El Banco de Previsión Social (BPS) inauguró en Salto la muestra del collar de girasoles, una iniciativa internacional que busca identificar y acompañar a personas con discapacidades no visibles, como TEA (trastorno del espectro autista), alzhéimer, enfermedades de salud mental o fibrosis quística. La propuesta, originada en Inglaterra en 2016 y adoptada ya por más de 60 países, llega a Uruguay con el objetivo de mejorar la experiencia de atención en organismos públicos y privados.
Ariel Ferrari, director del BPS, explicó a la diaria que la iniciativa se apoya en la reciente modificación de la Ley 18.651. “El collar de girasoles es un instrumento que puede ayudar a hacer visibles las enfermedades no visibles, y todo aquel que voluntariamente lo quiera usar puede hacerlo. Y, además, el Estado tiene que promoverlo”.
La organización Pictórica, integrada por madres de niños con TEA, es la representante oficial del programa en Uruguay y trabaja junto al BPS en su implementación.
El organismo decidió llevar la propuesta a todas sus sucursales y puntos de atención, evitando que quedara concentrada solo en Montevideo. Ferrari recordó que, durante una reunión virtual con instituciones del interior, surgió la preocupación por la falta de acceso en localidades pequeñas. “Siempre debemos perder ese sentido solo de la capital e involucrar a toda la ciudadanía y a todo el país”.
La muestra incluye placas informativas que narran la historia del collar y explican su uso. En la inauguración en Salto, “pese al mal tiempo, se entregaron cerca de una docena de collares”. Las sucursales ya cuentan con formularios para que cualquier persona, o incluso un familiar, pueda solicitarlo sin presentar historia clínica ni comprobantes de prestaciones. El proyecto incluye la formación de funcionarios mediante videos elaborados por Pictórica, que estarán disponibles en la intranet del BPS.
El objetivo es que el personal pueda brindar una atención adecuada a quienes utilicen el collar, comprendiendo que algunas personas requieren más tiempo, menos estímulos o un trato más paciente. “Cuando va alguna persona con el collar, es necesario saber que tenemos que tener más empatía”, enfatizó Ferrari.
El director del BPS también recordó el concurso de ingreso que deberá cumplir con el 4% de cupo para personas con discapacidad, remarcando que “la inclusión laboral exige preparar a los equipos para recibir a nuevos compañeros con diversas necesidades”.
Un recurso gratuito y basado en la buena fe
El collar de girasoles se entrega sin costo y sin requisitos de ser beneficiario del BPS. Puede retirarlo cualquier familiar en nombre de la persona que lo necesite. “Pensamos en el buen uso y en la buena fe de las personas. Esto es absolutamente gratis”.
El collar incluye una tarjeta donde se puede anotar información relevante, como necesidades especiales o condiciones de salud que requieran atención urgente. Ferrari mencionó casos concretos, como niños con TEA que pueden desorientarse o personas diabéticas que podrían entrar en coma y necesitar asistencia inmediata.
Ferrari reflexionó sobre la relación de la sociedad con la discapacidad y destacó experiencias laborales donde personas sordas demostraron niveles de productividad superiores gracias a su concentración. “Una persona con discapacidad tenía una actividad laboral que redituaba más que cualquier otro, porque tenían una concentración sensacional”.
El director sostuvo que “Uruguay ha avanzado en la inclusión”, pero aún “enfrenta desafíos culturales para comprender que todas las personas pueden tener una discapacidad y, al mismo tiempo, capacidades valiosas que deben ser potenciadas”.
El BPS cuenta con 84 sucursales y agencias, además de giras de pago y atención periódica, lo que facilita la distribución del collar en localidades pequeñas. Ferrari enfatizó que la igualdad de oportunidades debe ser garantizada en todo el país. “Independientemente de dónde yo viva, que tenga acceso a las cosas buenas, también el Estado tiene esa responsabilidad”.
La presencia de autoridades de la intendencia y de organizaciones vinculadas a la discapacidad en la inauguración en la sede de Salto refuerza la idea de que la iniciativa puede convertirse en un esfuerzo colectivo. La información sobre el collar de girasoles ya está disponible en la página web del BPS.
Ferrari compartió un caso reciente que ilustra el interés de las familias. “El lunes pasado, en Florida, una señora había visto la agenda a dónde íbamos, y de Casupá, a las 8.30, antes de que abriera el BPS, ya estaba esperando porque su hijo tenía TEA y ella quería el collar”.
El director destacó que este tipo de respuestas “demuestra la necesidad real de contar con herramientas que faciliten la vida cotidiana de quienes conviven con discapacidades no visibles”, concluyó.