Trabajadores de la empresa Frutura realizaron una asamblea en la que participaron representantes sindicales y la gerenta de Recursos Humanos de la firma, Belén Martínez. En ese ámbito los empleados reiteraron un planteo que habían presentado aproximadamente un mes atrás, relacionado con el cumplimiento de disposiciones establecidas en el convenio vigente.
Según explicaron los trabajadores, el acuerdo establece que la empresa debe garantizar las condiciones necesarias para que las cuadrillas puedan comenzar sus tareas de cosecha de forma inmediata al llegar a los predios de trabajo, evitando demoras que afecten la productividad y los ingresos de los empleados.
En diálogo con la diaria, el secretario general de Sindicato Único de Trabajadores del Citrus Salteño (Sutcsal), Marcelo Di Paola, señaló que uno de los reclamos está vinculado a un incidente ocurrido a principios de mayo. En aquella oportunidad los cosechadores permanecieron cerca de una hora sin poder desarrollar sus tareas debido a una falla en el dispositivo utilizado para medir los bolsos de cosecha.
El desperfecto técnico impidió que los trabajadores realizaran normalmente su labor porque causó una interrupción involuntaria de la jornada. Para el sindicato, esta situación encuadra en lo que el convenio define como “tiempo muerto”, circunstancia que prevé una compensación económica específica para los trabajadores afectados.
Di Paola señaló que, al no haberse concretado hasta ese momento el pago establecido por convenio, los trabajadores aprovecharon la instancia de diálogo con la representante de la empresa para reiterar el reclamo. Según indicó, “tras la asamblea la empresa confirmó que abonará la compensación correspondiente por la hora de inactividad generada por el desperfecto en el equipo de medición”.
Destacó que las remuneraciones que perciben los trabajadores del sector de la cosecha se encuentran entre las mejores del rubro, aunque aclaró que los ingresos están estrechamente vinculados al rendimiento y al esfuerzo individual de cada trabajador. En ese sentido, relativizó el incidente ocurrido y sostuvo que se trató de un inconveniente puntual, de los que pueden registrarse en cualquier empresa de gran porte.
El dirigente sindical señaló que la situación fue canalizada por los mecanismos habituales de diálogo entre los trabajadores y la empresa. “Son temas que se plantean y se resuelven en asamblea”, afirmó. Una vez obtenida la respuesta de la empresa, los trabajadores retomaron normalmente sus tareas.
Por otra parte, Di Paola explicó que la actividad citrícola tiene una fuerte estacionalidad. Las cosechas se extienden habitualmente entre marzo y noviembre debido a que parte de la producción también se destina a la industria. Sin embargo, advirtió que en los últimos años se ha registrado una reducción significativa en la cantidad de jornales disponibles para los trabajadores.
Según indicó, existen variedades de citrus cuya zafra se limita a apenas cinco meses, una realidad que dificulta mucho porque los cosechadores no alcanzan el mínimo de jornales exigido por la normativa vigente para acceder al seguro de desempleo.
Por esa razón, el sindicato continúa impulsando la implementación de un seguro especial para el sector, una reivindicación que consideran fundamental para brindar cobertura a los trabajadores durante los períodos de inactividad.
Actualmente, la empresa Frutura emplea de forma directa a unas 200 personas, muchas de ellas vinculadas a las tareas de cosecha y procesamiento de la producción citrícola.