El martes 10 de marzo se realizó la inauguración oficial de la cosecha de arroz en la localidad de Cebollatí, en el departamento de Rocha. Estuvieron presentes los ministros de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone; del Interior, Carlos Negro; de Defensa Nacional, Sandra Lazo, y de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona.
Además de los ministros, estuvieron integrantes de la Asociación Cultivadores de Arroz, encabezadas por su presidente, el ingeniero agrónomo Guillermo O’Brien, legisladores y otras autoridades.
En su discurso, Fratti destacó la producción arrocera y dijo que es muy importante “para el empleo y la economía regional”, con “altos niveles de productividad y fuertes orientaciones exportadoras”. Pero para el ministro, enfrentar el problema de los precios internacionales requiere competitividad, apertura de mercados e inversiones en riego e infraestructura. “El arroz ocupa cerca del 1% del área agropecuaria, pero es el sexto rubro exportador de bienes del país. Uruguay exporta alrededor del 95% de su producción y se ubica entre los diez principales exportadores mundiales. La actividad se concentra en el este, centro y norte del país y participan unas 400 empresas productoras, pero genera mucho empleo, inversión y divisas para el país. El arroz se cultiva en suelo de menor productividad relativa y se integra con la ganadería mediante rotaciones con pastura, lo que mejora el suelo y la sostenibilidad del sistema”, destacó Fratti.
Informe sobre la zafra 2025-2026
Un informe sobre la zafra arrocera 2025-2026, elaborado por Walter Ayala, director regional del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Treinta y Tres, y Jesús Castillo, director del Sistema Arroz-Ganadería del INIA, para el gobierno, al que accedió la diaria, revela que el área de siembra se redujo respecto a la zafra 2024-2025 un 10%, “cayendo de 182.000 a 164.000” hectáreas. “En general, la región este es donde mayoritariamente se concentra el área sembrada (70-75%, dependiendo del año). El este, en particular, en esta zafra fue cuando más se redujo por falta de agua en las represas. En los últimos años se ha insertado la soja en el sistema arroz-ganadería, con un área en esta zafra de algo más de 50.000 hectáreas sobre suelos arroceros. La mejora en la nivelación y el drenaje de los suelos ha contribuido a este cambio”, expresa el informe.
El documento añade que las represas “finalizaron casi al límite de su capacidad de riego” y que la zafra “se caracterizó por la ocurrencia de 14 días con temperaturas bajas por debajo de 15 grados en enero que condicionó la concreción de rendimientos cercanos al potencial, en las fechas de siembra muy tempranas. En Rocha (próximo al lugar donde se hace la cosecha), el 12 de febrero, ocurrió una granizada” que afectó 5.000 hectáreas, con pérdidas aproximadas a 30-40 bolsas por hectáreas.
Según el INIA, en base a información proporcionada por la gremial de molinos arroceros y por delegados del Consejo Asesor Regional (CAR) del INIA Treinta y Tres, 95% de la zafra “está vendido”. “Los destinos principales fueron México, Unión Europea y Brasil, totalizando 75% de lo exportado”, con 1.200.000 toneladas.
Con respectos a los precios, el informe dice que las perspectivas “indican precios bajos y stock alto con un aumento de costos logísticos por conflictos internacionales (costo del petróleo, seguros, cambios en rutas comerciales)”. “A nivel nacional se está analizando la posibilidad de uso de arroz húmedo para alimentación de ganado, lo que permitiría bajar costos de fletes y secado”, agrega el INIA.
Investigación
Con respecto a la investigación del INIA, el informe destaca que “desde los comienzos de la Estación Experimental, en 1970, ha contribuido a lograr un paquete tecnológico afinado, permitiendo lograr muy altos rendimientos a nivel comercial dependiendo del año, pero que ha llegado a superar como rendimiento medio nacional los 9.500” kilogramos por hectárea.
“Ese paquete tecnológico desarrollado por el INIA se sustenta en un fuerte programa de mejoramiento genético que provee genética nacional que se utiliza en más del 70% del área. La variedad que se está cosechando en la inauguración de la cosecha es el cultivar Merín, que se siembra en más del 40% del área y ha permitido incrementar los rendimientos, con la virtud de que es resistente a enfermedades, lo cual ha permitido reducir la necesidad de aplicaciones de fungicidas, con las consecuentes ventajas, además de la merma en los costos, de reducir la carga de agroquímicos sobre un producto para consumo humano que se exporta en una proporción cercana al 95%. Asimismo, el manejo del cultivo, en términos de la época de siembra, la fertilización, el control de malezas y enfermedades y el riego, permite que esa genética desarrollada se exprese con altos rendimientos y una destacada calidad”, establece el documento.
El informe agrega que el arroz es un cultivo “que depende fuertemente del agua, por lo que definir medidas que mejoren el manejo de este recurso es trascendente”. “Por ello, el INIA ha desarrollado durante décadas investigación orientada a mejorar la eficiencia del uso del agua en el cultivo, incluyendo: manejo del riego no solo en arroz sino en otros cultivos integrantes de la rotación, nivelación de precisión de suelos (geonivelación), drenaje y manejos estratégicos de chacras, entre otros.
Estas tecnologías han permitido mejorar significativamente la eficiencia del sistema productivo y adaptarlo a escenarios de mayor variabilidad climática”, expresa.
En cuanto a certificación y sostenibilidad, el INIA señala que el sector arrocero uruguayo “está avanzando en el análisis de estándares internacionales de sostenibilidad, entre ellos el estándar SRP (Sustainable Rice Platform)”. “Este tipo de certificaciones permiten demostrar de forma objetiva las buenas prácticas productivas del sistema y fortalecer la posición del arroz uruguayo en los mercados internacionales. En este proceso, el INIA ha contribuido y sigue contribuyendo con generación de información científica de alta calidad, medición de indicadores ambientales y desarrollo de herramientas de monitoreo. El sistema arroz-ganadería de Uruguay presenta características que lo posicionan favorablemente para cumplir este tipo de estándares internacionales”, añade el documento.
Finalmente, el informe sostiene que en marzo de 2027 Uruguay será sede del Congreso Internacional de Arroz de Clima Templado, “uno de los principales eventos científicos del sector a nivel mundial”. “La realización de este congreso en el país servirá de oportunidad para mostrar al mundo el sistema arroz-ganadería uruguayo, los avances científicos desarrollados en el país a nivel de todo el sistema y mostrar el modelo de articulación entre productores, industria, servicios e investigación. También será una oportunidad para fortalecer la cooperación internacional y posicionar a Uruguay como referente en la producción arrocera sostenible”, concluye el INIA.