El 12 de setiembre, la feria de productores rurales de la Colonia Osimani Llerena, en Salto, cumplirá diez años de actividad ininterrumpida. A ocho kilómetros del centro de la ciudad, en una zona delimitada por el río Uruguay y la exruta 3, hacia el norte de la capital departamental, la propuesta se consolidó como un espacio de encuentro entre productores, vecinos y visitantes.
La referente de la Comisión Fomento, Patricia Real, contó a la diaria que actualmente participan entre 35 y 40 productores, con una actividad productiva diversa que incluye horticultura, citricultura y ganadería ovina y bovina. En su mayoría se trata de productores familiares, aunque también existen emprendimientos mixtos que combinan la producción hortícola con la ganadería vacuna y ovina.
En la colonia también funciona un centro poblado cuyos habitantes, en buena medida, trabajan vinculados a los productores de la zona. A su vez, la Sociedad de Fomento Rural es “semillerista” de hierba elefante, una planta originaria de África muy valorada como forraje para el ganado debido a su alto rendimiento. Actualmente, dos productores producen semillas en representación de la sociedad de fomento, que son comercializadas tanto en la zona como en otros departamentos.
Una feria para construir identidad
Real recordó que hace 11 años existía una preocupación entre los productores: y era que la población de Salto no reconocía a la Colonia Osimani Llerena como un territorio con identidad propia, pese a ser la colonia rural más cercana a la ciudad.
“Lo primero que se buscaba era lograr la identidad del lugar y que se conociera la producción local”, explicó.
La iniciativa surgió a partir de un proyecto del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca denominado Más integrado para la producción familiar. En ese marco, los productores elaboraban productos a pequeña escala, como dulces, quesos, mermeladas, alfajores, hongos y plantas.
El proyecto tenía dos componentes: por un lado, fortalecer la producción familiar y, por otro, promover el turismo. De esa combinación nació la idea de crear una feria, aprovechando que ambas actividades ya formaban parte de la vida de la colonia.
Con el paso de los años, la feria se transformó en una propuesta que busca acercar el campo a la ciudad. El contacto con la naturaleza es uno de sus principales atractivos, pero también lo es la posibilidad de conocer y adquirir productos elaborados por quienes viven y trabajan en la zona.
“La idea era que los salteños y los turistas se acercaran a conocer, que pudieran adquirir los productos del lugar y conservar también lo que es la cultura del campo y la familia”, señaló Real. Para los productores, además, la feria significó generar un espacio de comercialización, pero también un lugar para encontrarse y socializar.
Hace dos años, la feria fue declarada de interés departamental, una decisión que, según Real, significó un impulso para la zona. Algunos clientes concurren desde los primeros años de funcionamiento y, con los distintos apoyos que ha recibido la iniciativa, las estructuras destinadas a la venta se han ido modificando.
Sin embargo, la referente de la Comisión Fomento sostiene que hay algo que permanece intacto: “La esencia de la feria continúa siendo mostrar la producción que existe en la Colonia Osimani Llerena”.
Una celebración con mujeres rurales
Para celebrar los diez años, la organización preparó una jornada especial para el 12 de setiembre. En esta oportunidad se invitó a mujeres rurales de todo el departamento de Salto a participar, por única vez, de la feria.
La celebración incluirá grupos musicales, sorpresas y distintas actividades para compartir con productores, vecinos y visitantes, en una jornada que busca festejar una década de trabajo y, al mismo tiempo, seguir dando visibilidad a la producción y a la identidad de la colonia.