El Consultorio Jurídico de la Universidad de la República (Udelar) es una unidad curricular de la carrera de Abogacía de la Facultad de Derecho que se cursa en el último año de la formación.
Allí, los estudiantes realizan sus primeras prácticas profesionales mediante la atención de personas que necesitan asesoramiento jurídico, una experiencia que les permite aprender a entrevistar a los consultantes, analizar cada situación, definir estrategias y buscar soluciones, ya sea por la vía extrajudicial o mediante la judicialización de los casos.
Así lo explicó a la diaria Silvia Cabrera, coordinadora de los consultorios jurídicos del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte, quien señaló que el servicio está dirigido a personas de bajos o nulos recursos económicos. La atención se concentra en sectores de la población que se encuentran en situación de vulnerabilidad y que, por sus condiciones económicas, no pueden acceder a los servicios de un abogado particular. Los consultorios funcionan en tres localidades de la región: Salto, Paysandú y Bella Unión.
Cabrera aclaró que, si bien los consultorios permanecen abiertos durante todo el año (excepto en las ferias judiciales) , la recepción de nuevos casos está condicionada por el calendario académico de la Facultad de Derecho. “No somos una defensoría de oficio, sino una unidad curricular de la carrera. Nuestro funcionamiento responde a los lineamientos de enseñanza y aprendizaje”, explicó.
Por ese motivo, las nuevas consultas se reciben generalmente entre marzo y noviembre, con algunas interrupciones durante las semanas de exámenes. Este año, en Salto, la atención se realizó una vez por semana, los viernes a las 14.00.
Las personas interesadas deben inscribirse en la mesa de entrada de la Facultad, ubicada en la esquina de Rivera y Cerrito, donde se organiza una agenda para distribuir las consultas. La coordinadora señaló que existe un cupo de atención, determinado por la cantidad de estudiantes disponibles para trabajar en cada período.
En cuanto a los temas que llegan al consultorio, Cabrera indicó que aproximadamente el 90% de las consultas corresponden a asuntos de familia, principalmente vinculados a la infancia. No obstante, también se reciben planteos de distintas áreas del derecho. Para acceder al servicio, las personas deben presentar una declaración jurada de ingresos, ya que existe un reglamento que establece criterios económicos para determinar quiénes pueden recibir asistencia gratuita.
“Tratamos de que el servicio llegue realmente a una población que lo necesite y que no tenga otra opción que recurrir a un servicio gratuito”, sostuvo. La metodología de trabajo combina la formación de los estudiantes con la atención directa de los consultantes. En una primera instancia, la persona expone su situación ante el grupo de estudiantes y el equipo docente que se encuentra en el aula.
Luego de escuchar el planteo y realizar las preguntas necesarias, se le solicita que aguarde unos minutos mientras los estudiantes y los docentes analizan el caso y definen cuál es la mejor manera de encaminarlo.
Posteriormente, el estudiante responsable continúa trabajando con la persona, siempre bajo la supervisión del equipo docente. Cabrera explicó que, en la mayoría de las situaciones, las respuestas se construyen desde la propia Facultad, ya que el objetivo es brindar una solución concreta a los problemas que se presentan.
Sin embargo, cuando el asunto requiere la intervención de otros organismos o profesionales, el consultorio articula con las instituciones correspondientes. Como ejemplo, mencionó los casos de violencia doméstica, en los que puede ser necesario derivar a las personas afectadas para que reciban apoyo psicológico u otras formas de asistencia que exceden las posibilidades del servicio jurídico.
También señaló que, ante consultas vinculadas al Banco de Previsión Social (BPS), se acompaña a las personas en las gestiones ante ese organismo. Cuando corresponde iniciar acciones judiciales, los asuntos se tramitan ante los juzgados.
Más de 100 casos por año
Los consultorios jurídicos del Cenur Litoral Norte abarcan más de 100 casos anuales, una cifra que puede incrementarse en los períodos en que hay una mayor cantidad de estudiantes cursando la materia.
La tarea representa una exigencia importante para quienes realizan la práctica, dado que cada estudiante atiende al menos 20 consultas nuevas durante el año, además de hacerse cargo del seguimiento de expedientes y asuntos iniciados en períodos anteriores que todavía se encuentran en trámite.
De esta manera, el consultorio cumple una doble función: por un lado, garantiza el acceso gratuito a orientación y asistencia jurídica para personas que no cuentan con recursos para contratar un abogado y, por otro, constituye una instancia fundamental en la formación de los futuros profesionales del derecho.