Este mes, y tras años de postergaciones luego de adoptar la norma ISDB-T en 2012, el Poder Ejecutivo decretó el “apagón analógico”. La disposición del gobierno implica el cese definitivo de las transmisiones de televisión analógica en todo el territorio nacional, y a partir de entonces, todos los operadores deberán emitir señales exclusivamente digitales.
Es así que este viernes el titular de la Dirección Nacional de Telecomunicaciones y Servicios de Comunicación Audiovisual (Dinatel) brindó una entrevista a Panorama informativo de la diaria Radio, en la que abordó las consecuencias de la medida, que entrará en vigencia a las 23.59 del viernes 25 de setiembre. Siris dijo que el cambio de las señales analógicas a las digitales “es un gran beneficio para los usuarios en la medida en que mejora sustancialmente la calidad de imagen y sonido” y “pone a tono nuestro país con el resto del continente, que ya utiliza televisión digital desde hace muchos años”.
El jerarca reparó que si bien el cambio constituye “una transformación tecnológica muy importante”, que permitirá que los operadores dejen de utilizar transmisores analógicos –que tienen costos de inversión y energía elevados–, los usuarios no deberían afrontar mayores cambios, ya que el despliegue de la tecnología data de 2012. Según dijo, en ese año la Dinatel “generó un laboratorio de televisión digital que permitió certificar [...] el ingreso de televisores a nuestro país y garantizar que cumplieran con la norma”.
En esa línea, Siris dijo que “de 2012 para adelante todos los televisores que ingresaron al país responden a la norma”, por lo que “lo más probable es que la mayor parte de las personas en nuestro país ya esté viendo televisión digital”. Acotó que, de todas maneras, la población puede constatar si recibe una señal analógica verificando si aparece un mensaje en la pantalla que advierta por el cese de transmisiones. En ese caso, las personas pueden solucionar la situación adquiriendo una antena digital, que “normalmente se venden en supermercados y ferreterías por un costo que va entre 200 y 300 pesos”.
Asimismo, destacó que otra de las razones detrás de la decisión del gobierno “es que ya el apagón analógico se produjo en 14 departamentos del país”. Hoy por hoy, únicamente Artigas, Cerro Largo, Maldonado, Montevideo y Paysandú continúan con el viejo modelo y verán un cambio la próxima semana. El único caso para el que esto no es así es Bella Unión, donde originalmente “la empresa titular del canal de televisión había decidido no migrar a la televisión digital y, por lo tanto, cuando se produjera el apagón analógico simplemente iba a cesar sus transmisiones”. Dijo que actualmente esta “hizo las compras correspondientes para tener su transmisor digital” y lleva adelante los trámites “para lograr la habilitación”, por lo que contará con un plazo extra para hacer la conversión.
“Ya tenemos la cantidad, el parque de televisores necesario, y ya ha transcurrido un plazo más razonable para que los canales logren adaptarse a este proceso”, resumió.
Reconversión de la estación satelital de Manga en polo tecnológico “es la oportunidad de hacer ciencia de vanguardia”
Durante la entrevista Siris destacó que, semanas atrás, el Ministerio de Industria, Energía y Minería firmó un acuerdo para avanzar en la adhesión de nuestro país al programa Bella II. El proyecto es impulsado conjuntamente por la Unión Europea y la organización no gubernamental RedCLARA, que “conecta a las redes de supercomputación de Europa con las redes de supercomputación de América Latina y el Caribe”. Esto, sostuvo, permitirá “aumentar la velocidad a la que se conectan las universidades, los centros de investigación y de innovación de nuestro país” por un factor de 100, y mejorar sus capacidades.
También destacó que el avance en el tendido de los cables permite liberar otra infraestructura de telecomunicaciones y anunció que, como consecuencia de ello, Antel suscribirá en las próximas semanas un convenio con la Dirección Nacional de Telecomunicaciones, y la Universidad de la República, la UTEC y la UTU para reconvertir su estación satelital del barrio Manga en un “polo de tecnologías espaciales”.
De esa manera, el sitio se convertirá en un “centro de obtención y procesamiento de imágenes satelitales en todas las bandas”, lo que permitirá, entre otras cosas, obtener datos meteorológicos, así como constatar la “presencia de determinados gases” y “hacer radioastronomía”. Incluso apuntó que se aspira a “brindar servicios de posicionamiento, navegación y tiempo”, insumos que “son muy importantes para la industria aeroespacial”, entre otras. “Realmente nos genera muchísimo entusiasmo, porque es la oportunidad de hacer ciencia de vanguardia desde nuestro país, y generando además para la población una cantidad de servicios muy importantes”, aseveró.
