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Carlos Albisu (archivo, mayo de 2025).

Foto: Vicente Massarino

Politólogo Ernesto Nieto: “Albisu mantiene una fuerte aprobación, pero la gestión aún no logra responder a las demandas de la población”

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El analista consideró los primeros diez meses del gobierno de Carlos Albisu en Salto, el desafío de la emergencia vial, las tensiones en la coalición oficialista y el rol que ha jugado la oposición.

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Ernesto Nieto, politólogo y docente universitario, autor junto con Natalie Robaina del artículo “Salto. La Coalición Republicana como experimento exitoso”, del libro Estabilidad subnacional en Uruguay, editado por la Fundación de Cultura Universitaria, destacó en diálogo con la diaria que se trata de un escenario novedoso en dos sentidos: por ser la primera experiencia de la Coalición Republicana gobernando un departamento y por el retorno del Partido Nacional al Ejecutivo departamental luego de muchos años.

“Cuando llega un nuevo gobierno hay un proceso de aprendizaje. Además, los gobiernos departamentales comienzan gestionando con recursos, presupuestos y estructuras heredadas de la administración anterior”, explicó. El académico señaló que ese condicionante ha marcado el inicio de la gestión y consideró que todavía no puede evaluarse plenamente el funcionamiento del actual Ejecutivo hasta que comience a trabajar con recursos y organigramas propios.

“Hay una diferencia entre integrar un gobierno y conducirlo. No es lo mismo participar en una administración que tomar las decisiones desde la intendencia”, afirmó, en referencia a experiencias anteriores de participación multipartidaria durante el gobierno de Germán Coutinho (2010-2015), en el que participó Albisu.

Nieto remarcó que el intendente Albisu mantiene una aprobación sólida en la opinión pública, aunque aclaró que la valoración positiva no necesariamente se traslada al conjunto del gobierno departamental. “Es relativamente común que los intendentes tengan mejores niveles de aprobación que sus equipos de gobierno, y en este caso esa diferencia aparece con claridad”, sostuvo.

A su entender, uno de los puntos centrales para medir el futuro de la gestión será la respuesta que logre dar el Ejecutivo a la situación de las calles, tema que definió como una de las principales preocupaciones de la ciudadanía.

Soluciones concretas

El politólogo recordó a la diaria que en el libro Estabilidad subnacional en Uruguay ya se identificaba el estado de la caminería urbana como uno de los problemas de solución prioritaria para los salteños durante la campaña electoral. “Albisu interpretó correctamente esa demanda y planteó el concepto de emergencia vial, pero la ciudadanía todavía no percibe soluciones concretas con la rapidez que esperaba”, indicó.

Según explicó, las encuestas realizadas posteriormente continúan mostrando que el estado de las calles sigue siendo uno de los principales reclamos de la población. “Cuando un gobierno define algo como una emergencia, la gente espera que se destinen rápidamente los recursos necesarios para solucionarlo. Hoy todavía no se observa una respuesta acorde a esa expectativa”, afirmó.

No obstante, consideró que el Ejecutivo aún dispone de margen político para revertir esa percepción una vez que pueda ejecutar el fideicomiso de 60 millones de dólares solicitado y trabajar plenamente con presupuesto propio. “Lo que ocurra en los próximos meses será determinante para el clima de opinión pública. Si la situación comienza a atenderse con rapidez, eso puede fortalecer al gobierno; si no ocurre, probablemente continúe el malestar ciudadano”, sostuvo.

Consultado por este medio sobre las tensiones internas dentro de la Coalición Republicana y las recientes declaraciones del edil Gustavo Varela (CORE), quien afirmó que en Salto no existen liderazgos claros, Nieto discrepó con esa visión. “Hay liderazgo claramente en el gobierno y ese liderazgo es el de Carlos Albisu”, aseguró.

El docente universitario sostuvo que el sistema político departamental otorga amplias facultades a los intendentes y recordó que distintos estudios académicos han definido a los gobiernos departamentales uruguayos como estructuras con características “hiperpresidencialistas”. “Los intendentes tienen mucha capacidad de decisión, conforman equipos, diseñan presupuestos y concentran un poder importante dentro del gobierno departamental”, señaló.

Nieto también identificó liderazgos relevantes dentro del Partido Colorado, especialmente el de Germán Coutinho, cuyo sector mantiene una fuerte presencia dentro del Ejecutivo departamental. Asimismo, se refirió a las diferencias públicas planteadas por Marcelo Malaquina, quien ha cuestionado recientemente algunos aspectos del funcionamiento de la Coalición Republicana.

Para Nieto, esas tensiones forman parte natural de cualquier experiencia de gobierno compartido. “En toda coalición hay disputas por espacios de poder y diferencias sobre cómo debe actuar el gobierno. Es imposible que todos los sectores obtengan plenamente lo que pretenden”, explicó.

El Frente Amplio y el desafío de renovarse

Respecto al rol de la oposición, Nieto consideró que el principal desafío del Frente Amplio en Salto pasa por la renovación de liderazgos y la necesidad de reposicionarse políticamente tras la derrota electoral.

“El Frente Amplio enfrenta una situación compleja porque es oposición a nivel departamental, pero al mismo tiempo es oficialismo en el gobierno nacional”, indicó. Según sostuvo, esa realidad “obliga a la fuerza política a combinar la crítica al Ejecutivo local con la construcción de políticas nacionales que tengan impacto en el territorio”.

Además, consideró que el partido atraviesa una etapa de transición luego de los liderazgos de Ramón Fonticiella y Andrés Lima. “Hay figuras emergentes, pero todavía están en proceso de consolidación. El Frente Amplio tiene varios desafíos abiertos al mismo tiempo y deberá resolverlos para volver a posicionarse competitivamente en Salto”, concluyó.

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