Gabriel Rodríguez asumió recientemente la responsabilidad de dirigir el área de Gestión Humana de la Intendencia de Salto, tras la jubilación de Alejandro Secco. El cambio lo encuentra en un terreno que ya conoce, el vínculo con la Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Salto (Adeoms) y la gestión de situaciones complejas del funcionariado.
Se trata de “una nueva tarea que mucho tiene que ver con parte de lo que veníamos haciendo”, dijo Rodríguez a la diaria, recordando que desde el inicio de la administración mantuvo un relacionamiento fluido con el sindicato.
Uno de los puntos más sensibles es la insistencia de Adeoms en convocar a la intendencia a reuniones en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) en Montevideo, incluso cuando existen instancias locales. Al respecto, Rodríguez fue claro al sostener que “realmente no vemos el sentido de trasladarnos hasta Montevideo para reunirnos de la misma manera que lo hemos hecho en Salto”.
Según recordó, el Ministerio de Trabajo tiene sede en Salto y representantes capaces de intervenir en la negociación. Además, cuestionó el modo en que la intendencia es citada. “Es casi de una forma intempestiva, que la verdad que en ese sentido no nos agrada”.
Pese a las tensiones, Rodríguez insiste en que el vínculo con el sindicato nunca se rompió. “El diálogo siempre ha estado permanentemente de un lado y del otro”, afirmó, recordando incluso reuniones desarrolladas mientras afuera había manifestaciones de trabajadores.
El jerarca rechaza la idea de que Adeoms convoque a Montevideo por falta de confianza en la negociación local. “El hecho de que no se consiga lo que uno pretende no quiere decir que no haya existido diálogo”.
La cuota sindical R: un descuento sin sustento legal
Otro punto de fricción surgió esta semana, cuando Adeoms denunció en conferencia de prensa con el PIT-CNT que la intendencia recortó la llamada “cuota sindical R”. Rodríguez explicó que no se trata del aporte sindical tradicional, sino de un rubro administrado por el gremio y liquidado por la intendencia sin base legal. “Advertimos que esa cuota sindical R no está prevista legalmente”, señaló. Tras conversaciones con Adeoms, la comuna decidió dejar de descontarla.
En la última reunión en la Dinatra se abordaron asuntos que la intendencia considera prioritarios. Uno es la salud mental de los funcionarios, para lo cual se instaló un espacio de escucha y derivación. También se trabaja en la adecuación funcional. “Existe una problemática grande, gente que cobra en un grado y hace otra tarea”, dijo Rodríguez. La intendencia se comprometió a avanzar en concursos y regularizaciones para jerarquizar la carrera municipal.
Rodríguez confirmó que la intendencia trabaja con dos fundaciones: una para profesionales y otra para tareas operativas. “En el tema de profesionales, no superarían los diez; en el otro, hoy no llegan a 100”, detalló. Actualmente, la intendencia cuenta con unos 1.448 funcionarios presupuestados, aunque ese número sigue ajustándose por retiros incentivados y jubilaciones.
El nuevo encargado de Gestión Humana de la Intendencia de Salto identificó como prioridad, en diálogo con la diaria, la readecuación de la carrera funcional y la cobertura de vacantes mediante mecanismos transparentes, como concursos y sorteos. También reconoció que la nueva gestión de servicios públicos puede generar tensiones: “Tenemos que tener la mira siempre alta, cada una de las dos partes va a defender la posición que tiene, y eso está bien”.
Rodríguez concluyó que su tarea será mantener el diálogo abierto y ordenar la estructura funcional en un momento de cambios profundos para la comuna salteña.