La emblemática Puerta de Brandeburgo se iluminó ayer con los colores del arcoíris y la frase “Berlín, ciudad de la libertad”. Allí se acercaron numerosas personas a dejar velas encendidas, flores o banderas en homenaje a las víctimas de un ataque lanzado el sábado contra una celebración del Orgullo LGBTIQ+.
El atacante embistió con un vehículo a la multitud, mató a una mujer y dejó 29 personas heridas. La Policía informó ayer que fue identificado como principal sospechoso Abdul Ballout, un alemán de 21 años que había sido condenado a 22 meses de cárcel por haber intentado unirse a la organización yihadista Estado Islámico en Siria.
Al momento del ataque, Ballout estaba en libertad condicional y asistía a un programa de desradicalización mientras se procesaba su caso. Ayer fue abatido por policías, cuando intentaron detenerlo y los atacó con un arma blanca. Si bien lograron reanimarlo, murió antes de ser trasladado a un hospital.