“Todos nuestros derechos nacieron de las luchas”, sentenció, micrófono en mano, el dirigente sindical Sergio Sommaruga, después de celebrar los 60 años desde la fundación de la Convención Nacional de Trabajadores y antes de cuestionar –sin nombrarlo directamente– al ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, este martes en el acto del PIT-CNT.
“Sin transformaciones no hay avances” fue la consigna que la central sindical escogió en esta ocasión para convocar a la movilización, que incluyó la paralización de actividades de 9.00 a 13.00. Las oratorias de Sommaruga (Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza Privada, Sintep), Laura Martínez (Federación Ancap, Fancap) y Martín Ford (Asociación de Bancario del Uruguay) desarrollaron algunos de los cambios que pretenden los trabajadores y delinearon posibles caminos para concretarlos.
Sobre las 10.45, al ritmo de una cuerda de tambores y en el Mes de la Afrodescendencia, la marcha de trabajadores, que salió desde la explanada de la Universidad de la República, llegó finalmente al escenario armado en la intersección de Fernández Crespo y Madrid –a metros del Palacio Legislativo– con una pancarta que rechazaba el racismo y afirmaba que “candombe es resistencia”. Al costado del escenario esperaban, como avanzada, trabajadores de la Federación de Obreros y Empleados Molineros y Afines y una delegación de la Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay
También aguardaba por la llegada de la movilización el diputado del Frente Amplio Daniel Diverio, exdirigente del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos. Plenamente consciente de los reclamos que bajarían del estrado, adelantó a la diaria que desde el oficialismo se hará un esfuerzo para, “por lo menos, aproximarse a los planteos que hacen algunos grupos de trabajadores y trabajadoras en cuanto a la Rendición de Cuentas”.
El proyecto presupuestal, actualmente a estudio de la Cámara de Diputados, fue uno de los principales temas que se abordaron en el acto. Diverio mencionó que algunos cambios solicitados por la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado, que “no tendrían un costo económico muy alto”, podrían incorporarse al proyecto al momento de su votación en la cámara baja, lo cual ocurrirá en los próximos días.
Sergio Sommaruga, el 11 de agosto, durante el paro convocado por el PIT-CNT.
Foto: Ernesto Ryan
“Si vos analizás los reclamos que se hacen, son todos legítimos”, afirmó Diverio, pero puntualizó que en estos momentos “tenés ciertos márgenes que son muy acotados”. Apuntó, además, que “está todo atado a la actitud que tenga la oposición en cuanto a votar o no la Rendición de Cuentas”.
“No hay que estar tan feliz por las palmaditas del FMI”
En su discurso, Sommaruga abogó por la elaboración de una Estrategia Nacional de Desarrollo, por una reforma laboral y por “una reforma tributaria de segunda generación”. Con respecto a esto último, manifestó: “Claro, ya saben qué nos van a decir: lo que nos dicen siempre cuando luchamos por presupuesto y por ampliar la Rendición de Cuentas para financiar derechos sociales que mejoren la calidad de vida de la gente. ¿Qué nos dicen? Que somos el pasajero 33, que no somos los pilotos del avión”.
No fue una metáfora casual. En declaraciones a El Observador, días después de que el Poder Ejecutivo desestimase la creación de un organismo estatal para administrar las cuentas de ahorro individual que actualmente manejan las AFAP, Oddone afirmó que las condiciones “económicas, financieras e institucionales” no estaban lo suficientemente maduras para dicho cambio, y agregó: “Al final, el que sabe, como en un avión que va a aterrizar, si hay visibilidad o no, si puede aterrizar o no, es el presidente de la República y el ministro de Economía” y no “el pasajero de la fila 33”.
Según el PIT-CNT, la desvinculación de las AFAP de la administración de las cuentas de ahorro individual había sido un punto acordado expresamente con el Poder Ejecutivo. “Para nosotros, que somos los que laburamos, los que mandan son los pasajeros 33, no los dueños de la aerolínea”, afirmó Sommaruga entre aplausos.
El dirigente sindical sostuvo que, sin una redistribución de la riqueza, “ningún problema estructural y de fondo se va a poder resolver”. Mencionó que en Uruguay el 1% más rico de la sociedad ha depositado en el exterior un monto equivalente al 70% del producto interno bruto. “Son más de 60.000 millones de dólares que han tirado para afuera del país, desangrando la economía nacional”, señaló.
Asimismo, apuntó que el aumento de 30 millones de dólares propuesto en la Rendición de Cuentas para las transferencias dirigidas a niños, niñas y adolescentes supone una décima parte de lo que se evade en el sector del transporte de carga. “Después te dicen: ‘No hay recursos’. No, no. Lo que está faltando es voluntad política para corregir una injusticia flagrante que, en muchos casos, además, es un delito”, aseveró.
