Nacional le ganó 1-0 a Progreso en Durazno el sábado de noche, en un partido que tuvo el polémico arbitraje de Gustavo Tejera y que terminó con mucho enojo de la institución tejana. Durante el encuentro fue expulsado el zaguero Sebastián Cardozo y, por protestas, Leonel Rocco y su hijo, uno de los asistentes del cuerpo técnico aurirrojo.
El domingo de noche, la comisión directiva del gaucho emitió un comunicado oficial en el que respaldaron las declaraciones públicas que dieron durante el día tanto el entrenador como varios jugadores del plantel mostrando enojo con el trabajo arbitral en las primeras tres fechas.
Progreso se sintió perjudicado ante Central Español por un penal pitado a los 40 segundos del partido que no fue y que llevó a la suspensión del árbitro Hernán Heras y, ante Nacional, por Tejera.
El comunicado marca la “profunda preocupación por los reiterados fallos arbitrales” y agrega que “no se pueden cometer errores de interpretación de tal magnitud”. La molestia llevó a solicitar de forma urgente una audiencia con el Colegio de Árbitros.
Progreso visitará el sábado, a las 17.00, a Danubio en el estadio María Mincheff de Lazaroff.
La situación salarial
Según pudo averiguar la diaria, Progreso es uno de los equipos que necesita con urgencia que se firmen los contratos por la televisación del fútbol uruguayo para que los clubes puedan cobrar.
Al plantel principal se le pagaron los mínimos de enero a través del pedido de subsidio a la Asociación Uruguaya de Fútbol, y está atrasado en el complemento del sueldo del primer mes del año.
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