la diaria Gobierno nacional

Marco Rubio, durante una conferencia de prensa al margen de la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Pasay, Metro Manila, el 22 de julio.

Foto: Brendan Smialowski, AFP

“El tema está cerrado”: Lubetkin aseguró que la invitación a la reunión encabezada por Marco Rubio se hizo de “forma muy confusa”

El canciller reiteró que el gobierno uruguayo decidió enviar al embajador al encuentro para “tomar nota” y “escuchar”; para el diputado del FA Sebastián Valdomir “fue un error haber estado presente”.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, dio explicaciones este miércoles sobre la decisión del gobierno de enviar al embajador de Uruguay en Estados Unidos, Daniel Castillos, a la denominada “Reunión ministerial sobre el resurgimiento del terrorismo político”, convocada por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que se afirmó que “el terrorismo de extrema izquierda” representa “una amenaza única y distintiva” y se mencionó, entre otros grupos, al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros.

“Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer”, manifestó Lubetkin, entrevistado en el programa En clave país. El ministro aseguró que la cancillería fue informada sobre la reunión “de una forma muy confusa” durante los días previos al encuentro, por lo que “fuimos cambiando la posición que nosotros teníamos”. Inicialmente, el evento estaba dirigido a los cancilleres y, en ese marco, Uruguay evaluó “si yo iba o no iba”, señaló, y apuntó que, en función de “esa señal de que era ambiguo sobre el terrorismo”, la primera decisión fue que “el canciller no iba” y se enviaría a “un segundo escalón, o sea, un diplomático”.

En una primera instancia, desde la cancillería se había informado que Uruguay estuvo representado en el encuentro por un funcionario de la embajada, que asistió “con la instrucción precisa de escuchar simplemente”.

Posteriormente, El Observador informó que el representante fue Castillos. Lubetkin afirmó que “el primer escalón es el canciller, son los enviados de Montevideo, y el segundo escalón es un diplomático”. Señaló que, “al inicio, iba a ir solamente el segundo de la embajada o el tercero”, pero “como la mitad de los países fueron con representación en Washington”, Uruguay resolvió enviar, además del “segundo” de la embajada, “también al embajador a tomar nota, a escuchar”.

Consultado sobre un eventual pedido de disculpas de Uruguay a Estados Unidos por las declaraciones sobre el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (un sector político que forma parte del gobierno), Lubetkin manifestó: “Nosotros ya dijimos lo que teníamos que decir. Para nosotros el tema está cerrado, cerradísimo”.

El martes, consultado al respecto durante su comparecencia ante el Parlamento por la Rendición de Cuentas, el ministro dijo que “es de praxis general” de la cancillería que sus representantes siempre estén en aquellos lugares que “nos permitan conocer más y mejor los temas que tienen que ver con la definición de la política exterior”. El canciller consideró que su postura ha estado “absolutamente en sintonía” con las declaraciones que realizó la Mesa Política del Frente Amplio (FA), que se manifestó “en las antípodas de estos discursos que promueven la polarización de los pueblos y la estigmatización de la lucha popular”.

No obstante, Lubetkin dijo que “tiene que quedar muy claro que somos el gobierno y no el partido político”. “El partido político tiene el rol del partido político y el gobierno tiene el rol de llevar adelante la orientación del partido político de gobierno con las características propias de la gestión que lleva adelante diariamente”, señaló.

Sebastián Valdomir: “Fue un error haber estado presente en esa reunión”

Durante la sesión parlamentaria del martes, el diputado del FA Sebastián Valdomir se refirió al posicionamiento de la fuerza política en este tema: “Nosotros pensamos que fue un error haber estado presente en esa reunión, haber enviado a un representante político de nuestra cancillería a escuchar y a participar en ese evento”, afirmó, según consta en la versión taquigráfica de la sesión.

Valdomir sostuvo que Uruguay “no tiene nada que hacer” en este tipo de encuentros, que van “en el sentido contrario” de “uno de los ejes vertebradores de nuestra política exterior en este período”, esto es, “la difusión de las negociaciones y la solución pacífica de los conflictos, aprender de la cultura de paz y ser un promotor de las negociaciones para la solución de las controversias y de los conflictos en curso”.

“Creemos que no nos sirve, que no sirve a nuestros objetivos, que no sirve a la defensa de nuestros intereses nacionales y que, claramente, en un momento como el actual de nuestra región, que requiere certezas y tratar de pacificar y desescalar aquellas controversias y conflictos que están en ciernes, pensamos que fue un error haber participado”, remarcó Valdomir.

Desde la oposición, en tanto, el diputado del Partido Colorado Felipe Schipani sostuvo que los dichos de Rubio fueron “una referencia histórica que se ajusta a la realidad, a la historia, a lo que pasó, a los hechos”. A su entender, el secretario de Estado “no estaba hablando del MLN-Tupamaros actual”, sino de “un movimiento que en su momento actuó” y “atentó contra la democracia”. “Es como si mañana alguien cuestionara el terrorismo de Estado en Uruguay; bueno sería que el gobierno de Uruguay, democrático, se sintiera tocado por esa referencia”, señaló Schipani, para quien Lubetkin “no fue prudente en sus declaraciones” cuando sostuvo que el gobierno uruguayo no admite que “se trate a ninguna fuerza de este gobierno de esa manera”.

En cuanto a la participación de Uruguay en el evento, Schipani sostuvo que “los representantes del Estado uruguayo tienen que participar en todas las instancias que se convoquen por parte de cualquier gobierno cuando el tema es el terrorismo, de cualquier tipo”.