La sala clásica ya no existía, pero el punto no dejaba de ser una referencia para los cinéfilos de Montevideo. En los últimos días cerró sus puertas el complejo Life Cinemas 21, ubicado donde se encontraba el antiguo cine Casablanca. La sala de pantalla grande había sido transformada en un espacio de tres salas que fue administrado por Movie, hasta que en 2014 pasó a formar parte de Life Cinemas.
Las primeras informaciones dieron cuenta de un cierre por baja venta de entradas, pero esto fue desmentido por la empresa. “No era un complejo que vendiera poco. Eran tres salitas metidas para abajo y nosotros siempre fuimos súper conscientes de las limitaciones, pero para nosotros estaba a la altura de lo que esperábamos que vendiera. Nunca lo hubiéramos cerrado si no fuera por otros problemas acarreados”, contó a la diaria Mariana Chango, CEO de Life Cinemas.
“Se evaluó desde la empresa que era un complejo al que, por su propia infraestructura, no tenía sentido hacerle inversiones. Y no estábamos logrando el estándar que nosotros queremos para la sala. Esa es la verdad”, agregó. Con respecto al público, confía en que “la mayoría de la gente que iba ahí se va a redirigir a Cultural Alfabeta, porque es bastante cerca. Y está sucediendo. Suponemos que algunas personas vamos a perder, pero son consecuencias de la movida, no era en absoluto porque ese complejo no vendiera”.
Precisamente sobre el tema económico, Chango evaluó cómo la pandemia afectó a las salas de cine, que se encuentran dentro de un ecosistema con tiempos de producción que enlentecieron la recuperación. “Para nuestra industria, el fin de la pandemia fue mucho después que para otras, porque en el cine se rompió el círculo: se dejó de filmar, se dejó de producir, entonces la recuperación de los estrenos fue bastante posterior a que se permitiera la apertura de las salas”.
“Cuando nos permitieron abrir, allá por fines de 2021, nos permitían una persona cada cinco butacas. Siento que el cine reabrió recién a fines de 2022. Y la recuperación de estrenos recién se dio más o menos en 2024. Entonces, desde ese momento, el cine ha empezado a subir. Diría que arrancó pospandemia un 30% o 35% abajo de prepandemia. Pero Uruguay es de los que más han recuperado; no me acuerdo de las últimas cifras, pero estaría apenas un 10% abajo de prepandemia. Ha recuperado un montón”, explicó.
Según su evaluación, en este nuevo mundo han cambiado los títulos que llegan a las salas de los circuitos más comerciales. “La ‘clase media’ de películas se quedó en las plataformas, pero las películas grandes cada vez traen más gente, esa es la realidad. Las películas grandes ahora venden más que las grandes prepandemia. Pero sí, hay una franja de películas medianitas o de menos interés, que quedan en ese mar de plataformas como para navegar y que alguien las encuentre. Después hay películas de nicho, como las de terror, que no son tan masivas, pero la gente va a consumirlas al cine. En esa franja de películas medias y ahí creo que está la baja”.
En todas partes del mundo el cine ha buscado convertirse en un evento, y abundan artículos relacionados con los estrenos, como las poperas temáticas. Para la CEO de Life Cinemas no es suficiente. “Los extras son importantes, pero ya aprendimos que no hay con qué darle a la película. Podés tener todos los extras del mundo, que si no tenés la película correcta no te van a funcionar. Y podés no tener ningún extra, que cuando vienen Spider-Man y La Odisea las salas explotan. Dicho esto, tratamos de ofrecer cosas distintas y tenemos la Sala 4D en Punta del Este o la Sala VIP. Pero lo importante no es tanto el chiche, sino el hecho de que ir al cine sea realmente una experiencia. Vos salís, es tu salida del día, y tiene que ser una experiencia grata desde el arranque hasta el fin”.
Chango también reflexionó sobre la famosa “doble pantalla”. “En tu casa, el 90% está con la doble pantalla. Tienen puesta una película en Netflix, Disney+ o lo que sea, y el celular. Nadie está en actitud respetuosa mirando la película. En el cine, de alguna manera, tratamos de que la gente no tenga esa conducta. Algunos la tienen igual, y es difícil, porque esa es una de las virtudes del cine: en tu casa tenés interrupciones y en el cine venís a ver la película. Nadie ha muerto porque pasara dos horas sin contestar los mensajes”.
“En el futuro va a haber cosas nuevas, obviamente. Se está experimentando con pantallas de led que todavía no están prontas, pero probablemente sea el próximo cambio realmente importante. O sea, en el back de los cines ha habido un cambio permanente que el espectador no termina de apreciar, porque recordemos que hace 15 años todavía estábamos con los rollos de películas. Ahora es digital, tenemos láser, hay una cantidad de cambios tecnológicos que para el espectador no son transparentes, pero casi. Y lo que manda es la película y la historia, no hay con qué darle. A una película bien hecha la gente la aprecia. Y tampoco hay con qué darle al boca a boca”, finalizó Chango.