El Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed) de Salto trabaja desde mayo en la preparación ante el escenario meteorológico previsto para los próximos meses, que podría estar marcado por lluvias intensas, crecidas del río Uruguay y de los cursos de agua que atraviesan la ciudad.
El encargado del Cecoed Salto, Aquiles Mainardi, explicó a la diaria que los primeros anuncios fueron recibidos a través de Inumet, por intermedio del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), y mediante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande. “Ya por mayo, cuando empezamos a recibir los primeros anuncios, el intendente convoca al Comité Departamental para actualizar esta información y plantear la necesidad de empezar a prepararnos”, recordó.
La planificación se vio interrumpida por el temporal del 18 de julio, pero una vez superada esa emergencia se retomaron los trabajos en dos líneas: prevención y preparación para la respuesta. “En materia preventiva se trabaja en la limpieza de los arroyos Ceibal y Sauzal y sus ramales, además de canalizaciones, pluviales y bocas de tormenta. También se analizan puntos de la ciudad donde no existen canalizaciones suficientes para conducir el agua, con el apoyo de un técnico hidráulico”, explicó el funcionario.
La segunda línea está vinculada a la respuesta ante una eventual crecida del río Uruguay. Para ello, el Cecoed tomó como referencia la inundación de 2015-2016, cuando más de 6.000 personas fueron desplazadas de sus hogares en Salto. “Esa experiencia acumulada es una gran herramienta, casi la principal que tenemos para afrontarla”, señaló Mainardi.
A partir de aquella experiencia se elaboran protocolos vinculados a alimentación, salud, seguridad y evacuación. También se trabaja en un protocolo específico para mascotas y animales afectados por la emergencia.
La coordinación con la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande es uno de los principales elementos de la planificación. Mainardi destacó que conocer las estimaciones y proyecciones de la represa permite anticipar decisiones. “Salto Grande para nosotros siempre es un punto de referencia”, sostuvo.
El responsable del Cecoed recordó que “esta coordinación permitió afrontar recientemente una situación en la que otros departamentos debieron evacuar familias, mientras que en Salto no fue necesario hacerlo”. La información disponible permitió estimar que, pese a la proximidad del agua a algunas viviendas, el río tendría un ascenso seguido de un rápido descenso.
El escenario previsto para las próximas semanas podría ser diferente. “Si los pronósticos se concretan, el río comenzaría a crecer de manera sostenida y podría ser necesario evacuar familias”. En ese caso, la información anticipada será fundamental para organizar los desplazamientos.
En 2015-2016 más de 6.000 personas fueron desplazadas y unas 600 fueron alojadas en centros de evacuación. Mainardi reconoció que “Salto no dispone de suficientes espacios para recibir simultáneamente a un número elevado de familias”. Por ese motivo “se procura evitar que la carpa vuelva a ser la primera respuesta, aunque no se descarta utilizarla ante una emergencia”.
La planificación apunta a contar con centros de evacuación descentralizados, incluyendo espacios en la zona sur, el centro y sectores al norte de avenida Barbieri o calle Uruguay.
También se trabaja en un centro para mascotas y en un espacio destinado a guardar las pertenencias de las familias evacuadas. Mainardi explicó que “algunas personas pueden encontrar alojamiento en casas de familiares o amigos, pero esos lugares no siempre permiten trasladar muebles y otros bienes”.
Seguridad y alimentación
Otro aspecto que preocupa es la seguridad de las viviendas que quedan vacías. La experiencia indica que algunas familias prefieren autoevacuarse cerca de sus casas, incluso en carpas o bajo lonas, para vigilar sus pertenencias.
El Cecoed prevé reunirse con el jefe de Policía e incorporar a Prefectura para establecer un esquema de seguridad durante las evacuaciones. Mainardi señaló que “también preocupa la situación de las familias ubicadas cerca de los arroyos urbanos, ya que una lluvia intensa podría provocar desbordes rápidos”.
En cuanto a la alimentación, el Cecoed trabaja con el Mides y la intendencia. Mainardi informó que recientemente participó “en un encuentro nacional de coordinadores convocado por el Sinae, donde se firmó un protocolo de alimentación entre el INDA y el Sinae”.
A nivel departamental se coordina con el Mides y con el director de Desarrollo Social de la intendencia. La planificación contempla desayuno, almuerzo, merienda y cena para quienes sean alojados en centros de evacuación. También se deberá asistir a quienes se autoevacuen. En esos casos, explicó Mainardi, “podría recurrirse a canastas de alimentos adaptadas a cada núcleo familiar”.
El encargado del Cecoed recordó que el último fenómeno tuvo mayor impacto en departamentos vecinos, pero advirtió que las condiciones podrían comenzar a deteriorarse con mayor frecuencia.
Destacó la experiencia del temporal del 18 de julio, cuando distintas instituciones trabajaron coordinadamente desde las primeras horas, y aseguró que, “a medida que exista información más precisa sobre la evolución del fenómeno y la eventual necesidad de evacuar familias, se comunicará a través de los canales oficiales del gobierno departamental”.
Mientras tanto, el Cecoed mantiene sus canales de comunicación disponibles para responder consultas de la población a través del 099 383 807.
