Bulka, en ruso, define a un bollito dulce. Natalia Zaytseva vive en Uruguay desde hace cuatro años, y pasó prácticamente el mismo tiempo desde que abrió junto con su esposo la cafetería Bulka (Guipúzcoa 416) en Punta Carretas. Dos años atrás, asociada con su compatriota la repostera Anna Gorshkova, instaló otro Bulka, un centro de producción en Cordón (Gaboto y Constituyente), que funciona además como vitrina al público y despacho de encargos.
Natalia trabajó en diferentes empresas, en el área de marketing, y en la administración pública en su país natal, aunque dice que siempre tuvo el sueño de “tener un espacio con sabores distintos, con muy buena energía”, y que “no tenía mucha posibilidad de abrir un negocio propio” en Moscú. “Ya estoy en este rubro hace más de tres años y entiendo más o menos qué funciona, pero antes no tenía este expertise”, dice quien se encarga de la logística del emprendimiento, y señala que el “corazón repostero” es Anna, quien en Rusia acumuló 15 años de experiencia en diferentes restaurantes y pastelerías.
“En realidad, la guerra no es la única razón por la que vinimos. Uruguay es un país tranquilo, chiquito y muy bueno para nuestros hijos, con buena energía. Y hay otras razones: por supuesto, el clima, pues no me gusta el invierno en Rusia; aquí hay cuatro estaciones. El clima es perfecto para vivir, para tener niños, entonces había un montón de razones para mudarnos y estamos realmente encantados”.
Foto: Alessandro Maradei
Cuenta que al inicio apostaron, aparte del café de especialidad, por postres comunes, cookies, lemon pie, cheesecake, pero todo el mundo les pedía algo ruso. “Y empezamos con la torta de miel, medovik –med es “miel” en ruso–, seguimos con torta de chocolate y la gente siempre pregunta por más cosas, porque está abierta a probar”. En la edición más reciente de la Expo Pastelería, en junio, se llevaron el primer premio en la categoría de mejor sabor tradicional con su torta de miel, que se deshace en la boca, y también recibieron reconocimientos a mejor técnica y originalidad.
“A la gente le gusta mucho nuestra Napoleón; para mí esa torta es más de Rusia, es difícil de hacer porque tiene mil capas finitas separadas y lleva crema pastelera rusa; el proceso es realmente largo”, agrega.
Foto: Alessandro Maradei
¿Tienen algo parecido al dulce de leche en Rusia? Anna piensa en una preparación a base de leche condensada, “un poquito más suave”. Aunque en Bulka no trabajan con el clásico uruguayo, a veces se lo piden. “Por supuesto, nosotros estamos listos para colaborar, para entender e integrar”, apunta Natalia. Y destaca que tienen el alfajor ruso, que lleva merengue ruso, que no es crocante, sino suave y húmedo, parecido a un marshmallow, que hacen con las claras y el azúcar en olla al fuego y le agregan agar agar y puré de manzana.
Ahora sacaron una caja de degustación a $ 450, con la que aseguran que pueden merendar dos personas, con porciones de las cuatro tortas más famosas de Rusia: medovik, torta de miel, Napoleón, torta Praga, de chocolate, donde la nota la da “un poquito de mermelada de naranja, un toque, pero el sabor es chocolate”, y torta Emil Wedel, de chocolate amargo.
Foto: Alessandro Maradei
Quienes buscan dulces sin TACC pueden elegir la Pavlova, una opción más liviana y fresca, y bolsitas de merengues de colores ($ 60). Para los veganos ofrecen, por ejemplo, trufas ($ 50).
Las tortas enteras rondan los $ 2.000 y sacian a unos 12 golosos. Las bento cakes, de 12 cm de diámetro, pueden ser decoradas con mensajes, ya que, según Natalia, son ideales para agradecer algo. Se hacen por encargo y cuestan $ 690.
