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Salto Producción
Camión volcado tras el temporal en Salto. · Foto: Ariel Volpi

Camión volcado tras el temporal en Salto.

Foto: Ariel Volpi

La destrucción parcial de la planta de La Invencible por el temporal dejó a 25 trabajadoras sin actividad

El Sindicato Único de la Aguja y el PIT-CNT lanzaron una colecta de alimentos para apoyar a las familias afectadas.

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Los efectos de la tormenta que azotó a Salto el pasado sábado continúan dejando consecuencias que van mucho más allá de los daños materiales. Otro de los sectores afectados se encuentra en la confección de prendas de vestir, donde la empresa La Invencible sufrió importantes destrozos que obligaron a detener su actividad, dejando a unas 25 trabajadoras sin tareas mientras se evalúan los pasos a seguir.

Ante esta situación, el Sindicato Único de la Aguja (SUA), con el respaldo del Plenario Intersindical del PIT-CNT, puso en marcha una campaña solidaria para reunir alimentos no perecederos destinados a las familias que, al no estar trabajando, dejaron de percibir ingresos.

En diálogo con la diaria, la referente del SUA en Salto, Marisa de los Santos, explicó que la situación genera “una gran preocupación entre las trabajadoras, muchas de las cuales dependen exclusivamente de ese jornal”.

De los Santos señaló que el rubro de la vestimenta mantiene una actividad importante en el departamento. Además de La Invencible, funcionan empresas como Ike, dedicada a prendas deportivas, y Origen, junto con numerosos emprendimientos familiares e independientes. “En La Invencible hay unos 50 puestos de trabajo entre administrativos y personal de producción, pero si se toma todo el sector, estamos hablando de casi 200 personas que viven de este rubro”, indicó.

La dirigente sindical destacó además la solidaridad existente entre quienes trabajan en la confección, especialmente entre quienes desarrollan tareas independientes. “Cuando una compañera no puede tomar un trabajo, se lo pasa a otra. Nos vamos ayudando unas a otras para que nadie quede sin trabajar”, explicó.

Aunque los sábados la empresa no desarrolla actividad, las trabajadoras comenzaron a enterarse de la magnitud de los daños a través de los mensajes que circulaban por Whatsapp. “Fue algo espantoso. Nos avisaban que estaba todo sin techo. Se mojó absolutamente todo, las máquinas, las prendas ya cortadas, los rollos de tela, los hilos. Era algo que no se podía creer”, relató.

Ante la emergencia, gran parte del personal concurrió voluntariamente para intentar rescatar parte de la producción. “Se juntó todo lo que se pudo, se tapó, pero estaba completamente empapado. Se intentó separar las telas por colores para evitar que se mancharan, pero la desesperación del momento no permitía hacer las cosas con tranquilidad”, comentó de acuerdo a lo que le dijeron trabajadoras de la empresa.

Durante el domingo y el lunes continuaron las tareas de limpieza y recuperación, aunque el panorama sigue siendo complejo.

La empresa mantiene reuniones para evaluar los daños y definir cómo retomar la actividad. Según explicó la representante sindical, existe la posibilidad de utilizar parte del galpón que sufrió menos daños, aunque antes será necesario revisar el estado de las máquinas, muchas de las cuales quedaron mojadas.

“Las máquinas hay que desarmarlas, limpiarlas y verificar toda la instalación eléctrica antes de volver a usarlas. Además, ese sector del galpón no tiene aire acondicionado porque era el antiguo taller y con estos fríos las condiciones de trabajo tampoco son las mejores”, sostuvo.

Mientras tanto, las trabajadoras permanecen a la espera de una resolución. La situación reviste especial gravedad porque el personal cobra por jornal. Eso significa que los días sin actividad no son remunerados.

“Todos están expectantes de que se los envíe al seguro de paro mientras la empresa permanece cerrada. Los empresarios pidieron una semana para analizar cuál será la solución”, explicó.

Una colecta para sostener la semana más difícil

Frente a esa incertidumbre, el PIT-CNT consultó a las trabajadoras de la empresa cuál era la necesidad más urgente. “La respuesta fue muy clara, si se conseguían alimentos para ayudar durante esta semana, eso permitiría amortiguar la situación mientras se define si ingresan al seguro de paro”, señaló la dirigente.

Por ese motivo se lanzó una campaña solidaria abierta a toda la comunidad, por lo que se reciben alimentos no perecederos, como arroz, fideos, aceite, azúcar, yerba, conservas y otros productos básicos.

Las donaciones pueden acercarse al local sindical del PIT-CNT, ubicado en Sarandí 106, o coordinarse llamando a Marcela Da Col (099 336 584), Pablo Torrens (091 757 532) o Alicia Volpi (091 628 859), quienes también pueden pasar a retirar las colaboraciones.

“Hay muchas compañeras con hijos, con cuentas que pagar y que llegan con lo justo a fin de mes. Un paquete de fideos, un litro de aceite o cualquier alimento siempre será bien recibido en este momento”, concluyó De los Santos, apelando a la solidaridad de la población salteña para acompañar a las familias afectadas por una tormenta que, además de destruir infraestructura, dejó temporalmente sin sustento a decenas de hogares.