El domingo, el expresidente blanco Luis Lacalle Pou volvió a la escena pública con un discurso en el marco de la celebración por los 190 años del Partido Nacional (PN). El politólogo Daniel Chasquetti señaló que no fue “un discurso de candidato”, sino que su aparición intenta “marcar algunas líneas” para este año y el siguiente porque es un “futuro candidato que está evitando recibir castigo y exponerse”.
“Considero que es como una acción de mantenimiento. Él es el jefe del partido, es el futuro candidato, y en algún momento tiene que aparecer. Lógicamente, evitó entrar en la discusión de la coyuntura”, afirmó en Panorama informativo de la diaria Radio. Chasquetti consideró que no es una oratoria “que vayamos a recordar con el paso del tiempo” debido a que “no hay ninguna ruptura respecto a la línea que trae el PN y no hay ningún anuncio especial”.
El analista se detuvo en que Lacalle Pou utilizó el concepto de “autoridad” junto con la idea de que “se construye y se tiene siempre, el poder no”, un mensaje que, a su entender, estuvo dirigido al presidente de la República, Yamandú Orsi, en el sentido de que “el poder se gana o se pierde, pero la autoridad se mantiene”. Asimismo, lo vinculó con que Lacalle Pou no tiene “enemigos que sean de porte” en la interna del PN ni en la Coalición Republicana.
Por otro lado, el exmandatario dijo que en la práctica se ha vuelto cada vez “menos ortodoxo”, frente a lo cual Chasquetti indicó que el exjerarca se “desmarcó” del concepto asociado a la economía liberal y reivindicó el papel del Estado en un “liberalismo social”. Por un lado, lo asoció al expremier británico Tony Blair, quien aplicó un “laborismo corrido bastante al centro”, y, por otro, consideró que está “marcando diferencias con los extremistas de su partido”. En ese sentido, marcó que es preciso preguntarse si liberales blancos y colorados “están contentos con esto”.
“Uruguay tiene sus propias características. Uruguay no es Perú, no es Chile. Las preferencias de la ciudadanía están más próximas de observar al Estado como un actor relevante y me parece que Lacalle Pou toma nota. En ese sentido, me parece que es mucho mejor que su padre”, afirmó, en referencia al expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera. Además, asumió que el blanco considera que “desde esa posición puede ganar una elección porque estaría como parado en el centro”.
Como elemento adicional, Chasquetti repasó que Lacalle Pou “censuró la política del odio” –a través de una de sus frases más habituales: “Firme con las ideas y suave con las personas”– e impulsó “un llamado a una buena discusión, más sana”, lo que cobra especial relevancia porque en el PN “hay muchos actores políticos que apelan a esa estrategia”. Aunque el politólogo cree que otros dirigentes “no le van a hacer caso”, de ser así se podría generar “una contradicción entre el líder y los legisladores”.
El gobierno respiró
Para Chasquetti, la idea de “no bajar al llano y discutir frontalmente con el gobierno” fue un movimiento “inteligente” y, a raíz de lo anterior, “el gobierno debe de haber respirado más tranquilo” porque “está mal y tiene muchos errores”, elementos que podría haber utilizado.
“Había cosas para confrontar, pero decidió no hacerlo. Creo que para el gobierno es bueno y me parece que también nos habla de que Lacalle Pou entiende que hay ciertos momentos donde hay que pensar en preservar a los presidentes, las instituciones y las reglas del juego”, dijo. Con todo, Chasquetti entendió el discurso de Lacalle como una “prueba de lealtad institucional” y un reflejo de “entender cómo es el juego político”. Lo anterior tiene como trasfondo el hecho de que en la oposición hubo voces que solicitaron la renuncia de Orsi, recordó el politólogo.
El lema único: “No lo van a hacer”
“Hasta hace un tiempo, la mayoría de los analistas ubicaban a Lacalle Pou como el ideólogo de la construcción de este partido”, señaló Chasquetti sobre el debate en torno a si la Coalición Republicana debería presentarse como lema único en las próximas elecciones. A nivel personal, aunque siempre lo colocó “entre los fusionistas”, señaló que “no es tan obvio” que sea posible realizar la fusión dado que, cuando votaron unidos en la segunda vuelta, tuvieron “menos votos que el Frente Amplio” y “no es tan obvio que formar un partido sea la solución”. En ese sentido, resaltó que no hubo una mención en esa línea de parte del exmandatario en su discurso del domingo.
Además, la catalogó como una decisión “muy pesada”, ya que cada partido deja de “ser una unidad autónoma” para transformarse en “una parte de una estructura”. “La coalición le abre oportunidades a los chicos. Por ese lado es un lío y, por el otro, no está claro cuáles son las ventajas. Mi pronóstico es que no lo van a hacer, yo creo que hay demasiada división. Son decisiones pesadas y para eso habría que empezar a acelerar en estos momentos”, vaticinó.
