Concluyeron las tareas de la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de la Cámara de Senadores, que aprobó sin modificaciones el proyecto de ley de Rendición de Cuentas. El articulado pasará a ser tratado en el pleno de la cámara alta el próximo lunes y se espera su aprobación no más allá del miércoles.
Según supo la diaria, 216 artículos del total de 312 fueron votados por unanimidad, mientras que los 96 restantes fueron aprobados con los votos del Frente Amplio (FA) en la comisión, además de algunos apoyos puntuales de legisladores de los otros partidos. Así las cosas, un poco más de dos tercios del articulado sumaron voluntades tanto del oficialismo como de la oposición.
Concluida la votación, el senador del FA Sebastián Sabini expresó su satisfacción por haber logrado “sacar el proyecto tal cual vino de [la Cámara de] Diputados”, uno de los objetivos que se proponían en el oficialismo. El legislador, que preside la comisión, destacó en una rueda de prensa que esto permitirá mantener la unificación de las transferencias a infancias y adolescencias tal como se había aprobado en la cámara baja, así como una serie de recursos para la educación, la seguridad y el fortalecimiento de “las políticas de situación de calle”, asunto que constituye “una de las principales preocupaciones de la población”.
“Lo que estamos haciendo aquí es honrar, de alguna forma, el acuerdo que se hizo en Diputados”, evaluó, y acotó que “otros aspectos” que se entiende pertinente modificar pueden ser atendidos a través de mecanismos alternativos, de manera de que “el proyecto siga su curso hacia el Poder Ejecutivo y ya desde enero del año que viene se puedan implementar sus políticas”.
En ese sentido, no existen mayores impedimentos para concretar lo descrito por Sabini, ya que, si bien debió pactar con Cabildo Abierto para su aprobación en Diputados ante la falta de votos suficientes, tal no es el caso en Senadores, donde el FA es mayoría.
Sin embargo, la postura del oficialismo fue repudiada desde la Coalición Republicana (CR): en una rueda de prensa, el senador nacionalista Javier García acusó al partido de gobierno de imponer “un bloqueo parlamentario que niega la voz de la oposición”, y lamentó que si bien la oposición acompañó “muy buena parte de los artículos”, también presentó “más de 50 aditivos y sustitutivos” que “mejoraban sustantivamente” el proyecto de ley y no fueron acompañados.
García dijo no compartir el argumento de que, como la bancada de la CR anunció que no acompañaría el articulado en general, eso significa que no estaba dispuesta a debatir, y lo tildó de “infantil”. También sostuvo que todas las propuestas efectuadas contaban con financiamiento e implicaban “la reingeniería de los recursos”, que tomaba “de un lado [en el] que pueden estar mal destinados para utilizarlos en otros”. “Son prioridades”, evaluó, y sostuvo que, si bien “algunos se pueden transformar en ley”, aquellos que “tienen aspectos presupuestales no”, ya que eso es algo inconstitucional.
Sin embargo, y consultado sobre ambos aspectos, Sabini reprochó, en primer lugar, que “la oposición se impuso no votar” el articulado, por lo que lo que hizo el partido de gobierno “fue negociar y trabajar para que se apruebe”. “El problema es que quedaron afuera de la discusión y por eso hemos vivido todos estos días tantos ataques”, afirmó, y dijo entender que eso parte de la intención de “generar hechos políticos por fuera de la rendición”. Es así que catalogó a la situación como “una puesta en escena que al final salió mal”, ya que “más de dos tercios de los artículos en comisión fueron votados por la oposición” igualmente.
Con respecto a las propuestas que la oposición presentó en la comisión, Sabini dijo que estas eran “invotables”. Según dijo, y en oposición a lo expuesto por García, varios de los artículos se asemejaban una “carta a los reyes magos” que disponía de “más de 400 millones de pesos sin financiamiento”. A ellos les sumó “una especie de mini LUC [ley de urgente consideración]”, compuesta por “un montón de articulitos que no tienen nada que ver con la Rendición de Cuentas”, y “otros aditivos”, que denunció que proponían “quitar recursos a la infancia para dárselos a otros organismos”.