Este fin de semana la ciudad de Salto recibió a la Mesa Permanente del Congreso Nacional de Ediles, en un encuentro que convocó a 150 participantes entre ediles, secretarios y funcionarios provenientes de distintos puntos del país.

La instancia no solo tuvo un componente institucional, sino también un fuerte perfil de promoción local, en el que la capital salteña buscó mostrar su potencial turístico, productivo y de servicios.

En diálogo con la diaria, el presidente de la Junta Departamental de Salto, Enzo Molina, destacó el rol de anfitrión asumido por el organismo y valoró la oportunidad de posicionar al departamento como destino. “Para nosotros siempre es una satisfacción recibir y mostrar Salto. Hicimos todo lo posible para que la junta estuviera en buenas condiciones y poder ofrecer lo mejor que tenemos”, señaló.

Promoción local y articulación con empresas

Durante la actividad, la organización contó con el apoyo de empresas locales que aportaron productos representativos del departamento. Entre ellas, Molina mencionó a firmas como Frutura y Guarino, que colaboraron con obsequios, así como la presencia de productos de la marca Celisano.

Además, los visitantes pudieron participar en actividades recreativas como paseos en lancha a bordo de Don Demetrio, una experiencia que permitió exhibir los atractivos naturales de la zona. “Tratamos de mostrar algunas de las cosas que Salto produce y los potenciales que tiene el departamento”, indicó Molina.

Turismo, tránsito y legislación en el centro del debate

En cuanto a los contenidos abordados durante las sesiones, el jerarca explicó que uno de los ejes principales fue el turismo, a partir de una convocatoria previa a los ediles salteños para presentar propuestas vinculadas al sector.

Sin embargo, la agenda incluyó también temas de alcance nacional. Entre ellos, se discutió la posibilidad de modificar la Ley de Faltas para habilitar a las intendencias a actuar como querellantes, una potestad que actualmente corresponde exclusivamente a la Fiscalía General de la Nación.

Otro de los asuntos destacados fue el de la incautación de vehículos, problemática común en varios departamentos. En ese sentido, se analizaron experiencias como la de Artigas, donde se expuso su práctica en la destrucción de automotores incautados, lo que abre el debate sobre la necesidad de generar un marco normativo adecuado.

Asimismo, surgieron intercambios en torno a los operativos de tránsito. Según relató Molina, ediles de otros departamentos señalaron que el control nocturno suele estar a cargo del Ministerio del Interior, mientras que las intendencias concentran su accionar durante el día, “algo de lo que tomó debida nota nuestro intendente”.

La capacitación de ediles, un desafío permanente

Más allá de los temas coyunturales, uno de los puntos recurrentes del Congreso Nacional de Ediles es la formación de sus integrantes. En ese sentido, Molina destacó la importancia de fortalecer las capacidades técnicas y legislativas de los ediles. “El Congreso siempre está preocupado por la capacitación, por que los ediles conozcan sus competencias constitucionales, sepan cómo elaborar proyectos y plantear temas”, explicó.

En esa línea, adelantó que se evalúa la posibilidad de implementar instancias de formación en distintas juntas departamentales, aprovechando la rotación mensual de las sedes.

Presencialidad versus virtualidad: un debate vigente

Consultado por la diaria sobre la pertinencia de realizar este tipo de encuentros de manera presencial, frente a alternativas virtuales como el Zoom, Molina reconoció las ventajas de la tecnología, pero defendió el valor del contacto directo. “El Zoom es una herramienta fenomenal, pero la presencialidad tiene otra dimensión. Permite un intercambio más rico, más dinámico, similar a lo que ocurre en la docencia”, afirmó.

Además, subrayó “el impacto económico positivo que generan estas instancias en las ciudades anfitrionas, al movilizar servicios de hotelería, gastronomía y transporte”.

En relación con la capacidad de Salto para albergar eventos de este tipo, Molina destacó la infraestructura disponible, tanto en la ciudad como en los complejos termales. “Salto no tiene problemas para recibir grandes contingentes. Tiene camas, tiene nivel de hotelería y gastronomía que es difícil encontrar en otros departamentos”, sostuvo.

Finalmente, adelantó que uno de los objetivos a futuro es poder trasladar este tipo de eventos a Termas del Arapey, aunque reconoció que ello requiere una planificación más compleja, tanto en infraestructura como en logística. “Es una linda oportunidad para mostrarlas. No llegamos en esta instancia, pero es una meta para el futuro”, concluyó.