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Óscar Bottinelli (archivo).

Foto: Ernesto Ryan

Bottinelli sobre el primer año de Orsi: “Es un gobierno que tiene satisfacción de lo que se propuso”

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El politólogo y presidente de Factum dijo que el oficialismo “tiene la cancha bastante libre y mucha capacidad de iniciativa“ frente a una oposición en la que sus votantes “están disconformes con cómo actúa”

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Un sondeo de la encuestadora Factum a finales de enero reveló que el 28% de la población está desinteresada o descreída de la política y, pocos días antes, la empresa consignó que el 59% de los uruguayos considera que ni gobierno ni oposición está actuando mejor que la otra parte.

Este jueves, la diaria Radio recibió a su presidente, el politólogo Óscar Bottinelli, para profundizar en su diagnóstico sobre el primer año de gobierno del Frente Amplio (FA): “Si yo me propongo una meta, mi éxito está en conseguirla o no. Si esa meta a otro no le gusta, no tiene nada que ver”, indicó.

“Dentro de la izquierda hay mucha desilusión en muchos temas de política exterior, para situar uno. En general, en la economía hay dos visiones; los que ven como gran éxito que el salario real crece por encima de la inflación y aumenta el poder de compra de la gente, y por otro lado están los que dicen que esto está complicando la vida a todo el que produce”, condensó. En el eje de la economía aparece, a su vez, el presupuesto, sobre el que “se puede tener cualquier opinión”, pero “lo que es claro es que el gobierno definió una línea presupuestal y logró imponerla en el Parlamento”, donde fueron clave los votos de Cabildo Abierto (CA), y “el resto de la oposición sintió que no podía ir por el camino de ‘no a todo’”.

En materia de interpelaciones y comparecencias –cinco ministros ya visitaron el Parlamento y hay fecha para otros tres: Mahía (MEC), Civila (Mides) y Lubetkin (MRREE), este último en régimen de interpelación–, dijo que “desde el punto de vista formal se puede decir que el éxito fue la mitad” porque no logró, en la mitad de los casos, que la cámara que interpelaba aprobara al ministro, aunque sí evitó desaprobaciones, con la del exministro nacionalista Luis Alberto Heber en 2023 como antecedente más inmediato: “En un gobierno que no tiene construida una mayoría en la Cámara de Diputados, es un éxito”, indicó.

Por otro lado, Bottinelli opinó que el gobierno “se propuso cosas muy importantes”. Entre ellas, dijo que la compra de la estancia María Dolores por el Instituto Nacional de Colonización (INC) “ha sido un desperdicio” porque se discutió “todo lo accesorio y no lo principal”, el hecho de que hay “dos tesis, ambas legítimas, sobre cuál es el rol de la tierra”. También listó que “los indicadores son de aumento del salario real”, aunque hay “una parte muy importante del país que en realidad no está muy protegida por los Consejos de Salarios” y recurre al trabajo informal, precario o por su cuenta. En suma, aseveró que “es un gobierno que tiene satisfacción de lo que se propuso”, pero el “otro tema es si lo que se propuso conforma o no a la opinión pública”.

Según Bottinelli, el “éxito de gestión” no equivale a “éxito político”

Sobre la compatibilidad entre los últimos sondeos de la empresa respecto a la opinión popular y lo anterior, Bottinelli dijo que “éxito de gestión es cumplir o no la meta que tracé”, pero “si es éxito político o no es otro tema” que se definirá sobre el final del quinquenio.

“En base a cómo fue la campaña electoral y el discurso de asunción de Yamandú, hay dos temas clave”, acotó. Por un lado, el “tema insignia” es la pobreza infantil, y el éxito estará en “qué logros va a tener” en la materia, así como “si va a haber o no salidas estructurales a la pobreza”. Por otro lado, aparece la seguridad, pero desde la encuestadora detectaron que “hay poca expectativa”, no respecto del gobierno de Orsi sino en términos globales, ya que “Uruguay tiene un serio problema de seguridad” que convive con “una demanda de que esto se solucione”, aunque “muy poca expectativa de que se logre”, enmarcado en una “bajada de brazos importante”.

