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Facundo Esteche, durante una sesión de la Junta Departamental de Salto (archivo, agosto de 2026).

Foto: Ariel Volpi

Una cápsula del tiempo para que Salto de 2096 conozca cómo pensaban, vivían y soñaban sus habitantes de hoy

El edil Facundo Esteche propuso enterrar en la Junta Departamental una cápsula del tiempo que se abriría dentro de 70 años, con aportes de ediles y vecinos para dejar un testimonio colectivo del Salto actual.

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El edil de la Coalición Republicana Facundo Esteche presentó ante la Junta Departamental de Salto una iniciativa que busca convertir parte del predio del legislativo departamental en escenario de un gesto simbólico hacia las futuras generaciones: enterrar una cápsula del tiempo que sería abierta dentro de 70 años, en el año 2096.

La propuesta apunta a reunir en ese recipiente objetos, fotografías, cartas y distintos testimonios que permitan a los salteños del futuro conocer cómo era la vida en el departamento en 2026, cuáles eran sus preocupaciones y qué expectativas tenía la sociedad de este tiempo.

En diálogo con la diaria, Esteche explicó que la iniciativa no pretende competir con las necesidades más urgentes del departamento y de su gente, sino aportar a la construcción de una identidad colectiva. “Estoy convencido de que este tipo de ideas terminan moldeando la identidad”, señaló, al considerar que “los símbolos contribuyen a generar comunidad y sentido de pertenencia”.

Para el edil, la cápsula también puede formar parte de una suerte de “liturgia republicana”, en tanto el departamento construye a través de estos gestos su propio relato histórico. En ese sentido, entiende que “Salto necesita profundizar la construcción de símbolos que permitan pensar no solamente en el presente, sino también en la relación entre las distintas generaciones”.

Esteche sostuvo que la propuesta parte también de una reflexión sobre el lugar que ocupa cada generación en la historia. Recordó que, cuando era niño, conoció en Durazno un monumento a Cristóbal Colón que contiene una cápsula del tiempo, y destacó “el interés que este tipo de iniciativas despierta entre quienes las visitan”.

También mencionó experiencias internacionales en las que se han depositado objetos representativos de una época para ser descubiertos décadas o siglos después. Entre ellos, señaló la incorporación de elementos tecnológicos actuales, como teléfonos celulares, que para las generaciones futuras podrían convertirse en testimonios de una época. “Basta con ir al cementerio central, ver y leer los nombres, las lápidas, para comprender que somos apenas un instante en la historia”, afirmó. Desde su perspectiva, esa conciencia implica una responsabilidad tanto con quienes vivieron antes como con quienes llegarán después.

La elección del año 2096 no es casual. La propuesta se vincula con los 270 años del proceso fundacional de Salto y plantea un período de espera de 70 años. Esteche explicó que optó por esa cifra en lugar de un siglo porque “permite mantener la distancia temporal necesaria para que el contenido adquiera valor histórico, pero sin llevar la apertura a un horizonte demasiado lejano”. Además, consideró que algunas personas que actualmente integran la Junta Departamental o que hoy son jóvenes “podrían llegar a presenciar la apertura”.

Una propuesta abierta a los vecinos

Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es que el contenido de la cápsula no quede definido exclusivamente por los ediles. Esteche entiende que, “si el objetivo es convertirla en un símbolo colectivo, debe existir una participación amplia de la sociedad”.

Por un lado, plantea “que cada bancada representada en la Junta Departamental pueda realizar su aporte”. Por otro, propone “abrir la participación a los vecinos y a las denominadas fuerzas vivas del departamento”. La idea sería realizar una convocatoria pública para recibir propuestas sobre qué objetos, cartas, fotografías u otros testimonios podrían integrar la cápsula. “El espíritu de mi idea es que justamente sea representativo, que no sea algo que se decida entre cuatro paredes y no sea estrictamente partidario”, explicó.

El contenido finalmente seleccionado quedaría archivado y no sería difundido hasta el momento de la apertura. Para Esteche, mantener ese secreto es parte fundamental de la “mística” de la propuesta y permitiría que “quienes participen en 2096 descubran realmente qué decidió guardar para el futuro la sociedad salteña de 2026”.

El edil considera además que “el proyecto podría aportar un nuevo atractivo al edificio de la Junta Departamental”. Recordó que recientemente, durante el Día del Patrimonio, el edificio fue abierto al público con la colaboración de ediles y funcionarios, una experiencia que valoró “positivamente pese a las condiciones climáticas”. En ese marco, entiende que “la cápsula podría convertirse con el paso del tiempo en un elemento patrimonial por su propio contenido y por la historia que representaría”.

Más allá del proyecto institucional, la propuesta también plantea una pregunta personal: ¿qué mensaje dejaría cada salteño para quienes habiten el departamento dentro de 70 años?

Consultado sobre qué le gustaría decirse a sí mismo en 2096, Esteche reconoció que la pregunta lo tomó por sorpresa. Su respuesta estuvo vinculada con la responsabilidad que, a su entender, implica la actividad política y la necesidad de pensar más allá del tiempo presente.

Recordó una frase que considera especialmente significativa: “El mejor momento para plantar un árbol ya pasó, fue ayer; el segundo mejor momento es hoy”. A partir de esa idea, sostuvo que quienes ejercen responsabilidades políticas deberían trabajar pensando en generaciones que probablemente nunca lleguen a conocerlos. “Los políticos tenemos que plantar árboles en cuya sombra no vamos a poder sentarnos porque ya no vamos a estar más”, expresó.

Y concluyó con un deseo que podría convertirse, de algún modo, en su propio mensaje para la cápsula del tiempo: “Ojalá, eventualmente, se me pueda recordar como una persona así”.

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