El proyecto de Rendición de Cuentas se trabajó en las cámaras parlamentarias durante 2026 y comenzará a cumplirse a partir de 2027. En el artículo 32 del proyecto, el gobierno propuso modificar la distribución de los ingresos del IVA en las apuestas deportivas para ampliar los recursos hacia otras disciplinas deportivas.
Vale aclarar que este cambio se aplica al incremento de la recaudación del IVA generado por los certámenes de pronósticos deportivos, no a la totalidad de las apuestas de Loterías y Quinielas.
Hasta el momento se repartía en partes iguales para la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y la Organización de Fútbol del Interior (OFI). La propuesta inicial era que pasara en cuatro partes de 25% cada una sumando al Comité Olímpico Uruguayo (COU) y la Secretaría Nacional del Deporte (Senade).
Sin embargo, la propuesta inicial del Poder Ejecutivo no prosperó en el Parlamento. Según informó Búsqueda, OFI planteó reparos a la distribución en partes iguales y reclamó una mayor participación en los recursos, en función de su peso dentro del deporte federado. La organización sostuvo que representa el 41,4% de los deportistas federados, mientras que la AUF tiene solamente el 4,2%.
A partir de ese planteo, la Cámara de Diputados modificó el proyecto y aprobó una distribución que dejó a la AUF fuera de la ecuación. El nuevo esquema asigna el 45% a OFI, el 25% al COU, el 25% a la Senade y el 5% restante a la Fundación Deporte Uruguay. La modificación fue aprobada en agosto y ratificada por el Senado el 23 de setiembre, con los votos del Frente Amplio y Cabildo Abierto en Diputados, que representan la mayoría en la cámara.
Los recursos tienen destinos específicos. OFI y el COU deberán destinarlo a proyectos de infraestructura para las divisiones formativas, la Senade lo utilizará para apoyar a federaciones y organizaciones deportivas, incluidas las vinculadas al deporte para personas con discapacidad, y la Fundación Deporte Uruguay financiará becas deportivas.
El presidente de OFI, Sebastián Sosa –hoy en día, expresidente; Gustavo Bares ganó la elección el mes pasado–, defendió en ese momento la modificación al señalar que el objetivo no era perjudicar a otras organizaciones, pero manifestó el peso de la institución en términos de clubes y deportistas. Según publicó Búsqueda, Sosa argumentó que la AUF cuenta con otras fuentes de financiación, entre ellas, los acuerdos audiovisuales y comerciales para el período 2026-2029, que prevén ingresos de unos 67,5 millones de dólares anuales.
La AUF apunta a la final de la Libertadores y el Mundial 2030
Pese a quedar excluida del reparto, la AUF decidió no concurrir al Parlamento para defender su posición ni realizar declaraciones públicas. La decisión respondió a la intención de preservar los canales de diálogo con el gobierno, en un momento en que ambas partes mantienen negociaciones por dos eventos de relevancia: la final de la Copa Libertadores de 2026 y la organización del Mundial 2030.
El partido decisivo del torneo continental está previsto para el 28 de noviembre en el estadio Centenario. La intención del órgano asociacionista del fútbol es que se permita la promoción de apuestas deportivas durante el evento. La presencia de patrocinadores de ese rubro vinculados a la Conmebol y a posibles finalistas genera un problema ante la normativa vigente.
La asociación pretende que el Ministerio de Economía y Finanzas contemple una excepción que evite sanciones por la publicidad en las vallas del estadio y en las camisetas de los equipos, ya que los tres clubes brasileños –Flamengo, Fluminense y Palmeiras– que disputarán las semifinales desde esta semana tienen como espónsor en su camiseta a empresas de apuestas deportivas.
El otro tema es la reforma del Centenario para el Mundial 2030. La AUF integra junto con el Poder Ejecutivo y la Intendencia de Montevideo una comisión que trabaja para encaminar las obras necesarias para cumplir con las exigencias de la FIFA. La inversión estimada ronda los 200 millones de dólares.
Vale recordar que el primer encuentro de la Copa del Mundo se disputará en Montevideo como homenaje al centenario del torneo, que inició en 1930, en Uruguay. Incluso hay una propuesta ideada por Ignacio Alonso para que el Mundial tenga 64 participantes y Uruguay pueda ser sede de un grupo completo.
Si bien existen gestiones para conseguir financiación privada y aportes de FIFA y Conmebol, la AUF considera importante contar con el respaldo del gobierno para avanzar en el proyecto y facilitar las negociaciones con potenciales inversores y organismos internacionales.