El presidente del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca), Richard Ferreira, valoró como positiva la respuesta de los trabajadores al paro nacional y la movilización realizados este miércoles, en el marco de las medidas definidas por el gremio ante la falta de avances en las negociaciones para alcanzar un nuevo convenio colectivo en el sector. El último convenio venció el 31 de marzo.
En diálogo con la diaria, el dirigente evaluó este jueves que la medida tuvo “una muy buena respuesta” y destacó que “fue una gran movilización, como se vio”. Señaló que el paro respondió al estancamiento de la negociación con las cámaras empresariales. “Después de 90 días sin convenio colectivo seguimos sin ningún tipo de avances. Es más, en la última reunión las cámaras empresariales presentaron una plataforma, una propuesta que básicamente implica la pérdida de beneficios ya acordados en convenios anteriores”, afirmó.
Ferreira explicó que durante la movilización el sindicato informó a los trabajadores sobre el estado de las negociaciones y que, a partir de esa evaluación, resolvió profundizar las medidas desde este jueves. “Ya se están aplicando acciones, entre ellas asambleas no coordinadas, y además se dio libertad a los delegados de todos los centros de trabajo para adoptar las medidas que consideren oportunas en cada obra o lugar de trabajo”, señaló.
Consultado sobre el desarrollo de las negociaciones, indicó que para la próxima semana está prevista una nueva instancia entre el Sunca, las cámaras empresariales y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Sin embargo, advirtió que, más allá de esa reunión, “hoy el escenario es de no avance”.
En ese sentido, sostuvo que la continuidad o profundización de las medidas dependerá del resultado de las próximas instancias de negociación. “En definitiva, dependerá de las futuras negociaciones y de las respuestas empresariales cómo el sindicato resuelva profundizar o no las medidas a nivel nacional”, afirmó.
Respecto del vínculo entre las partes, Ferreira consideró que las medidas sindicales y la postura de las cámaras no han alterado una dinámica que históricamente ha sido compleja. “El diálogo siempre es tirante y, a medida que transcurre el tiempo, se vuelve cada vez más complejo”, expresó.