Saltar a contenido
Salto Sociedad
Catedral de Salto (archivo, marzo de 2021). · Foto: Alessandro Maradei

Catedral de Salto (archivo, marzo de 2021).

Foto: Alessandro Maradei

La Catedral de Salto proyecta construir un columbario para depositar cenizas de personas fallecidas

La iniciativa prevé instalar nichos individuales en un espacio contiguo a la capilla del Santísimo. El proyecto está sujeto a la autorización de la Comisión del Patrimonio y podría concretarse en los próximos meses.

La Iglesia católica de Salto trabaja en la concreción de un columbario en la Catedral Basílica, un espacio destinado a depositar las cenizas de personas fallecidas que hayan sido cremadas.

La propuesta busca ofrecer a la comunidad un lugar adecuado para conservar los restos, respetando las disposiciones de la iglesia sobre el tratamiento de las cenizas humanas.

Para conocer los detalles de la iniciativa, la diaria dialogó con el padre José García, vicario pastoral de la Diócesis de Salto, quien explicó las características del proyecto, los motivos que impulsaron su creación y los plazos estimados para su puesta en funcionamiento.

García señaló que “la cremación se ha vuelto una práctica cada vez más habitual y que, si bien no es promovida por la Iglesia católica, sí es aceptada”. Sin embargo, explicó que “la institución establece determinadas orientaciones sobre qué hacer posteriormente con las cenizas”.

En ese sentido, indicó que “existen distintas costumbres entre las familias, algunas conservan las cenizas en sus hogares, otras las distribuyen entre familiares y también hay quienes optan por esparcirlas en determinados lugares, como el agua o la tierra. Frente a esas prácticas, la Iglesia propone que las cenizas sean conservadas en su totalidad en un único recipiente, que no se distribuyan ni se dispersen y que tampoco permanezcan en los hogares, sino que tengan un lugar específico de depósito”.

El sacerdote explicó que “existen dos modalidades para cumplir con ese propósito. Una es el cinerario, donde se depositan las cenizas de distintos difuntos en un mismo espacio, sin mantener su individualidad. La otra es el columbario, que permite conservarlas separadamente, en recipientes o vasijas individuales. Nosotros vamos, porque es lo que la Iglesia pide, a construir un columbario”, afirmó García.

El proyecto estará ubicado en una habitación contigua a la capilla del Santísimo, dentro de la Catedral Basílica de Salto. El diseño está a cargo de la arquitecta salteña Paula Durán, quien trabaja para que la nueva construcción mantenga una armonía con la arquitectura original del templo.

García destacó que, “al tratarse de un edificio declarado patrimonio, la Iglesia debe contar con la autorización de la Comisión del Patrimonio Nacional para realizar algunas modificaciones. La intervención prevista es relativamente pequeña y comprende principalmente la ampliación de una puerta que permitirá el acceso al nuevo espacio. El resto de la estructura se mantendrá, incorporándose los nichos individuales, que serán realizados en madera. Nos parece que es un bien de la comunidad salteña por encima de la Iglesia y, por lo tanto, también lo que se incorpore sea una suma de valor y no simplemente un depósito”, expresó.

El vicario pastoral confirmó que los planos ya están elaborados y que también se realizaron trabajos de instalación eléctrica, aunque debieron reformularse algunos aspectos para adecuarlos al proyecto.

Podrá acceder cualquier persona

Consultado por nuestro medio sobre quiénes podrán utilizar el columbario, García sostuvo que “estará abierto a cualquier persona que desee depositar allí las cenizas de un familiar o incluso prever ese destino para sus propios restos”.

También explicó que “podrán recibirse cenizas provenientes de la cremación de restos óseos que hayan sido previamente reducidos en los cementerios”.

Si bien todavía no se definieron los procedimientos administrativos para acceder al servicio, el sacerdote adelantó que “se establecerá un costo puntual, destinado exclusivamente a cubrir los gastos de construcción y mantenimiento del espacio”.

La iniciativa también contempla un compromiso pastoral, “la parroquia celebrará, al menos una vez al mes, una misa especial por todos los difuntos cuyas cenizas estén depositadas en el columbario”.

En cuanto a los plazos, García estimó que, “una vez obtenida la autorización de la Comisión del Patrimonio, los trabajos materiales podrían completarse en un período de dos a tres meses como máximo, dependiendo de la disponibilidad de quienes estarán a cargo de la obra”, de todas maneras, manifestó su expectativa de que “el espacio pueda quedar habilitado durante los próximos meses”.

Finalmente, el vicario pastoral explicó que el proyecto está vinculado con la concepción cristiana de la muerte y la resurrección. En ese sentido, sostuvo que el cuidado de las cenizas responde al respeto que la iglesia entiende que merecen los restos humanos. “Quienes creemos en Jesucristo muerto y resucitado, sabemos que el tema de la muerte no tiene la última palabra en nuestra vida, sino que lo último es la resurrección”, concluyó.