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Salto Política
Jonnathan Aramburo (archivo, abril de 2026). · Foto: Ariel Volpi

Jonnathan Aramburo (archivo, abril de 2026).

Foto: Ariel Volpi

CORE propone a Jonnathan Aramburo para presidir la Junta de Salto, con foco en cercanía y articulación

El edil nacionalista asumirá el 15 de julio, respaldado por un discurso centrado en el trabajo territorial, el fortalecimiento de las comisiones asesoras y la coordinación con el Ejecutivo.

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Como es habitual en la bancada oficialista, la definición de las presidencias anuales de la Junta Departamental se resolvió con anticipación.

En ese marco, la Coalición Republicana (CORE) acordó que el edil nacionalista Jonnathan Aramburo asumirá la conducción del legislativo departamental a partir del 15 de julio, en sustitución de Enzo Molina. Con más de 17 años de militancia, el nombre de Aramburo se consolidó como una figura de consenso dentro del oficialismo.

En diálogo con la diaria, el futuro presidente de la Junta trazó las líneas centrales de la gestión que pretende llevar adelante, con énfasis en la cercanía con la ciudadanía y en la articulación política dentro del sistema departamental.

Se definió como un dirigente de bajo perfil, alejado de las controversias públicas, pero consciente de que la presidencia implicará asumir responsabilidades más visibles. “Soy muy humilde con mi proceso”, señaló, al tiempo que describió a la Junta como “un órgano de articulación y de gestión” en el que, además del trabajo institucional, “existen demandas y coordinaciones que requieren atención constante”.

Al ser consultado sobre el tipo de liderazgo que pretende ejercer, si más administrativo o político, Aramburo enfatizó que su trayectoria lo respalda. “Me pueden criticar por muchas cosas, pero siempre en el mismo partido, blanco por convicción y decisión”, afirmó, al tiempo que evocó sus inicios junto con Luis María Leglise y su posterior incorporación al proyecto encabezado por Carlos Albisu.

Para el edil, su llegada a la presidencia es consecuencia de un proceso sostenido de construcción política basado en la presencia territorial. “Estar donde están los problemas, escuchar a la ciudadanía, esa va a ser mi tónica”, remarcó con referencia a la impronta que busca imprimir a su gestión.

Una presidencia “en territorio”

Uno de los conceptos que Aramburo busca instalar para su futura gestión es el de una presidencia “en territorio”. No obstante, se preocupó por diferenciar su planteo de experiencias previas.

Consultado por este medio acerca de iniciativas como las sesiones de la Junta en barrios o las giras por los municipios, el edil adoptó una postura crítica respecto de su impacto real. “Eso formaba parte más de una impronta personal”, señaló, poniendo en duda los resultados concretos de ese tipo de despliegues.

Su propuesta apunta en otra dirección: fortalecer el funcionamiento de las comisiones asesoras, a las que definió como “la columna vertebral” de la Junta. En esa línea, consideró necesario articular con los municipios y con el gobierno departamental para avanzar en una verdadera descentralización, y reconoció que el legislativo por sí solo no dispone de la logística necesaria para sostener ese trabajo en el territorio.

De cara a su asunción, Aramburo no prevé un escenario de urgencias, aunque sí identifica un período importante en términos de gestión. “Este será un año de ejecución”, afirmó respecto de la puesta en marcha de proyectos previamente aprobados.

Entre ellos, mencionó la línea de crédito votada –el fideicomiso por 60 millones de dólares– y el presupuesto quinquenal, al que calificó como “lo más trascendental” del actual gobierno departamental.

El edil enfatizó la necesidad de mejorar la infraestructura del departamento. “La infraestructura es un desastre”, sostuvo, y enumeró dificultades en la red vial, así como problemas vinculados al desarrollo turístico.

A su entender, estas inversiones son decisivas en un territorio con altos niveles de desempleo no solo por su impacto directo en la calidad de vida, sino también por su potencial para generar nuevas oportunidades y dinamizar la economía local.

Otro de los ejes que Aramburo proyecta para su gestión es la articulación con el Ejecutivo departamental. “Voy a trabajar en constante sinergia con el gobierno”, afirmó, y adelantó que su intención es mantener “un vínculo fluido no solo con el intendente, sino también con los directores de las distintas áreas”. Para el edil, esa coordinación será clave para sostener el ritmo de ejecución que espera imprimirle al legislativo.

Paralelamente, subrayó la necesidad de consolidar una Junta abierta al debate. En ese sentido, destacó el buen relacionamiento personal que mantiene con ediles del Frente Amplio y sostuvo que aspira a que el ámbito legislativo funcione como un espacio de discusión amplio y plural. “Que esta Junta sea totalmente de puertas abiertas a la discusión en el amplio sentido de la palabra”, expresó.

Con esa combinación de cercanía, gestión y búsqueda de diálogo político, Aramburo se prepara para asumir la presidencia en un año que, según evaluó, será determinante para la ejecución de las principales líneas de acción del gobierno departamental.