Foto: Alessandro Maradei
Sobre los lácteos y las harinas, Anna opina que los que encuentra acá le resultan de mejor calidad, aunque la humedad no juega a favor de la repostería. “Por ejemplo, hacer la Pavlova y otras cosas a veces es un poquito difícil en días de lluvia (en Rusia tenemos calefacción central”, comenta Natalia. Por otro lado, a veces tienen problema para comprar la variedad de nueces o de frutos secos que utilizan, pero sobre todo extrañan las cerezas frescas y bayas que abundan en la repostería rusa.
Foto: Alessandro Maradei
“Es una lástima que no podamos mostrar todo lo que en realidad queremos. Ahora, por ejemplo, tenemos un poquito de cerezas y queremos presentar a nuestros clientes una edición limitada. Queremos cocinar vatrushka con cereza. Es un pancito de levadura con ricotta, mermelada y fruta real. No hay mucha fruta en Rusia porque el invierno es largo, pero usamos manzana porque tenemos mucha, también usamos ciruela, hay un montón, y por eso muchos postres son con mermelada de ciruela. A la gente le gusta este combinación porque es un poquito ácida y la masa un poquito dulce, es perfecto. Los clientes acá nos dicen que nuestros postres no son dulces. La idea es siempre mostrar más sabor. Y cuando hay mucho azúcar es difícil mostrar los ingredientes”.
Bulka Confitería (Gaboto 1227) abre de 14.00 a 18.30 de lunes a viernes. Encargos: 098 721 320.
Feijoada en el Molino
Para ponerle calor a la tarde habrá que chequear cómo se pone el Molino de Pérez (pasaje Arquitecto Juan Veltroni s/n, Fábrica de Cultura, parque Baroffio) porque habrá Roda do Samba, música y feijoada. Será de 13.00 a 17.00. Invitan Matriarcas do Samba Uruguay; a las 15.30 será la charla y taller de bordado sashiko con Marina Pérez.
Papá Ivanhoe
Para hacer sentir a papá un caballero, un guerrero o un vikingo, el Festival Medieval Uruguay sugiere llevarlo este sábado y domingo de 10.00 a 20.00 al Fortín de Santa Rosa (ruta Interbalnearia, km 42, Canelones). Las entradas se consiguen en Redtickets o en la puerta a $ 250 (menores de 6 años ingresan gratis) y con ella se participa en el sorteo de un curso completo de arquería. Al mismo tiempo, invitan a colaborar con la campaña solidaria con el aporte de un alimento no perecedero o un abrigo, que serán recibidos al ingreso por la unión de vecinos.
Una puesta en escena cinematográfica se apoyará en los clanes Valhall Uruguay, Vuelo de Cuervos, Templo del Jabalí, Cruachàn y los Bárbaros del Norte, Arquería Sherwood, Proyecto Valpurgis Softcombat, La Forja de Bardos y Cetrería Celeste.
El fin de semana transcurrirá entre juegos y destrezas como arquería, lanzamiento de hacha, cepos, levantamiento del martillo de Thor y fotos en el trono vikingo.
Habrá propuestas gastronómicas, hidromiel, cerveza artesanal y “pócimas”, mercado artesanal demostrando oficios de la época, un área mística, artistas circenses y musicales interactuando con el público.
Vinos fernandinos
Este sábado a las 20.00 se hará la primera edición del Salón de Vinos de Mar y Sierra en el Cantegril Country Club de Punta del Este (parada 16 de la Roosevelt). Las etiquetas seleccionadas para degustaciones y brindis serán del departamento de Maldonado. Las entradas se consiguen en Redtickets a $ 1.725.
Castillo mágico
El domingo 19 de julio a las 18.00 en el castillo Idiarte Borda (Lezica 5912, esquina Iturbe) servirán el té en una tarde diseñada “para conectar y disfrutar”: recibirán con una bandeja de merienda casera, habrá infusiones a demanda (café y té con las hierbas preferidas) y lecturas del tarot y de las runas. Para reservar: 094 937 537.