Con creatividad, precisión y trabajo en equipo, un grupo de estudiantes de la sede Salto de la Universidad de la República (Udelar) se quedó con el primer puesto del Concurso Nacional de Estructuras, conocido como Concurso de Puentes, en la edición 2026 de Ingeniería deMuestra. El equipo, bautizado “Moro Bridge”, superó a más de 60 grupos de todo el país y se convirtió en el primero de Salto en subir al podio de esta competencia.
La 18ª edición de Ingeniería deMuestra, organizada por la Facultad de Ingeniería de la Udelar y la Fundación Julio Ricaldoni (FJR), se desarrolló el viernes 16 y el sábado 17 de octubre en Montevideo. Durante las dos jornadas, estudiantes, docentes, investigadores y público en general participaron en actividades y experiencias interactivas destinadas a acercar la ciencia y la tecnología a la sociedad.
La propuesta también puso el foco en derribar estereotipos de género y visibilizar el aporte de las mujeres a la ciencia y la tecnología. Además, se reconocieron proyectos de grado de distintas carreras, equipos del Concurso Nacional de Estructuras, participantes de la competencia Captura la Bandera y estudiantes que presentaron sus investigaciones en el concurso Mi Tesis en 180 Segundos.
En diálogo con la diaria, el docente del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte, sede Salto, Juan Waldbilling, explicó que estas actividades forman parte de una propuesta que busca acercar la universidad a la comunidad educativa. Desde hace cuatro años participa en la organización de estas instancias, dirigidas principalmente a estudiantes de educación media y de los primeros años de la formación universitaria.
El Concurso Nacional de Estructuras plantea un desafío que combina conocimientos técnicos, creatividad y destreza manual: construir un puente en un plazo de tres horas, utilizando exclusivamente los materiales proporcionados por la organización. En esta edición, los equipos dispusieron de 50 palitos de brocheta, dos metros de piola de cometa y 250 gramos de Poxilina.
Las condiciones de construcción están establecidas en un reglamento que los participantes conocen pocos días antes de la competencia y que se modifica de una edición a otra. El puente debe diseñarse y construirse el mismo día del certamen, lo que exige a los estudiantes resolver sobre la marcha los problemas que surgen durante el proceso.
Waldbilling explicó que el concurso se desarrolla en las cuatro sedes participantes –Tacuarembó, Rocha, Salto y Montevideo– mediante una instancia simultánea. Sin embargo, este año se introdujo una modificación: la competencia en cada sede funcionó como una semifinal, de la que surgieron los equipos clasificados para la instancia final en Montevideo.
En Salto participaron nueve equipos y tres consiguieron avanzar a la final nacional. Entre ellos estuvo Moro Bridge, que finalmente se quedó con el primer puesto.
Creatividad, diseño y precisión
El docente destacó que el resultado no depende únicamente de la idea o del diseño de la estructura, sino también de la capacidad de los participantes para llevarla a la práctica.
“Los gurises de Salto que salieron campeones construyeron un puente. Se pone en juego la creatividad. En la actualidad, se puede consultar a la inteligencia artificial y trabajar mucho en el diseño; están esas herramientas y está bueno que así sea. Después hay un componente fuerte en la habilidad para construirlo, sobre todo con la Poxilina”, señaló.
En ese sentido, explicó que un puente puede estar muy bien diseñado, pero una unión mal resuelta es suficiente para comprometer toda la estructura. La diferencia se hizo evidente durante las pruebas de resistencia. El puente construido por los estudiantes salteños soportó 12,5 kilos, mientras que la estructura que más se acercó a ese resultado resistió 3,5 kilos.
El desempeño de Moro Bridge marcó un hito para la sede universitaria salteña, que por primera vez logró un lugar en el podio del Concurso Nacional de Estructuras.
Más allá del resultado, Waldbilling valoró la posibilidad de generar espacios de encuentro entre la universidad y la comunidad. Según explicó, la organización del concurso permite a los docentes mantener un contacto directo con estudiantes de educación media y despertar su interés por las distintas áreas del conocimiento.
“Como docente, es una hermosa instancia para tener contacto con la comunidad educativa a través de la organización del concurso”, expresó. El docente también destacó que estas propuestas permiten llegar a la sociedad por medio de los liceos y de sus estudiantes, muchos de los cuales podrán convertirse, en los próximos años, en integrantes de los centros universitarios.
El triunfo de Moro Bridge no solo reconoce la capacidad técnica y el ingenio de sus integrantes, sino que pone en valor el trabajo que se desarrolla desde la sede Salto de la Udelar para promover las vocaciones científicas y tecnológicas entre las nuevas generaciones.