El PIT-CNT y la Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) lanzaron este miércoles la campaña nacional “Más tiempo, más vida” para promover la reducción de la jornada de trabajo. A la actividad asistieron el titular del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Juan Castillo, la directora Nacional de Trabajo, Marcela Barrios, y sindicalistas de diversas organizaciones.
En el lanzamiento, hablaron el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, el presidente de la CSI, Danilo Dardano, la economista del Instituto Cuesta Duarte Alejandra Picco y la abogada Silvia Franco, en representación de la Universidad de la República (Udelar).
Abdala dijo que “la historia por reducir la jornada de trabajo es la historia del movimiento obrero y su movilización, su lucha y una de las primeras reivindicaciones que levantó el movimiento. Esta expresión fue además una forma de independizar al movimiento obrero de la ideología de las clases dominantes, era ir a una jornada que en su momento era reivindicada para pasar a trabajar de 14 a 16 horas a 12 o diez horas, lo cual ya en aquel momento era un avance con respecto a las jornadas que existían”. “El movimiento sindical históricamente ha levantado en sus banderas la necesidad de generar condiciones para que el desarrollo de las fuerzas productivas sea compartido con la población trabajadora. Es un problema de redistribución de la riqueza, de defender la vida, como muy bien establece la consigna que viene levantando la CSI”, agregó Abdala.
Sobre los actores que deberían participar de la discusión, el presidente del PIT-CNT expresó que “algunas cámaras están participando del diálogo, pero las mismas cámaras que dijeron que no querían participar –la Cámara de Industrias, la Cámara de Comercio, la Asociación Rural y la Cámara de Productos Mercantiles– son las que hicieron la queja contra el país para liquidar los consejos de salarios en la Organización Internacional del Trabajo, en contra de los intereses, no solamente de la población trabajadora, sino de las mayorías del pueblo. Por tanto, bienvenida la discusión”.
En tanto, Dárdano recordó que la CSI defiende reducir la carga a 40 horas semanales sin pérdida de salario, para “mejorar nuestra vida, para estar con nuestros hijos y nietos, también para esparcimiento, cuestiones culturales que redundan en mejoras, por lo menos la microeconomía de los pueblos, de los barrios”.
En ese sentido, agregó que además “hay un flagelo importante en el mundo que también se refleja en este país, que se refiere al drama de la salud mental. Estamos convencidos de que la reducción horaria va a ayudar a bajar el estrés y eso también va a ayudar a bajar ese flagelo de los problemas de la salud mental en la población, pero especialmente en los trabajadores del trabajo industrial”.
Por su parte, Franco expresó que Uruguay “tiene tanto tradición legal como inquietud política en relación a este tema, y hay experiencias concretas con diferentes resultados, que de alguna manera muestran que es posible”. Agregó que “bajar las horas de trabajo tiene que ver con mayor descanso, mayor conciliación del sueño, mayor recuperación, pero también mayor sociabilización”.
“Reducir la jornada puede ser muy positivo, pero no en modo automático. Tampoco se puede tener un trabajo de pocas horas que sea totalmente extenuante. Hay que ver cómo se negocia eso. Observamos temas relacionados con la salud en lo que tiene que ver con la cantidad de horas, pero también temas relacionados con cómo se va a transitar esto, cómo se va a debatir, quiénes son los que van a estar en la mesa y la negociación bipartita o tripartita parece como indispensable en este caso”, afirmó.
Franco sostuvo también que “la preocupación por la productividad y la competitividad, que puede ser un interés legítimo de los empleadores, no tiene evidencias académicas ni científicas que den cuenta de que la reducción de una jornada laboral disminuye la productividad. Hay muchos estudios que dan cuenta de que la productividad decae a medida que avanza la jornada de trabajo. Es decir, cuando alguien está trabajando e ingresa en una zona de cansancio, la productividad decae. Entonces, no es cierto que cuantas más horas trabaje habrá más productividad. Al menos habría que ver cada caso”.
Finalmente, de acuerdo a la mirada del Instituto Cuesta Duarte, Alejandra Picco brindó una exposición en la que se refirió a cuatro puntos centrales en este tema: ¿porqué este tema es importante y nos convoca?, los impactos que tiene la reducción del tiempo de trabajo y que dice la evidencia internacional, datos de la realidad económica uruguaya en cuanto al tiempo de trabajo y conclusiones y elementos a tomar en cuenta durante la discusión del tiempo de trabajo.
La opinión del Ministerio de Trabajo
Por su parte, Castillo dijo en rueda de prensa que la campaña “es una muy buena iniciativa” y que el MTSS ha convocado durante 2025 a que los actores sociales “instalen el tema y comiencen a debatir y a discutir”. Afirmó que “hemos dado la oportunidad que fuera el Consejo Superior Tripartito quien estuviera en la gobernanza de este debate y ya empezamos a trabajar”.
El jerarca recordó que se creó una comisión interna para abordar el tema “donde hay representantes de las cámaras empresariales, no todas, pero de varias cámaras que están presentes, del movimiento sindical, las universidades públicas y privadas, y con la asistencia técnica del MTSS”.
“Es un debate del que ya no se puede rehuir. Es algo que rompe los ojos la necesidad de ir discutiendo las mejores condiciones de vida para las trabajadoras y trabajadores, y cómo los adelantos, la ciencia y la evolución tecnológica, en definitiva, están impactando en el mundo del trabajo”, concluyó Castillo.