El politólogo dijo que, en materia de iniciativa política, el gobierno tiene una “gran ventaja” vinculada a que está “casi jugando solo” ya que “los propios votantes de la Coalición Republicana están disconformes con cómo actúa”, y, según otro dato que se desprende de la misma encuesta, tanto ese sector de la población como los adherentes al oficialismo “no están de acuerdo con las líneas extremas de enfrentamiento, sino que quieren el entendimiento”. “Si un gobierno ve que la oposición está en temas que al propio electorado opositor no lo inflaman, tiene la cancha bastante libre y mucha capacidad de iniciativa”, resumió.

Ante las valoraciones sobre la actuación de la oposición, Lacalle Pou prevé “no asumir el desgaste y entrar en el momento oportuno”

A la luz de lo anterior y conectado con el principal referente del Partido Nacional (PN), el expresidente Luis Lacalle Pou, Bottinelli dijo que no sabe si la disconformidad de los votantes opositores con la actuación de la Coalición Republicana incide en este momento: “Sí que puede pesar hacia adelante, porque el período este de desgaste de la oposición es con un Lacalle Pou ausente, y cuando él reaparezca diga ‘ahora sí hay quien conduzca la oposición’ y lo fortalezca”, evaluó. Resumió la estrategia en “no asumir el desgaste y aparecer en el momento oportuno”.
Explicó, a su vez, que “en parte también lo ayuda el gobierno”. Sobre el conflicto con el astillero vigués Cardama Shipyard, dijo que lo que trascendió hasta ahora es que “el único responsable es Javier García”, y eso representa “lo mejor que le puede pasar”, porque “el oficialismo está diciendo que él no es responsable”, y “si el foco va a estar en el exministro de Defensa, Lacalle Pou duerme tranquilo”.

Se espera que, ahora que Yamandú Orsi volvió de China, estos sean días de grandes decisiones vinculadas, por ejemplo, a la rescisión del contrato con Cardama para la construcción de lanchas patrulleras y el proyecto de movilidad metropolitana. También optó por visitar el Parlamento el segundo día de marzo para realizar un balance de su gestión; esta costumbre, según Bottinelli, se convirtió en “casi una especie de cadena nacional; que en lugar de hablar en un estudio y delante de televisión, habla delante del Parlamento”.

“Yo no sé la importancia que va a tener el discurso hasta que no ocurra y se vea qué contenidos tiene, si realmente hay anuncios importantes, si se fijan nuevas metas o es un balance”, indicó. Dijo que en el primer año “no importa tanto el balance; algo sí, pero importa más qué rumbo tomar” frente a decisiones pendientes vinculadas a la exploración petrolera, una “serie de temas” en la política económica y también “dónde van a estar los ejes de realización”, por ejemplo, “si va a ser tan importante el túnel céntrico”.

Eventos internacionales en la política doméstica

“Creo que en Uruguay todavía no hay un claro entendimiento de los cambios que hay en el mundo y, en cuatro años, el mundo de febrero de 2026 no tiene nada que ver con el mundo de enero de 2022”, reflexionó el entrevistado. “Se rompió el orden internacional basado en reglas que existían hasta por lo menos un mes atrás, y estamos, en principio, con una gran interrogante sobre cómo se mueve el mundo”, definió en el mismo sentido.

En el plano local, va a repercutir sobre Uruguay porque América Latina pasó a ser un centro de interés “muy importante” para el gobierno estadounidense, aunque opinó que “no divide tanto al gobierno y a la oposición”, sino que esta última “está jugando como si el mundo fuera el de hace cuatro años y mirando cosas chicas”: “Lo más importante que ocurrió el 3 de enero no fue Venezuela, fue el cambio de las reglas de juego en el mundo”, ejemplificó.

“No solo la oposición no está muy enfocada con lo que está pasando en el mundo, sino que dentro del oficialismo –no estoy hablando de sectores políticos necesariamente, sino de personas frenteamplistas– están con una postura de asintonía muy grande con la política que está llevando adelante el gobierno, con señales muy distintas una de la otra y de un día para el otro”, cerró.

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