En diciembre, el gobierno firmó un memorándum de entendimiento con HIF Global, empresa que tiene proyectado instalar en Paysandú una planta de 5.385 millones de dólares para producir gasolina sintética usando energía renovable, agua del río Uruguay y CO2. El acuerdo daba un plazo hasta el 31 de marzo para acordar la firma de un contrato de inversión, pero según informaron El País y El Observador y confirmó la diaria, ese período se prorrogó hasta junio.
Uno de los puntos centrales en los que ambas partes deben ponerse de acuerdo es en el costo de la energía. Fuentes de la empresa señalaron a la diaria que “la cuestión trata de una prórroga de plazos para seguir el proceso de negociación”. La complejidad técnica del acuerdo obliga a estas modificaciones, pero “no hay cambios sustanciales en el proyecto”.
El cronograma original establecía que la definición del precio de la energía debía alcanzarse entre marzo y abril. “Hasta que no esté cerrado el precio de la energía, no se puede saber a cuánto se va a vender el litro de combustible al final de la cadena de producción”.
El costo de la energía representa aproximadamente el 70% del costo de producción, por lo que se trata de un componente determinante para la viabilidad económica del emprendimiento. Una vez acordado ese valor, la empresa podrá definir su precio de venta y avanzar con la ronda de inversores internacionales.
“Se necesita el precio de la energía cerrado hacia abril o principios de mayo. Después, hay que cerrar el plan de negocios y salir a buscar inversión para llegar a fin de año con la decisión final de inversión”, detallaron.
Las conversaciones actuales se centran en ajustar las diferencias entre el precio planteado por la empresa y el propuesto por UTE, en función del plan de negocios presentado originalmente. “Acá no es simplemente que la empresa se enchufa y compra energía. Lo que se está negociando es que HIF produzca su propia energía, se la venda a UTE a un precio acordado y luego UTE la estabilice y se la devuelva a HIF con su margen”, relataron.
Este esquema, que se define como un acuerdo de compraventa o intercambio energético, implica además el desarrollo de infraestructura específica. En ese marco, también se analiza cómo se contabilizarán esas inversiones, si serán consideradas parte del pago y cuál será su destino final, ya sea para la empresa o para el país.
“Es un proceso relativamente nuevo y complejo, porque hay infraestructura que hay que desarrollar y se está discutiendo cómo se integra al acuerdo”, añadieron. Desde la empresa enfatizaron que esta prórroga no determina “ninguna cosa fuertemente novedosa ni negativa en el horizonte”. En este tipo de procesos los plazos se establecen como herramientas para ordenar el calendario, pero pueden ajustarse si las partes necesitan más tiempo. “Habíamos definido que lo resolvíamos en tres meses. Ahora se necesita más plazo para conversar. Básicamente es eso”, sostuvo.
El vicepresidente de UTE, Roberto Bentancor, manifestó a este medio que la empresa pública tiene por política “escuchar todas las ofertas” en un intercambio estrecho con el Ministerio de Industria, Energía y Minería, pero “no va a ser el impedimento para que ninguno de estos mecanismos de inversión se traben”, sino que “siempre está dispuesta a hablar y a avanzar”. Aunque evitó referirse a las posibles tarifas que manejan en el marco de la negociación, señaló que la idea es seguir avanzando.
HIF Global es una empresa internacional que desarrolla e-Combustibles (combustibles sintéticos neutros en carbono) a partir de hidrógeno verde. El proyecto, que de concretarse estaría ubicado en Constancia, una localidad a 17 kilómetros al norte de la ciudad de Paysandú, incluye parques eólicos y solares y busca posicionar a Uruguay en la transición energética global, a la vez que promete generar 1.400 empleos durante la construcción y unos 300 con la planta operativa.
En su visita a la diaria Radio, el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, se refirió a los reparos que llegaron desde la orilla argentina y, tras descartar una relocalización, dijo que “en 2030 esta planta tiene que estar produciendo”, ya que en esa fecha “Europa empieza a exigir la participación de este tipo de combustibles en su matriz energética”.