Tras concretarse una reunión tripartita entre el Sindicato de Pilsen, Fábrica Nacionales de Cerveza (FNC) y negociadores del Ministerio de Trabajo en la órbita de la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra), una semana después de que la empresa enviara al seguro de paro a la plantilla que cumplía tareas en Minas, este miércoles no hubo avances entre las partes para definir el futuro de los trabajadores.
El presidente del sindicato de Pilsen, Bruno Pastorino, dijo a la diaria este jueves que en la reunión “la empresa presentó toda la información que habíamos solicitado como sindicato para entender por qué la viabilidad del negocio hoy está en discusión”. Dicha información “es confidencial, por lo cual entendemos la situación”, y conocer determinadas cifras y datos “aclaró al sindicato el panorama de cómo viene el negocio, con los números fríos sobre la mesa”, agregó.
El dirigente sostuvo que la empresa evalúa los costos operacionales en comparación con las productoras localizadas en Brasil o Argentina. Según dijo, hay una diferencia bastante considerable. Agregó que en la resolución empresarial “hay un tema operativo, otro relacionado a las escalas del negocio y también el tema energético, que, al parecer, por lo que explica la empresa, es mucho más alto que en el resto de la región”.
“La preocupación más grande de FNC es que, más allá de que hoy no tienen el mercado que tenían hace diez o 15 años, actualmente su mayor competidor es el producto importado, que llega al país de Brasil o Argentina a un precio bastante bajo, pero además de eso denuncian que la situación de esos productos que hoy se están distribuyendo en Uruguay se está haciendo con unos laudos muy inferiores a los de la bebida. La empresa dice que por eso no tienen una competencia leal”, señaló Pastorino.
Ante las explicaciones de FNC, el dirigente comentó que los negociadores de la Dinatra consultaron a los empresarios qué se necesitaba para comenzar a negociar y respondieron que primero deben mantener reuniones con los ministerios de Industria y de Economía, “para saber si es viable o no la producción de la industria nacional”.
“Tuvimos conocimiento de que FNC está evaluando la industria nacional y que, en caso de que la respuesta sea negativa por parte de los ministerios, la empresa evalúa ser una importadora. Eso implica el cierre de las dos plantas, pero, además de querer ser una importadora, quieren tener las mismas reglas de juego que tienen los hoy importadores; o sea, pagar mucho menos que lo que hoy pagan por estar en el laudo de la bebida”, señaló Pastorino.
Se prevé que la empresa dé una respuesta más precisa el jueves 16. La espera “a nosotros como trabajadores no nos frena en cuanto a todas las audiencias y citaciones que hemos pedido a las diferentes autoridades, al contrario. Lo que sí frena es la toma de medidas, porque hay una cláusula de 45 días que indica que cuando la empresa anuncia este tipo de decisiones en el transcurso de la negociación no se aplican medidas”. En materia de reuniones, el sindicato se reunirá este jueves con el intendente de Lavalleja, Daniel Ximénez. Además, se solicitará un encuentro con la Confederación de Sindicatos Industriales.
