Flores, cartas, vino, dibujos y manzanas se convirtieron en ofrendas ayer en el funeral de Ruben Rada. Su despedida en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo reunió a figuras de la cultura y la política, y a una multitud que llegó de todas partes para despedir al músico. Desde las 14.00, quienes formaban una larga fila por la entrada que da a Libertador soportaron el frío y la lluvia mientras esperaban su turno para entrar.
En una rueda de prensa, su hija mayor, Lucila Rada, confesó el cansancio de sus hermanos y de su madre. “Hace no sé cuántos días que estamos de pie. El momento de hoy lo imaginamos muchas veces, pero lo que está pasando aquí en el Palacio lo superó ampliamente”, dijo la cantante y conductora. “Le mandamos un abrazo grande a toda la gente que sigue esperando afuera con este frío, y le expresamos nuestro agradecimiento por esta muestra de amor enorme”.