Las últimas encuestas de opinión pública sobre la gestión del presidente de la República, Yamandú Orsi, han mostrado una leve mejoría en el nivel de aprobación, luego de que el mandatario registrase niveles récord de desaprobación en el primer semestre del año. En el Frente Amplio (FA) siguen con atención las mediciones e identifican que, “aunque son guarismos pequeños”, podrían significar “un cambio de tipo positivo” en la tendencia de las encuestas. Según informó en primera instancia El País, el analista Agustín Canzani, director de la Fundación Liber Seregni, analizó este nuevo escenario y presentó sus conclusiones en la última reunión de la Mesa Política del FA.
“Si uno mira las últimas cuatro encuestas que se publicaron, todas muestran un cambio que va en el mismo sentido: un aumento en la aprobación del gobierno, leve, y una caída leve en la desaprobación del gobierno”, dijo Canzani a la diaria. El analista señaló que la tendencia se confirmará con próximas mediciones, pero destacó un elemento auspicioso: “Cierta recuperación del apoyo entre los votantes frenteamplistas de octubre de 2024, un guarismo que era, en términos comparativos, relativamente bajo”. Esa mejora en la aprobación del gobierno entre su propio electorado podría sugerir, según Canzani, que “puede continuarse, porque no se trata de incorporar a personas muy lejanas, sino relativamente cercanas”.
“Estas mediciones pueden ser un buen punto de partida para consolidar la recuperación de apoyo al gobierno entre los votantes frenteamplistas en los próximos meses, lo que parece un objetivo político relevante y razonablemente viable”, se sostiene en el acta de la sesión del lunes de la Mesa Política, a la que accedió la diaria, que resume las observaciones de Canzani.
En su análisis, Canzani comparó la evolución de la aprobación durante el primer año y medio de gestión del gobierno con la aprobación registrada durante el segundo gobierno de Tabaré Vázquez (2015-2020). A diferencia del anterior gobierno del FA, en el que “la pérdida de apoyo ocurrió de manera más brusca y aparentemente vinculada a factores que podían identificarse como causas”, en la actual gestión “se configuró un escenario donde el gobierno comenzó casi sin ‘luna de miel’ y experimentó, luego, una erosión en los niveles de apoyo”, se señala en el acta. Al mismo tiempo, el actual gobierno “asumió con menores niveles de apoyo electoral, sin mayoría parlamentaria, en el marco de la paulatina desaparición de liderazgos históricos que tenían enorme peso en la opinión pública”.
Con respecto a la caída del apoyo de los votantes frenteamplistas, se sostiene que “influyen cosas que el gobierno hizo y cosas que el gobierno no hizo”. Sin embargo, “no hay un factor que explique esto de la misma manera que podía explicarlo en ocasiones anteriores”. En el caso del segundo gobierno de Vázquez, la caída de la aprobación entre los frenteamplistas estuvo vinculada con hechos como “la declaración de esencialidad de la educación o la suspensión del proyecto del Antel Arena”. “Allí uno podía encontrar cierta relación causal más directa de lo que puede encontrar ahora y, por lo tanto, la caída de la aprobación hacia Vázquez en el segundo gobierno fue claramente mucho más rápida y en un período mucho más corto, mientras que la caída de la aprobación de Orsi fue un proceso de desgaste más paulatino”, señaló.
A su vez, apuntó que la aprobación de la gestión está influida por “un conjunto de factores de cambios sociales, comunicacionales y políticos que hacen que, en buena parte del mundo, a los gobiernos les cueste mucho mantener su apoyo”. Como resultado, analizó que “una parte importante de la población se considera cada vez más autónoma” y, en ese sentido, “más libre de cambiar sus preferencias políticas”, por lo que mantiene “sus niveles de apoyo en períodos más cortos”. Consideró que esos cambios también se reflejan en el predominio de un juicio negativo sobre la actuación de la oposición. En el acta se afirma que “todos los estudios sugieren que el clima negativo sobre el gobierno no ha sido necesariamente capitalizado por la oposición”.