Sommaruga también cuestionó las exoneraciones vigentes al “gran capital”. Preguntó, por ejemplo, si está bien que haya 8.000 apartamentos “en manos de argentinos que ni siquiera pagan el IRPF por el arrendamiento” de esos inmuebles. “¿Se justifica eso? Cuando te dicen que no hay plata también te están diciendo que los privilegios son normales y que tus reclamos no lo son”, insistió.
Paro y Movilización del PIT-CNT, el 11 de agosto, en el Palacio Legislativo
Foto: Ernesto Ryan
Por último, el dirigente de Sintep dijo que “es verdad”, como se repite comúnmente, que “Uruguay no soporta más impuestos”. “Pero es verdad para vos”, aclaró, señalando con su dedo índice hacia el público presente, “que el 30% de tu ingreso se te va en el pago de impuestos”. “Los laburantes, los jubilados no pueden pagar más impuestos. Pero los más ricos pagan entre un 8% y un 10% menos que vos, que laburás todos los días. Esa cuestión tiene que ser modificada, tiene que haber mucho más justicia tributaria. ¡Que se acaben las vacaciones fiscales para los multimillonarios y que avance el 1% para los más ricos!”, exclamó.
“Hay que estar más cerca del pasajero 33. Y no hay que estar tan feliz por las palmaditas del FMI [Fondo Monetario Internacional], porque el que va a estar siempre al costado del fogón sosteniendo la olla popular y las luchas es el movimiento sindical, no el Fondo”, subrayó Sommaruga.
El Diálogo Social y la propuesta de Cabildo Abierto
“Basta de gobiernos para los malla oro”, pedía uno de los carteles que se levantaron este martes en el acto. Otro criticaba: “Diálogo Social, puro chamuyo”. Luego de Sommaruga, Martínez aseguró que el ámbito de intercambio convocado por el Poder Ejecutivo a mediados del año pasado tuvo “avances concretos importantes”. Destacó “la prestación universal a los 60 años”, así como “el seguro de paro para trabajadores por cuenta propia” y “los cambios en la jubilación por incapacidad física”. “Cosas que le cambian la vida a la gente”, resaltó.
De todos modos, la dirigente de Fancap reconoció que en el Diálogo Social “no se pudo abrir una discusión integral sobre la financiación del sistema” de seguridad social. “No nos engañemos: las presiones del capital internacional son fuertes, al igual que las que vienen del sector empresarial vinculado a las AFAP”, manifestó.
Martínez sostuvo que los acuerdos alcanzados entre el PIT-CNT y el gobierno “están para cumplirse”. Advirtió que para la central sindical existen “interrogantes” sobre ciertos cambios anunciados por el equipo económico, como, por ejemplo, “¿quién va a garantizar a los trabajadores y las trabajadoras el retorno de las inversiones de las AFAP en el exterior?”. “Seguimos luchando por una seguridad social universal, de solidaridad intergeneracional y sin fines de lucro”, expresó.
En línea con Sommaruga, Ford reclamó la firma de acuerdos comerciales que “lleven como insignia la Estrategia Nacional para el Desarrollo”. “Desde esta tribuna decimos: no al Acuerdo Transpacífico, [porque] ya conocemos lo que le pasó a nuestros compañeros en Chile, en Ecuador y en la región por firmar esos acuerdos, donde te condicionan las obras públicas, las compras públicas, la producción, y te primarizan”, expresó.
Ford también reivindicó la aplicación de un impuesto al 1% más rico y se refirió a la posibilidad de aplicar un gravamen temporal a bancos comerciales y empresas administradoras de crédito, un planteo que el líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, recientemente le trasladó por escrito al presidente Yamandú Orsi para financiar las propuestas cabildantes en la Rendición de Cuentas.
“Un partido de la oposición que está condicionando sus votos y haciendo su trabajo plantea un impuesto para los bancos comerciales”, señaló el dirigente de AEBU, y agregó que “la banca multinacional, porque la banca privada en este país es toda multinacional”, ha tenido “ganancias históricas” en el último tiempo. “Nada más que en este semestre ganó 320 millones de dólares libres”, indicó.
“La banca internacional debe aportar. Parte de la rentabilidad tiene que volver a la sociedad que la genera, contribuyendo al desarrollo, invirtiendo en ciberseguridad y educación financiera y, fundamentalmente, generando y preservando trabajo de calidad”, expresó Ford.