Según uno de los informes diferenciales elaborados por el INE para capturar las múltiples realidades que conviven en la órbita del mercado laboral, persisten fuertes brechas de desempeño entre las distintas regiones del país. Esta problemática está presente en la órbita de la actividad, el empleo, el desempleo y también en la de la informalidad.

Oferta laboral

Durante el primer trimestre, la tasa de actividad (que refleja el porcentaje de la población activa con relación a la población que está en edad de trabajar) a nivel país se ubicó en torno a 64,5%, una cifra que esconde diferencias pronunciadas entre los 19 departamentos.

Con relación a esto, si se consideran los dos extremos del ordenamiento, la brecha entre las tasas supera los 14 puntos porcentuales, dado que en Maldonado ascendió a 70% y en Treinta y Tres fue de apenas 55,8%. Con menor diferencia, contrastan los casos de Rocha (59,4%) y San José (59,7%) con los de Soriano (69,6%) y Florida (67,8%). En el caso concreto de Montevideo, el ordenamiento departamental lo sitúa en la parte baja de la tabla, con una tasa de actividad de 65,5% (un punto por debajo de la correspondiente a la totalidad del país).

Demanda laboral

Del otro lado del mercado laboral ocurre algo similar, dado que las brechas entre las tasas de empleo de los distintos departamentos siguen siendo muy elevadas, reflejando el carácter estructural que reviste esta problemática. Para tener como referencia, la tasa agregada para todo el país se ubicó en torno a 59,6% durante el primer trimestre, sintetizando distancias significativas hacia arriba y hacia abajo.

Concretamente, los departamentos que exhiben tasas de ocupación más elevadas son Maldonado (67,8%), Soriano (65%) y Flores (64,1%). En los primeros dos casos, el ranking en materia de empleo coincide con el de la actividad. En contraste, los departamentos más rezagados en el plano del empleo son también Treinta y Tres (48,8%), acompañado en este caso por Río Negro (54,1%) y Colonia (55,3%). De esta manera, al analizar la tasa de empleo (proporción de ocupados con relación a las personas que están en edad de trabajar), la brecha entre las dos puntas del ordenamiento es de casi 20 puntos.

Municipio Actividad Empleo Desempleo Informalidad
Montevideo 65,5% 60,5% 7,6% 15,4%
A 63,4% 56,9% 10,4% 27,1%
B 70,0% 67,3% 3,9% 7,8%
C 67,6% 63,0% 6,9% 9,5%
Ch 64,1% 60,9% 4,9% 7,9%
D 64,0% 57,1% 10,9% 22,3%
E 62,8% 60,3% 4,1% 8,3%
F 65,3% 58,1% 11,1% 19,9%
G 66,4% 61,4% 7,5% 18,9%
Fuente: INE.

Desempleo: el desbalance entre oferta y demanda

Finalmente, al conjugar las dos dimensiones previamente abordadas, los resultados correspondientes al primer trimestre del año indican que las restricciones laborales son más acuciantes en Treinta y Tres, Río Negro y Paysandú, con registros de dos dígitos. En el primer caso, la tasa de desempleo trepó hasta el 12,5%, en tanto que en el segundo y tercero fue de 12,1% y 11%, respectivamente.

En la otra punta, y con amplía distancia, vuelven a aparecer Maldonado (con una tasa de apenas 3,2%), Flores (3,8%) y Rocha (4,3%). Nuevamente, para darles más anclaje a estas cifras, cabe recordar que la tasa de desocupación para el total país fue 7,5%. En ese sentido, es más amplia la brecha entre los dos departamentos que se sitúan en las puntas (9,3 puntos) que la propia tasa de desempleo nacional (7,5%).

Informalidad

Naturalmente, las especificidades territoriales se extienden hacia otras dimensiones del mercado de trabajo, en particular las que recogen las disparidades en materia de calidad del empleo. De ese universo, el relevamiento mensual del INE permite abordar la problemática del no registro a la seguridad social, que a nivel país afecta al 21,3% de las personas ocupadas. Detrás de ese promedio, convive una informalidad del 43,5% en Rivera con una informalidad del 11% en Flores, siendo estos los dos puntos extremos de comparación.

¿Qué pasa en Montevideo?

El mismo rasgo de heterogeneidad que caracteriza al país se traslada a la capital, con brechas profundas entre los distintos municipios en las cuatro dimensiones relevadas. En el caso de la actividad, la brecha entre las puntas es actualmente de 7,2 puntos (municipios B y E), mientras que en el del empleo es de 10,4 (municipios B y A). Para el desempleo, por su parte, la distancia también supera los siete puntos (municipios B y F), siendo de 19,2 en materia de informalidad (municipios B y A).