México despidió ayer al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, un símbolo de la izquierda de ese país y de América Latina. El dirigente, que murió el miércoles a los 92 años, fue candidato a la presidencia en tres elecciones –1988, 1994 y 2000–, se convirtió en el primer jefe de gobierno electo de la Ciudad de México y fundó, entre otras organizaciones políticas, el Partido de la Revolución Democrática, en el que militaron el expresidente Andrés Manuel López Obrador y la actual mandataria, Claudia Sheinbaum. Defendió políticas que favorecieran a la población más pobre, el control del Estado sobre sectores estratégicos y la soberanía nacional, y su aporte a la democracia fue reconocido por la Universidad Nacional Autónoma de México, que le dio su nombre a una de sus cátedras.
Sheinbaum lo definió como “un hombre de principios firmes, que transformó la vida política” de México y lo despidió con un “¡Hasta siempre, ingeniero Cárdenas!”.
También el recién reelecto presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo en sus redes sociales que “México perdió ayer a uno de sus más importantes líderes políticos”. Lula recordó: “Tuve, en muchas oportunidades, la felicidad de dialogar con Cuauhtémoc, de luchar a su lado por una América Latina desarrollada, justa y libre. Una región soberana que mexicanos, brasileños y demás pueblos hermanos están ayudando a construir”.