la diaria Gobierno nacional

Gastón Scayola (archivo, mayo de 2025).

Foto: Ernesto Ryan

Presidente del INAC defendió vínculo comercial con China y llamó a atender el “problema” de no alcanzar el potencial de faena

Gastón Scayola explicó que en los próximos dos años la cuota uruguaya de 324.000 toneladas aumentará sucesivamente un 1% y aseguró que el gigante asiático volverá al “libre comercio” de carne en 2029.

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La semana pasada, en el marco de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el presidente de la República, Yamandú Orsi, mantuvo una reunión bilateral con su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. El encuentro tomó tintes de polémica cuando, en sus redes sociales, el brasileño informó que Uruguay le concedió a Brasil una parte del “excedente” de su cuota de carne en el mercado chino. A nivel local, la medida fue cuestionada por la oposición.

Uruguay cuenta con 324.000 toneladas para ingresar al gigante asiático. Según explicó días atrás a la diaria la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, tanto Brasil como Australia han hecho “sondeos” para acceder –solo por este año– a una parte de la cuota uruguaya, pero puntualizó que esta posibilidad la definirá China.

Posteriormente, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, afirmó en una rueda de prensa que Uruguay tiene “un portafolio amplio de exportación”, lo que lleva a que la cuota de exportación a China se haya cubierto solo entre el 30% y el 35% del volumen. El jerarca aseguró que “es materialmente imposible” completar la cuota este año y sostuvo que aceptar los pedidos de Brasil y Australia “es bien importante porque las relaciones internacionales no son solo lo comercial”.

En diálogo con la diaria, el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, consideró que con esta polémica, que a su modo de ver tiene un carácter más bien comunicacional, “se pierde el foco de que el problema” de la industria cárnica uruguaya “es no tener más carne para que los frigoríficos funcionen a pleno empleo”.

El origen de la cuota y sus características

Scayola explicó que China “produce el 70% de lo que consume” e “importa tres millones de toneladas”. En ese marco, indicó que entre 2023 y 2024 “los productores chinos empezaron a hacer presión interna para que la importación de carne no los perjudicara”. A partir de entonces, el gobierno chino definió, sobre el final de 2024, tomar “medidas de salvaguarda” durante un período de tres años.

Apuntó que China instauró este nuevo marco comercial “dentro de las normas de la Organización Mundial del Comercio”, es decir, llamando a “todos los interesados”. El 30 de diciembre de 2025 la decisión se confirmó y a partir del 1° de enero de 2026 comenzaron a regir las cuotas, que regirán hasta 2028. Scayola aseguró que en 2029 se volverá al “libre comercio” de carne con el gigante asiático.

“Por más que su producción de carne aumente, nunca va a lograr ponerse al mismo nivel que el consumo, y la importación de China no va a parar de crecer en el mediano plazo”, resaltó el presidente del INAC de cara al futuro. Asimismo, agregó que la producción local del país asiático no abastece a los segmentos económicos altos, que consumen “carnes de calidad”, por ejemplo, de Uruguay.

Sobre la cuota de 324.000 toneladas que se le proporcionó a Uruguay, Scayola explicó que se consideraron los volúmenes exportados de 2021 y 2024 como un “período de análisis”. Señaló que en aquel entonces “Uruguay vendía muchísimo más a China que lo que vendió en 2024 y 2025”, cuando se llegó –tal como se prevé al cierre de 2026– a una cifra total que rondó las 200.000 toneladas.

La caída de la exportación a China

Según indicó el presidente del INAC, la caída del volumen exportado a China durante 2024 y 2025 tuvo que ver con la sequía que afectó a Estados Unidos, que llevó a que la exportación uruguaya aumentara hacia el país norteamericano, afectando al resto de los mercados habituales de Uruguay. De este modo, se llegó a un 2026 en el que hubo “menos faena” que en años anteriores, y además se sostuvo la llegada al mercado estadounidense por, entre otras cuestiones, los vaivenes arancelarios de la administración liderada por Donald Trump hacia Brasil.

En cuanto a la cuota de este año, Scayola estimó que “van a sobrar posiblemente 120.000 toneladas”. En cuanto al tope de cuota, indicó que está previsto que las 324.000 toneladas aumenten en un 1% para 2027, al que se le sumará un 1% adicional en 2028.

Acerca de la polémica generada a partir del anuncio de Lula, el presidente del INAC señaló que cuando una delegación uruguaya visitó China, en mayo, ya se le notificó al país asiático que no se alcanzaría a completar la cuota. “China importaba tres millones de toneladas y las cuotas que puso completan 2,7 millones de toneladas. Le avisamos, por las dudas de que tengan un problema, y nos dijeron que cuando falta carne vacuna se sustituye por pollo y cerdo”, comentó. “Uruguay jugó de forma muy transparente”, resaltó.

En paralelo, apuntó que Brasil y Australia le hicieron “un tanteo a Uruguay” para que les permitiera acceder al “sobrante” de la cuota. “Esto ya no lo maneja el INAC, sino [el Ministerio de] Relaciones Exteriores y el Ministerio de Economía [y Finanzas]”, puntualizó.

El “problema” de fondo

“La macana es que se pierde el foco de que el problema es no tener más carne que los frigoríficos funcionen a pleno empleo, para que no haya que pagar seguro de paro innecesariamente”, señaló el presidente del INAC, en referencia a la actualidad de los frigoríficos en Uruguay.

Según Scayola, el país “tiene una hermosa oportunidad”, dado que “todo lo que produzca lo tiene vendido”. “En Uruguay se sacan 0,7 terneros por vaca; ahora hay productores que tienen 0,6 y hay productores que tienen 0,9”, comentó, en referencia a la productividad. “Tenemos que profesionalizar más la producción, tenemos que apoyar a los productores para que pasen de 0,7 a 0,85”, resaltó.

Consultado sobre qué rol juega en este contexto una limitación de la venta de ganado en pie, Scayola reconoció que “hay algún sector de gobierno” que respalda este mecanismo como forma de “cuidar al productor” ante el manejo de precios que puede tener la industria frigorífica. “Nosotros tenemos dentro de nuestra industria capacidad para faenar tres millones de animales, [pero] faenamos 2,3 millones y todos los años se van 400.000 terneros vivos”, señaló, en cuanto a la posibilidad de que un aumento de la productividad habilite la posibilidad de abastecer las dos vías.

La cuota y un Lula que “está en campaña electoral”

“La cuota no se va a completar, muchas cuotas en el mundo no se completan y no pasa nada”, aseguró este lunes en la diaria Radio el presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Rafael Ferber. A su entender, frente a los pedidos de Brasil y Australia, la cancillería uruguaya “hizo lo que se podía hacer”, pero que lo que generó el problema fue el anuncio del presidente de Brasil, que “está en campaña electoral”. “Uruguay no lo informa porque no salió. Puede haber mucha gente enojada porque es una decisión de mucha plata. El tema de las cuotas es muy delicado, en el mundo no se cede”, señaló Ferber.