A poco más de un año de asumir responsabilidades en el área de Descentralización de la Intendencia de Salto, Daniel Galliazzi aseguró en diálogo con la diaria que “el interior que me encontré es el que ya conocía. Un interior que es abandonado, que no lo tenemos en el radar desde la capital del departamento”, señaló.
Galliazzi entiende que existe una contradicción entre el reclamo de los departamentos hacia Montevideo por la falta de atención al interior y lo que ocurre dentro de los propios departamentos. Por eso valoró “que el intendente Carlos Albisu haya decidido trasladar parte de su gabinete a las localidades”.
Sin embargo, entiende que la presencia debe traducirse en respuestas concretas. “Ahora viene la segunda parte: voy, pido lo que falta y después lo cumplo. No me cabe duda de que va a ser así”, afirmó.
Entre las principales dificultades identificó los servicios de seguridad y salud. Señaló que actualmente existen 11 destacamentos policiales sin efectivos y con problemas de infraestructura. Recordó que años atrás esos lugares contaban con policías permanentes, mientras que “hoy algunas seccionales rurales funcionan con apenas dos o tres efectivos para cubrir extensas zonas”.
A su entender, esta situación también dificulta los controles de ruta, que considera fundamentales para combatir delitos como el abigeato. “Donde tendría que haber 10 policías, hay tres. En las seccionales 14, la 13, la 12, la 11, todas seccionales que están en el medio rural, con cientos de kilómetros en la vuelta, tienen tres policías y algunas dos”, explicó.
También advirtió sobre las dificultades sanitarias, particularmente por la falta de ambulancias y profesionales en determinadas zonas. En ese contexto destacó al médico Ramón Soto, a quien definió como alguien que no solamente trabaja en el interior, sino que “siente el interior”.
La caminería rural es otra de las preocupaciones. Galliazzi reconoció que “existen caminos en malas condiciones” y anticipó que “las lluvias de primavera y verano pueden generar dificultades”. Pero además de reparar los caminos principales, Descentralización trabaja en identificar vías alternativas para que las localidades no queden completamente aisladas cuando los pasos habituales se corten.
Por su conocimiento del territorio, Galliazzi elaboró junto a la gente de ABC un mapa con caminos internos que pueden funcionar como salidas alternativas. “Uno de los ejemplos es Cerros de Vera, donde los pasos habituales pueden quedar cortados. Existen caminos internos que permiten salir hacia otras zonas y llegar a Salto, aunque recorriendo unos 70 kilómetros adicionales”.
La misma estrategia se aplica en Campo de Todos, Laureles, Pepe Núñez, Corrales de Piedra, Palomas y Saucedo, entre otros puntos. “Lo que estamos haciendo ahora con las máquinas es reparar esos caminos. Hacerlos transitables para que la gente de Cerro de Vera pueda salir”, explicó.
La situación también afecta el traslado de estudiantes hacia los centros educativos, especialmente en zonas vinculadas a la Ruta 4.
Las escuelas rurales como centro de las comunidades
Galliazzi destacó el apoyo que desde la Intendencia se brinda a las escuelas rurales, aunque reconoció que “existen dificultades administrativas para intervenir en establecimientos dependientes de Primaria”, sostuvo que igualmente “existe disposición para recibir colaboración”.
Como ejemplos mencionó la entrega de pintura y materiales para la escuela de Paso del Parque y el apoyo a la escuela de Punta de Cañas, donde se instaló una bomba solar. También destacó la construcción de una plaza en la Colonia Aparicio Saravia, donde próximamente se realizará una inauguración.
Para el responsable de Descentralización, la escuela rural cumple actualmente una función que va mucho más allá de la educación. “Es la única institución que hoy queda en el interior que aglomera a la gente”, afirmó.
Por eso también se busca colaborar ante necesidades concretas, como la reparación de equipos de aire acondicionado, la limpieza de tanques de agua y la reposición de equipamiento.
Al referirse a la población del interior del departamento, Galliazzi diferencia a Constitución y Belén del resto del territorio rural. Si bien ambas localidades forman parte del interior, entiende que su nivel de urbanización y disponibilidad de servicios las coloca en una situación diferente.
Según sus estimaciones, unas 6.000 personas viven en esas dos localidades, mientras otras 8.000 se distribuyen en el resto del interior rural. Muchos pequeños centros poblados tienen entre 120 y 350 habitantes.
La zona que más le preocupa es el este del departamento, próxima a Tacuarembó, Rivera y Artigas, “porque es la zona que depende de mí porque no tengo alcaldes. Entonces depende totalmente de Descentralización”.
Aseguró que “uno de los objetivos es generar iniciativas que permitan fortalecer las comunidades rurales y ofrecer oportunidades para que los jóvenes puedan permanecer en sus lugares de origen”.
En ese marco, espera contar con “recursos de la OPP para impulsar proyectos de plantaciones, talleres e invernáculos en escuelas rurales”. La propuesta busca combinar educación y producción, para que los niños aprendan a cultivar y, al mismo tiempo, puedan producir verduras para la propia escuela. “Quiero hacer un invernáculo, pero quiero que sea educativo. Pero también que saquen verduras y que los gurises aprendan”, explicó.
Traer el campo a la ciudad
Galliazzi también apuesta por las actividades productivas y culturales como una forma de fortalecer a las comunidades rurales. En ese marco anunció la Fiesta de la empanada en termas del Daymán, donde participarán mujeres y hombres del medio rural elaborando empanadas de manera artesanal.
Además, se convocará a artesanos rurales para que puedan vender sus productos, desde alimentos hasta trabajos en cuero. También anunció el regreso del Valentín Aparcero, que se realizará junto al Joven Rural, y una futura Fiesta del cordero en Lavalleja. “La fiesta de la empanada comienza con esa idea de que vengan y vendan. No se les va a cobrar nada, se les va a dar el lugar, se los va a ayudar en todo”, explicó. La propuesta, resumió, apunta a “traer el campo a la ciudad”.
