Nacional empató de atrás 2-2 con Libertad de Paraguay, estuvo a punto de consumar la hazaña y llegar a la clasificación, pero finalmente se debe despedir de la Copa Libertadores femenina. Terminó empatando y por ello fue tercero con 2 puntos detrás de Deportivo Cali, primero con 7 unidades, y Libertad fue segundo con 5 puntos.
Tras la complicadísima coyuntura para las futbolistas uruguayas, donde su única solución para seguir adelante era ganar y además esperar el resultado del partido que se jugaba en simultáneo entre Deportivo Cali y Universidad de Chile, la complejidad se aceleró porque, nada más que al llegar al cuarto de hora, el elenco gumarelo se puso en ventaja con un bonito gol de Liz Peña, quien por derecha picó a una pelota muy bien filtrada entre líneas y, al entrar al área, definió de zurda con un remate fuerte para vencer irremediablemente a Josefina Villanueva.
Después, las uruguayas trataron de controlar el juego para ir arrimándose al empate. En los hechos no concretaron, pero dejaron la sensación de que era posible. Por ejemplo, en el taco de la sudafricana Sinoxolo Cesane en el área chica, que fue contenido milagrosamente por la portera paraguaya.
La lluvia empezó a arreciar en Quito y, cuando ya era imponente la cortina de agua sobre el estadio de Liga Deportiva Universitaria, Naomi de León, a la salida de un tiro de esquina, saltó más que cualquier defensa y puso el 2-0 para las blanquinegras paraguayas. Después del festejo, cuando iban veintiséis minutos de juego, la árbitra principal decidió, a instancias de la alerta meteorológica, suspender por tiempo indeterminado el partido.
Otra vez, como ya le había sucedido ante Deportivo Cali, el juego quedó interrumpido por más de una hora, y cuando se reanudó, el elenco tricolor se vio con otros bríos buscando el descuento, aunque siguió mostrando falencias defensivas gruesas que hacían de las contras paraguayas un libre tránsito hacia el arco de Villanueva, que se desesperaba en soledad.
La rebeldía del entretiempo y el acoso del área
Las tricolores salieron muy bien en el segundo tiempo, y en tres o cuatro minutos generaron varias chances de gol para intentar el descuento. Se nota que la charla, primero muy larga cuando la suspensión por la lluvia y afinada en los quince minutos de descanso del entretiempo, funcionó, porque el dominio de pelota de las uruguayas se tradujo al arranque del complemento en dominio de ataques, cosa que no había sucedido para nada en la primera parte.
Después de tanto insistir, a los 65 minutos por fin llegó el tanto de las tricolores. Fue el primero del campeonato y el primero de una futbolista sudafricana en la competencia continental. Lo hizo arrancando bien por detrás de la línea final gumarela, que la perdió y no pudo impedir su remate a las redes de Sinoxolo Cesane.
Cinco minutos después, cuando la ofensiva tricolor seguía multiplicándose, llegó el empate con un zurdazo de Agostina Márcora, que venció por completo a la golera paraguaya. Sin embargo, la jueza fue al monitor del VAR y advirtió una falta anterior de Martina Segovia, lo que impidió que el gol subiera al marcador.
Pero después de la interrupción del VAR a tiempo corrido, a los dos minutos, Márcora volvió a mandar la guinda a las redes y esta vez él tanto subió al marcador para poner el empate 2-2.
Fue y fue Nacional, que ganando no precisaba diferencia de goles por el nuevo ítem de definición de la FIFA y Conmebol de resolver primero con el resultado del partido entre quienes disputaran el cupo, pero al final no le quedó ninguna y debió conformarse con el empate y la remontada.