Desde la Intendencia de Salto convocan a la ciudadanía a sumarse a las acciones de control de roedores, con el objetivo de reducir su población, prevenir enfermedades como la leptospirosis y contribuir al cuidado de la salud de la población.
El director de salud, higiene y ambiente de la Intendencia de Salto, Carlos Silva, explicó a la diaria que el problema no se concentra en determinados barrios, sino que puede presentarse en cualquier zona donde existan las condiciones necesarias para la supervivencia de los roedores. “No existen barrios específicos que presenten mayor problema con roedores que otros. Los roedores están presentes en cualquier lugar donde tengan las condiciones para sobrevivir”, señaló.
Entre esas condiciones mencionó la existencia de refugios, terrenos abandonados o con malezas, pero fundamentalmente la disponibilidad de agua y alimento. Según Silva, muchas veces esas condiciones se generan dentro de los propios domicilios. “Donde haya refugio, agua y comida a disposición de los roedores y no haya un programa de control, va a haber proliferación”, afirmó.
En ese sentido, explicó que el plan de desratización apunta a toda la ciudad de Salto y no exclusivamente a determinadas zonas. La estrategia combina la intervención de la intendencia con la participación de los vecinos, especialmente en la eliminación de aquellos elementos que pueden favorecer la presencia de roedores.
Silva recordó que durante los meses en que el plan no estuvo activo, particularmente desde enero de 2025 y durante el primer semestre de ese año, se recibieron reclamos vinculados con un aumento de la presencia de roedores. En ese período, desde la intendencia había dejado de entregarse veneno para el control de estos animales. “Ahora se está volviendo a la normalidad. El plan de control de roedores ya tiene un año de acción en territorio y además se han promovido acciones en diferentes lugares”, sostuvo el jerarca.
Como parte de las medidas implementadas, la intendencia habilitó un punto de entrega de productos para el control de roedores en la oficina de Higiene, ubicada en Artigas 377. A esto se suma el trabajo que realiza la empresa contratada por la comuna para intervenir en distintos puntos de la ciudad.
Primero controlar, después limpiar
Uno de los aspectos que la intendencia busca transmitir a la población es que la presencia de un basural o un terreno baldío no necesariamente significa que allí se encuentre la principal fuente de alimento de los roedores. Estos espacios pueden funcionar como refugio, mientras que el alimento y el agua pueden encontrarse en los domicilios cercanos.
Por este motivo, Silva explicó que las intervenciones en determinados barrios siguen una estrategia específica. Antes de limpiar un terreno considerado problemático, se trabaja con los vecinos de la zona para reducir las fuentes de alimento y agua y colocar el veneno en los domicilios.
“Como parte de la educación, muchas veces explicamos que antes de actuar en un barrio no se corta primero el basural. Primero se actúa en los domicilios de las personas, colocando veneno y retirando lo que puede servir de alimento a los roedores, como la basura o los alimentos de los perros, además del agua que pueda quedar a disposición”, explicó.
Una vez colocado el veneno y transcurrido el tiempo necesario para que actúe sobre la población de roedores, se procede a la limpieza del terreno que funciona como refugio. De esta manera, se busca evitar que, una vez eliminado el refugio, los animales se desplacen hacia las viviendas cercanas en busca de alimento y agua.
Desde la intendencia también remarcan la importancia de mantener los patios y alrededores de las viviendas limpios, evitar la acumulación de residuos y no dejar alimentos de mascotas ni recipientes con agua al alcance de los roedores.
Reuniones con las comisiones vecinales
Silva señaló que las comisiones vecinales interesadas en recibir asesoramiento pueden solicitar el contacto con técnicos de la intendencia. El objetivo es que los equipos puedan explicar las medidas de prevención y coordinar acciones de control en cada zona.
Las solicitudes pueden realizarse directamente en la oficina de Higiene o comunicándose al teléfono 4732 9898, interno 202. También pueden canalizarse a través de las propias comisiones vecinales.
La intendencia apunta así a que el control de roedores no dependa únicamente de las intervenciones realizadas por los equipos municipales, sino que también involucre a los vecinos en la eliminación de las condiciones que permiten su reproducción y permanencia.