Este domingo, el expresidente nacionalista Luis Lacalle Pou cerró el acto por los 190 años del Partido Nacional (PN) con un discurso público que le puso fin a meses de bajo perfil. Sin referencia explícita a una posible candidatura de cara a las elecciones de 2029 ni tampoco una crítica directa al gobierno de Yamandú Orsi, el exmandatario optó por hacer un repaso en líneas generales de su gobierno, con el que dijo estar “satisfecho” pero no “conforme”, y abogó por una política que “tiene que apurarse en dar soluciones”.
En diálogo con la diaria, el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, evaluó que el discurso del expresidente fue “muy humanista” y sostuvo que no se decantó por “ninguno de los extremos”, sino que le habló “al centro del país”. “Evidentemente habló un hombre que pasó cinco años al frente de la mayor responsabilidad”, conjeturó, y consideró que “cuando pasás por esa responsabilidad, tiene mucho más peso lo pragmático, lo práctico, y ahí es donde te vas haciendo cada vez menos ortodoxo, como él mismo dijo”. Es así que destacó que, con su mensaje, Lacalle Pou “habló de la vida de todos los días del país” y “la necesidad de construir ideas superadoras” en lugar de “estar polarizando con las personas”.
Durante su discurso, el líder blanco también instó a sus correligionarios a cuidar el tono de sus exposiciones públicas. Consultado sobre si entiende que dicho llamamiento obedece a alguna figura en particular, Olivera dijo que el exmandatario “no les habló solo a los blancos”, sino que “habló como un hombre que es referente nacional”, en tanto expresidente. “Me parece que es un mensaje que no era ni para uno ni para dos, era para todo aquel que piense que ese es el camino por el que se puede llegar”, evaluó, y recordó que el propio Lacalle Pou “pasó por eso” y que “los que hoy estaban en el gobierno antes eran oposición y muchas veces recurrían justamente a la más feroz y frontal oposición, aun no teniendo en cuenta los intereses del país”. Es así que destacó que, aunque podría haber brindado un discurso “con una mirada de revancha o de pasar cuentas”, el expresidente optó por uno “superador”.
Lema: “Alguien tenía que bajar la pelota”
Para el senador del PN Martín Lema, el discurso de Lacalle Pou fue “auténtico” y “patriótico”, en la medida en que pensó en el país al expresar preocupación por los desafíos futuros y el relacionamiento entre dirigentes políticos. En entrevista con la diaria Radio, también consideró que fue un discurso “necesario”, ya que “alguien tenía que bajar la pelota”.
“Cuando alguien que fue presidente de la República –con esa vocación de servicio y con ese sentido patriótico– hace una referencia, una reflexión y un concepto tan claro, a mi juicio, es un aporte muy valioso al país”, opinó.
Durante su exposición, el líder blanco utilizó la palabra autoridad, algo que para el politólogo Daniel Chasquetti constituye un mensaje para Orsi. Sin embargo, el senador nacionalista acotó que “cada uno lo puede tomar como le parezca”, y subrayó que, aunque existen “problemas de conducción”, a su entender, “esa señal no enmarcada en laberintos partidarios” resulta “muy importante” para el país.
Consultado por un eventual retorno del expresidente, Lema indicó que Lacalle Pou sabe “manejar sus tiempos”, respeta los procesos y que, en última instancia, eso configura una decisión personal. Además, dijo que, con base en su comportamiento durante la pandemia, demostró que tiene “el temple de bancar situaciones ante la presión”, algo que facilita su retorno, valoró.
Da Silva sobre el llamado a cuidar el tono: “Es una frase común de Luis”
También en entrevista con la diaria Radio, el senador nacionalista Sebastián da Silva aseguró que no se había dado por aludido ante el llamado a moderar el discurso. “No soy tan importante”, sostuvo, y evaluó: “Es una frase común de Luis puesta desde una perspectiva de lo que él piensa”. De todas formas, planteó que hay situaciones en las que “hay que ser duro”, y para las que “la forma de resolver los problemas es pararlo en seco”. “Es una forma mía que no compromete a nadie más que a mí”, expresó.
“No hay papa ni Luis ni nadie que a mí me cambie: si a esta altura de mi vida, con el discernimiento, la autonomía e independencia, tengo que hocicar por algo que no creo, tengo que hacer la de [Ernesto] Talvi”, agregó el senador, con referencia a la necesidad de “saber administrar los disensos”, una palabra que es “bien de zurdo”, según dijo. “La derecha popular, el esfuerzo, el porvenir por encima de todo a mí me identifica plenamente”, manifestó Da Silva.
Sobre el discurso de Lacalle Pou dijo que fue “inteligente desde el punto de vista político y electoral”. “No dio ninguna arista para que lo criticaran”, apuntó, y acotó: “Ese centralismo, que lo usa Luis como nadie –capaz que lo usaba mucho Tabaré Vázquez o el mejor [Julio María] Sanguinetti–, ayer se notó: nadie esperaba un discurso de coyuntura, todos esperábamos un discurso de estos”.
