“Hace 50 años, Elena Quinteros festejaba sus 31 años en el 300 Carlos”. Este miércoles, el día en que la maestra desaparecida habría cumplido 81 años, el Poder Ejecutivo formalizó la desafectación del Ministerio de Defensa Nacional (MDN) y el traspaso al Ministerio de Educación y Cultura (MEC) de la gestión del apartamento donde fue secuestrada por primera vez el 26 de junio de 1976.
“Los seres humanos tenemos la capacidad de imaginar hasta lo inimaginable. Por lo tanto, el hecho de que hoy estemos acá, en el cumpleaños de Elena Quinteros, haciendo que este cumpleaños sea distinto, es muy importante”, dijo Raúl Olivera, integrante del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) y de la asociación civil Maestra Elena Quinteros, quien hizo uso de la palabra en la ceremonia, junto al presidente de la República, Yamandú Orsi, y los ministros de Educación y Cultura y Defensa Nacional, José Carlos Mahía y Sandra Lazo.
Luego de años de reclamos del PVP para que el inmueble dejara de estar en manos de las Fuerzas Armadas, el pasado diciembre, el MDN lo entregó en comodato a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). La expectativa del PVP y de la asociación civil era poder gestionar allí un sitio de memoria. Sin embargo, el comodato limitaba el uso del inmueble “a los fines que la Constitución y la Ley le asignan” a la ANEP, lo que imposibilitaba la instalación de un sitio de memoria. El cambio en la afectación del apartamento se concretó mediante una resolución del presidente, que establece que se hará efectivo a partir de la rescisión del comodato referido al inmueble.
Desde el MEC se podrá “otorgar una participación concreta a una asociación civil que, nada más y nada menos, tiene que ver con Elena”, dijo Orsi, quien aseguró que la decisión “es lo que corresponde”. En una rueda de prensa, Mahía señaló que “próximamente” se firmará el comodato para que la asociación administre el apartamento. El ministro consideró que se trata de “un hecho de reparación histórica”. “Esa fue una propiedad que fue robada durante la dictadura; esa es la palabra: fue confiscada. Pasó, seguramente, más tiempo del que debiera, pero hoy la decisión política del gobierno ha sido la de reparar y poner en orden cosas que no estaban bien”, afirmó.
“Las disculpas por la demora, como corresponde cuando uno es consciente de que debimos andar más rápido, pero el objetivo era llegar a tiempo en este año número 81”, reconoció el presidente. Explicó que, si se observa la decisión “con una mirada fría”, es “un trámite, un expediente relativamente fácil”. Sin embargo, “quienes estuvimos en esto de resolver lo de la casa sabemos que había mucha tela para cortar y muchas cosas para resolver”. Explicó que “había que desatar algunos nudos” administrativos, que “son difíciles de desatar cuando deberían ser bastante más fáciles”, pero, finalmente, “si esto fue posible es porque la buena voluntad, el diálogo permanente, la discusión de cómo hacer las cosas siempre se dieron de frente y en un marco de cordialidad”.
Lazo calificó como “un acto de justicia” que el apartamento, “que es mucho más que un bien inmueble –es un símbolo–, esté en manos de quien tiene que estar”. En línea con Orsi, la ministra dijo que “hubo que dar pasos, y hubo encuentros y desencuentros”, pero “hoy tenemos que agradecernos todos estar acá y, sobre todo, mantener la memoria. Porque hay pasos que todavía están pendientes y creo que es la sociedad, en su conjunto, la que hace que esos pasos, más allá o más acá, lleguen al lugar donde tienen que llegar”.
El presidente también reconoció que este avance “no resuelve el tema central y fundamental, que es saber dónde están, qué pasó con todos y todas las compañeras detenidas desaparecidas”, pero, “sin duda, es una señal fuerte en aquello de no solo no perder la memoria, sino alimentarla cada vez más”.
Olivera resaltó que “se precisaron muchas voluntades políticas” para avanzar en el tema. Por eso, “el hecho de que hoy estemos festejando un cumpleaños distinto de Elena es un tema que nos debe regocijar”. “Porque si algo ha hecho sanamente, sabiamente la sociedad nuestra es, en la figura de Elena Quinteros, condensar la lucha por la resistencia a la dictadura, la lucha por los derechos humanos y, sobre todo, en este ámbito particular, la lucha por una enseñanza al servicio del pueblo”, cerró.