voluntad popular”, finalizó.
Por su parte, el senador del PN Sergio Botana también se refirió al tema en su cuenta de X. Afirmó que el gobierno “envió una mentira al Parlamento”, porque a la jubilación a los 60 años con 30 años de aportes –como plantea el gobierno– “no va a poder acceder la gente de los trabajos más sacrificados”. “El monto de la jubilación va a ser menor a la de la reforma, que gracias al suplemento solidario es mayor a la actual y mayor al salario mínimo”, señaló.
Por su parte, el diputado colorado Conrado Rodríguez, que integró la comisión parlamentaria que trabajó en la reforma jubilatoria en el período pasado, dijo a la diaria que la propuesta del Poder Ejecutivo “no solamente incumple con el plebiscito”, sino que también “va en contra de la demografía del país y de la propia biología de las personas”.
“Mientras que en el mundo entero se sube la edad jubilatoria para poder hacer sustentable el sistema de seguridad social, en Uruguay se va para atrás”, subrayó Rodríguez. Y agregó que la consecuencia de la propuesta es que las personas de 60 años “van a terminar jubilándose con muy poco”.
El diputado colorado dijo que, en realidad, con el régimen actual las personas que nacieron antes de 1973 se pueden jubilar con 60 años de edad y 30 de servicio, o sea que los que tienen más de 53 años “se van a poder seguir jubilando con 60 años”. Puntualizó que el cambio de la ley aprobada en el gobierno anterior aplica a los que nacieron luego de 1973.
Rodríguez sostuvo que la causal de jubilación a los 60 años “fue establecida en 1925, o sea, hace 100 años, cuando la expectativa de vida apenas superaba los 60 años”. “Hoy, que la expectativa de vida supera los 80 años, se decide ir de vuelta a la causal de los 60 años. Es un contrasentido en cuanto a lo que sucede en el mundo y a la situación de la sustentabilidad de la seguridad social en Uruguay”, insistió.
Para el diputado colorado, en esta iniciativa del gobierno “hay un componente muy tribunero para decirle a la opinión pública que cumplieron con lo que se habían comprometido”. En resumen, Rodríguez remarcó que está en contra de la propuesta porque es “una aberración”.
Identidad Soberana estudiará el proyecto
Por su parte, el diputado de Identidad Soberana Gustavo Salle, partido que apoyó el plebiscito en 2024 y ahora puede tener la llave para aprobar el proyecto en la cámara baja, dijo a la diaria que no se puede expedir de antemano sobre el proyecto porque, “aparentemente, podría tener un cangrejo debajo de la piedra”. Porque capaz que habilita la jubilación a los 60 años, pero cobrando “el 50%”, y en ese caso sería “una trampa intelectual para dar a entender que te alineás con una postura de bajar la edad de jubilación”, señaló. “Pero en realidad no estás bajando nada, porque le estás poniendo un costo adicional al tipo que se quiere jubilar; ese es el tema”, complementó. Por lo tanto, como todavía no sabe los detalles, Salle dijo que hasta que no tenga el proyecto “con todos sus elementos, para estudiarlo en profundidad”, se abstiene de emitir una opinión.
Por último, Salle dijo que lo del Movimiento de Participación Popular (MPP) “es impresentable”, porque “el momento de defender al jubilado era el plebiscito” de 2024 –en el que también se propuso la eliminación de las AFAP y el aumento de las jubilaciones mínimas–, pero “el MPP entregó de pies y manos al jubilado”. “Entonces, ahora lo que quiere el MPP, por intermedio de Sánchez, es un lavado de conciencia ante la brutal traición que practicaron en el momento del plebiscito: se pusieron del lado del tumor de las AFAP”, finalizó.